
DE LA ENCA AL PALACIO: 105 AÑOS FORMANDO PERITOS AGRÓNOMOS

La Escuela Nacional Central de Agricultura -ENCA- ha graduado a 6,862 Peritos Agrónomos en total, que incluye hombres y mujeres (dato a junio de 2026), y ofrece 3 carreras técnicas: Perito Agrónomo, Perito Forestal y Perito Agroindustrial. En el presente artículo se nombrará genéricamente como Perito Agrónomo tanto a hombres como a mujeres. Además, el sector agropecuario, silvicultura y pesca (BANGUAT 2026) ha venido representando en promedio del último quinquenio, un 9.5 % del PIB de Guatemala y para el primer semestre del año 2026 un 10.24 %, porcentaje monumentalmente menor de lo que el sector generaba en los años de la década de los ochenta de la revolución verde; e incluso, en los años noventa del siglo pasado. Ante ese panorama, voces cercanas al sector agropecuario comienzan a perfilar la idea de que un perito agrónomo podría acceder a la presidencia de la República para el período 2028-2032 y desde esa magna magistratura impulsar el Desarrollo Económico Rural desde lo local hacia el exterior.
El 20 de enero de 1921, en La Aurora de Guatemala —hoy, Zoológico Nacional— nació la Escuela Nacional Central de Agricultura. Permaneció allí durante algún tiempo, hasta ser trasladada a la Alameda de Chimaltenango. A los 105 años de aquel hito, la ENCA «La Gloriosa» tiene su sede, a partir del año 1944, en la Finca Bárcena, Villa Nueva, kilómetro 17.5 carretera al Pacífico.
No es una escuela de pupitres, cuenta con una extensión territorial total de 515.5 hectáreas, de las cuales 142.53 hectáreas están destinadas a áreas productivas: frutales, hortalizas, producción animal, viveros y granos básicos. Los estudiantes ingresan bajo la modalidad de internado y becas completas; incluso, de ser el caso, con opciones mixtas de financiamiento. Durante tres años, aplican el principio de «aprender-haciendo» en suelos, riego, cultivos, silvicultura y agroindustria. Actualmente ofrece el nivel diversificado en tres carreras: Perito Agrónomo, Perito Forestal y Perito Agroindustrial, graduando cada año a nuevas promociones que entienden el territorio, la importancia de mejorar los rendimientos y la producción agrícola, la recuperación de áreas deforestadas, el manejo forestal para producciones escalonadas y el mantenimiento de ecosistemas vulnerables, como humedales y sabanas.
El sector agrícola guatemalteco ha representado en promedio el 9.5 % del Producto Interno Bruto en el último quinquenio, y para el primer semestre de 2026 alcanzó un 10.24 %. Estas cifras, aunque reflejan una ligera recuperación, son monumentalmente menores a las que el sector generaba en los años de la revolución verde (década de 1980) e incluso en los años noventa. A pesar de ello, el agro sigue siendo un gran empleador de mano de obra rural. Sin embargo, la migración de jóvenes adultos le genera un déficit de atención para los jornales del campo. Aún se exporta mayoritariamente materia prima, por lo que urge fortalecer la agroindustria para dar valor agregado al café, cardamomo, frutas y hortalizas en el lugar de origen (in situ). Para lograrlo, se necesita asistencia técnica, crédito y política pública con visión de desarrollo rural. Es aquí donde el Perito Agrónomo cobra protagonismo: es el profesional que madruga para ir a la parcela, asesora al agricultor y sabe cómo transformar el producto. Sin su labor, no hay productividad y difícilmente se alcanza el desarrollo rural.
A lo largo de 105 años, la ENCA ha forjado un legado de conocimiento, ciencia y empresa. A manera de ejemplo, destacan los Peritos Agrónomos: Dr. Hugo Cardona Castillo; Dr. Giovanni Reyes Ortiz; Dr. Lauriano Figueroa Quiñónez; Dr. Mario Melgar Morales; y los empresarios Tulio René García, productos vegetales en unión cooperativista, y Baldomero Monzón Ambrocio, en el comercio de café; todos, quienes en su momento e, incluso ahora, continúan poniendo un punto estrella en pro del desarrollo del sector. Sin embargo, la salvedad es fundamental: los verdaderos protagonistas son el 100 % de los Peritos Agrónomos que, desde la extensión rural, impulsan el desarrollo en los territorios, así como quienes, desde la administración pública, construyen políticas para el campo, ya sea en el MAGA, cooperativas, exportadoras o en sus propias unidades productivas (fincas y parcelas).
Desde 1992, la ENCA abrió sus puertas a las mujeres, quienes hoy son parte esencial de esa red técnica, todas ellas con alto perfil profesional. El esfuerzo formativo se complementa con las Escuelas de Formación Agrícola (EFAs) del MAGA, ubicadas en Sololá, San Marcos, Alta Verapaz y Huehuetenango. En 2024, estas escuelas graduaron a 824 jóvenes (445 de ciclo básico y 379 como Peritos Agrónomos y Forestales), y en 2025 atendieron a 1,195 alumnos. Entre la ENCA, las EFAs y otros centros, se teje la red técnica que el agro nacional necesita.
Guatemala enfrenta tres urgencias rurales: seguridad alimentaria, migración por falta de oportunidades y adaptación al cambio climático. Son problemas que se resuelven con técnica y presencia territorial. Por ello, emerge la pregunta de si, por primera vez en la historia, un Perito Agrónomo egresado de la ENCA —en su calidad de rectora de la educación media en materia de agronomía y sus especialidades— podría ser considerado para la Presidencia de la República en el período 2028-2032. ¿Por qué un perfil así? Porque entiende que el desarrollo empieza en lo rural, combina ciencia, tecnología y trabajo de campo, y está acostumbrado a resolver con disciplina, evidencia técnica y servicio. No de promesas, sino con trabajo de surcos de la filosofía Maya: Maíz, frijol y cucúrbitas.
Al cumplir 105 años, rumbo a su 106 aniversario, la ENCA se proyecta al futuro con tecnología de vanguardia: drones, riego inteligente, laboratorios y mercados digitales. El reto es que la juventud tome pasión por el campo, vea en la tierra una carrera digna y comprendan que sembrar y cultivar también es innovar, porque cuando una persona joven comprende que sembrar, cosechar y exportar es innovar, no solo lo sabe, sino que lo siente y lo aplica.
Los más de 6,800 Peritos Agrónomos activos conforman una red nacional que sirve de puente entre la política pública y la realidad del surco. Si la democracia lo decide en las urnas, Guatemala podría tener al primer presidente egresado de «La Gloriosa ENCA». Sería el reconocimiento de que un país que respeta a quienes lo alimentan, siembra esperanza.




