¿Crisis hospitalaria?
Magister Fernando Robles Arzú
La crisis financiera que atraviesan los centros hospitalarios del país (Red nacional hospitalaria con 43 centros) no es nueva, a pesar de contar con un presupuesto asignado constitucionalmente, aportes nacionales e internacionales recibidos (donaciones o fondos rotativos en OMS-OPS), medidas administrativas de austeridad y otras, se ha agudizado en los últimos años debido a múltiples factores, entre ellos: demanda mayor de servicios, elevación de costos por nuevos equipos y su mantenimiento, métodos diagnósticos mas sofisticados, sueldos y salarios del personal sanitario y administrativo, nuevas exigencias de calidad en los servicios, tratamientos y otras situaciones que deben ser analizadas: 1) la prestación de servicios gratuitos, subvencionados por el Estado, a quienes son derechohabientes de otros sistemas de salud (semiprivadas o privadas) 2) Proporcionar servicios profesionales integrales a personas o entidades que poseen un seguro medico nacional o internacional (Privados, en moneda nacional o dólares americanos) cuya cobertura debe realizarla el emisor del seguro y cubrir los costos derivados de este servicio 3) Algunos centros asistenciales del Estado, ha sido elevados a la categoría de Hospitales escuela para la formación del recurso humano sanitario (Estudiantes de medicina, enfermería, laboratorio, Servicio social, rayos “x”) y algunas universidades envían a sus estudiantes a realizar prácticas de formación académica, sin aportar ninguna compensación. 4) Los centros hospitalarios son para hospitalización y las consultas externas deben ser atendidas en el 1º y 2º. Nivel de atención en salud y “referencias y contrarreferencias” para comodidad y eficiencia para pacientes y personal sanitario (electrónicas?) 5) Falta de cumplimiento de guías, protocolos y control de calidad (si los hubiera) para agilizar y optimizar el trabajo hospitalario 6) Elaboración técnica y científica de los POAs de cada centro asistencial.
Debe existir innovación en la planificación, como lo expresa la doctora Clara Romero Pérez en el Paradigma de la Complejidad, recomienda que deben existir equipos de trabajo compuestos de científicos de diversas disciplinas que elaboren teorías más ajustadas a la realidad para intervención social, sanitaria y otros para obtener resultados positivos.

