
Sicaria mexicana tenía sexo con cadáveres de sus víctimas
La joven mexicana está recluída en un Centro de Reinserción Social de Baja California. Perteneció al Cártel de los Zetas y se le atribuyen decapitaciones y desmembramientos. Sin embargo, lo más impactante de sus declaraciones es que afirmó que después de asesinar a su víctima, se rociaba con su sangre, aún caliente, y también la bebía. Además, tenía sexo con los cadáveres de los decapitados. Usaba tanto las cabezas separadas como el resto del cuerpo para darse placer ella misma.

Juana «La Peque», es una joven de 28 años que nació en Hidalgo, México. Su carrera delictiva inició cuando trabajaba en bares como sexo servidora. Los zetas mataron a su hermano y ella se vio obligada a trabajar con ellos como espía, su labor de «halcona» incluía vigilar a militares y policías. Tiempo después, «La Peque» llegó a ser mano derecha de algunos de los integrantes de la agrupación criminal y era la encargada de las decapitaciones y mutilaciones corporales.

Confesó que desde niña fue rebelde, drogadicta y alcohólica y ahora se encuentra a la espera de su sentencia.

Con información de varios medios mexicanos.



