Humores del Everest
Hoy logré lavar algo de ropa en el campo base; los días son hermosos y soleados. Siempre aprendemos valiosas lecciones en nuestro camino, lo interesante es darnos cuenta de ellas. Pienso en mi día a día, en lo hermoso de nuestra naturaleza y en lo difícil en que se convierte, algunas veces.
El 13 de abril celebran los Nepalíes su año nuevo y ese día salimos hacia campo 1 de Pumori; es una montaña peligrosa en la que ya no se hacen muchos ascensos debido a las avalanchas. Pumori es una montaña vecina al campo base. El 14 de abril fue nuestro Puja o ceremonia sherpa y todos la pasamos muy bien entre oraciones en Nepalí, dictadas por un Lama, música, bailes sherpa, Chang (cerveza de arroz) los que conformamos la expedición y nuestro equipo de 25 sherpas. Para su cultura es muy importante la Puja, ya que es cuando se le pide permiso a la montaña para abrirnos el camino hacia la cima, pedirle perdón porque la lastimaremos con nuestras herramientas y pedirle protección en todo momento.
Esta ceremonia fue muy particular porque fue de más larga duración, debido al terremoto del año pasado. Al terminar la expedición nos han invitado a una ceremonia especial en Katmandú, donde estaremos quienes sufrimos el terremoto y la avalancha en el año pasado. Pronto subiremos a los campos de altura; los doctores de la cascada de hielo ya fijaron las cuerdas hasta el campo 2 a 6,500 msnm y pasaremos 7 días ahí, aclimatándonos, y subiremos 2 veces hacia el campo 3 a 7,100 msnm….
Me encanta estar de nuevo aquí; el Everest es fascinante y mágico; su belleza, su intimidación, sus fríos, calores, humores, etc. Todo esto es parte de Everest. Debemos acostumbrarnos al sonido de sus avalanchas por las noches o tardes, entrar en la cascada del Khumbu sin miedo, observarla, estudiarla….
Wondi es el primer nombre de mi sherpa, quien me acompañará en todo el ascenso, tiene 27 años, ha hecho cumbre de Everest en 3 ocasiones y ha escalado otras montañas arriba de ocho mil metros como el Manaslu y el Kachenjunga aparte de varias montañas de 6,000 metros en el área del Himalaya.
Los sherpas son personas muy serviciales, pero no debemos confundirnos con que son personas que están a nuestro servicio; Wondi estará conmigo para ver que no sufra algún tipo de edema durante el ascenso, apoyarme en corregir que todo mi equipo esté al 100% por si no lo estuviese y obviamente, para ayudarme a llevar mi otro tanque de oxígeno, ya que arriba de 8 mil metros lo que pesa 1 libra al pasar esta altura pesara 2 veces más o 3, dependiendo del caso….
Ellos, por vivir cerca del área, tienen más capacidad pulmonar y usan menos oxígeno que cualquier extranjero. Los sherpas no nos cargan para llegar a la cima, solo nosotros mismos podremos hacer que esto suceda; gracias al esfuerzo físico y mental.
Para llegar a la cima del Everest necesitamos condición física, buen clima y una logística adecuada, no conozco otra forma.
En el campo base estamos subsistiendo con la mitad del oxígeno que el de una persona que se encuentre a una altura estable; al ir más arriba, será menos el consumo de oxígeno; a esto se atribuyen las pesadillas, insomnio, falta de apetito, humores sensibles, etc…. El 16 de abril entraremos a la Cascada del Khumbu, hasta la mitad, y bajaremos a dormir al campo base.
Pienso en mi día a día, en lo hermoso de nuestra naturaleza y en lo difícil en que se convierte, algunas veces

