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El exitoso Singapur

Reflexiones

Singapur, la pequeña ciudad-Estado del sureste asiático, ha logrado un éxito notable en las últimas décadas. A pesar de su territorio reducido (con menos de 700 km²) y una población de menos de 6 millones de personas, Singapur se ha transformado en uno de los países más ricos y competitivos del mundo. Singapur es una república parlamentaria, sigue un sistema político basado en el modelo británico. Singapur fue nombrada como la economía más competitiva del mundo, por delante de Hong Kong y los EE. UU, en una clasificación anual de 63 economías publicada en mayo recién pasado por el grupo de investigación IMD World Competitiveness Center con sede en Suiza.

Al momento de su independencia, el 9 de agosto de 1965, el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita de la nación asiática apenas superaba los US$500. Cinco décadas después, es de más deUS$56.000 por cabeza.

El éxito de Singapur se debe a dos factores fundamentales, su ubicación estratégica como puerto marítimo clave en el sudeste asiático, así como su enfoque en la educación (la tecnología y la innovación). Además, Singapur ha sido reconocido por su gobierno eficiente (autoritario), su política de desarrollo económico orientada hacia el libre mercado y su estabilidad institucional. El regreso de Singapur al primer lugar, por primera vez desde 2010, se debió a: su infraestructura tecnológica avanzada, la disponibilidad de mano de obra calificada, leyes de inmigración favorables y formas eficientes de establecer nuevos negocios, según el informe.

Singapur se ubicó entre los cinco primeros en tres de las cuatro categorías clave que se evaluaron: quinto en desempeño económico, tercero en eficiencia gubernamental y quinto en eficiencia empresarial. En la categoría final, infraestructura, ocupó el sexto lugar. Singapur ha invertido en la formación y capacitación de su fuerza laboral, lo que ha contribuido a un alto nivel de competencia y habilidades técnicas. Esta inversión en capital humano ha posicionado a Singapur como un centro de innovación y tecnología, lo que a su vez ha atraído inversiones y competitividad internacional.

Singapur ha sido reconocido a nivel mundial por sus innovaciones educativas, destacándose por su enfoque en el aprendizaje activo y el desarrollo de habilidades del siglo XXI, como la resolución de problemas, la creatividad y la colaboración. Una de las iniciativas más conocidas es el programa «Singapore Math», que se enfoca en el desarrollo de una comprensión profunda de los conceptos matemáticos a través de un enfoque visual y práctico. Además, Singapur ha implementado políticas de formación continua para los docentes y un sistema de evaluación integral que busca medir no solo el conocimiento académico, sino también las habilidades blandas de los estudiantes.

Singapur ha obtenido resultados sobresalientes en las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés). En las ediciones más recientes de PISA, Singapur ha destacado especialmente en áreas como matemáticas, ciencias y comprensión lectora, superando consistentemente el promedio de los países participantes. Esto ha llevado a que el sistema educativo de Singapur sea considerado uno de los más efectivos a nivel mundial en términos de calidad educativa.

La implementación del idioma inglés en Singapur ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo del país. Al adoptar el inglés como uno de sus idiomas oficiales, Singapur ha logrado establecerse como un centro global para negocios, comercio y comunicaciones. El dominio del inglés ha facilitado la participación de Singapur en la economía global y ha contribuido significativamente a su crecimiento como hub financiero (proyecto de actividad económica público-privada) y tecnológico en Asia. Además, el bilingüismo en inglés y otro idioma oficial (chino mandarín, malayo o tamil) ha favorecido el entendimiento intercultural y la cooperación internacional.

La formación y selección de los docentes en el sistema educativo de Singapur es esencial. El papel de los docentes en el desarrollo del alumnado se valora enormemente. Por eso el gobierno invierte un considerable porcentaje del PIB en la formación y capacitación para alcanzar los fines y principios de su sistema educativo.  Su modelo de desarrollo profesional docente (DPD) es un ejemplo destacado.

Existen tres principales proveedores de DPD: a) Instituto Nacional de Educación, b) Academia de Profesores de Singapur y c) Seis Centros de Excelencia. El objetivo de estos proveedores es fomentar un DPD coherente con los intereses de los profesores, las necesidades de las escuelas y el currículo nacional base. Los profesores tienen una retribución excepcionalmente alta, contribuyen con hasta 100 horas voluntarias anuales. Las actividades de DPD varían desde cursos formales hasta iniciativas innovadoras de naturaleza informal, como la investigación-acción y el “lesson study” (estudio de lecciones didácticas). 

Recientemente, se ha requerido que todas las escuelas de Singapur adopten el modelo de Comunidades de Aprendizaje Profesional (CAP). Este modelo aborda contenidos disciplinares específicos en ciencias, matemáticas y lenguaje y proporciona a los docentes oportunidades de aprendizaje colaborativo y el intercambio en la innovación educativa.

En resumen, el abanico de recursos educativos en Singapur presenta características de “alta calidad” descritas en la literatura pedagógica internacional.  Lo importante es que el modelo educativo en Singapur esta pensado en el aprendizaje de los estudiantes para alcanzar el desarrollo sostenible del país. Singapur es un ejemplo de cómo una nación puede prosperar mediante una combinación inteligente de educación y desarrollo económico.

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