OpiniónColumnas

Presidente Trump y la alianza mundial

Del Escritorio del General 

El mundo entero permanece a la expectativa de lo ocurrido el pasado 15 de agosto en Anchorage, Alaska, donde tuvo lugar una reunión que mantiene al planeta en suspenso. Dos potencias nucleares —Estados Unidos y Rusia— se encontraron para abordar los temas de Ucrania, Europa y, en última instancia, del orden mundial.

Aparentemente, la discusión sobre cómo consolidar la paz global no llegó a una conclusión definitiva. Algunos medios internacionales calificaron la reunión como una encerrona entre el Presidente Trump y Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa. Aunque se habla de acuerdos preliminares, lo cierto es que aún no hay un pacto cerrado; el proceso continúa, y la expectativa genera un enorme interés en torno a la paz mundial.

Para muchos, la premisa es simple: buscar la paz. Sin embargo, este objetivo implica un entramado complejo de intereses económicos, territoriales, geopolíticos y, sobre todo, de dominio y poder global. Ningún asunto ha quedado fuera de la mesa de negociaciones; todo está en juego.

El Presidente Trump y el presidente Putin se encuentran definiendo cuál puede ser la nueva agenda mundial. Pasamos de un escenario heredado de la Segunda Guerra Mundial, en el que cinco potencias tenían la hegemonía dentro de las Naciones Unidas, a una situación donde dos líderes discuten la configuración de una posible alianza mundial para la paz. No se trata únicamente de la voluntad de los mandatarios, sino de los equipos estratégicos y asesores que los acompañan, quienes marcan la pauta de lo que podría convertirse en un nuevo orden mundial.

El lunes 18 de agosto, presenciamos en la Casa Blanca la reunión ampliada de los aliados. Allí, el Presidente Trump recibió a Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, y a los líderes de la Europa libre: el canciller Olaf Scholz (Alemania), el primer ministro Rishi Sunak (Reino Unido), la primera ministra Giorgia Meloni (Italia), el presidente Emmanuel Macron (Francia), la primera ministra Sanna Marin (Finlandia), el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen. Una mesa impresionante que manifestó su apoyo a la iniciativa de paz propuesta por el Presidente Trump.

Estamos apenas en las primeras etapas de este cónclave. Lo que corresponde es evaluar los lineamientos de la negociación, que sin duda tendrán un impacto mundial trascendental.

Lo fundamental es observar los movimientos estratégicos en materia de seguridad, economía, recursos energéticos y, por sobre todo, los espacios territoriales que están en disputa. Al final del proceso, esos factores obligarán a transitar de un análisis idealista a una postura pragmática, orientada por intereses reales que hoy, en este primer cuarto del siglo XXI, se dilucidan en las mesas de negociación.

El acuerdo provisional establece que la próxima reunión tendrá lugar en Moscú, lo que refleja que el proceso es sostenido y que los temas económicos de producción mundial, el poderío armamentístico y la posición geopolítica de cada país involucrado siguen siendo objeto de debate.

La expectativa es enorme, estimados lectores. Lo que se hizo en Alaska y Washington fue poner todas las cartas sobre la mesa. Ahora se espera que los próximos encuentros permitan alcanzar acuerdos que no solo faciliten la paz, sino también el aprovechamiento económico y la evolución de la sociedad mundial hacia la prosperidad que todos anhelamos.

Sobre la mesa están los temas de mayor impacto global: intercambio de territorios, garantías de seguridad, acceso a recursos estratégicos y la seguridad de Occidente. Considero que este cónclave de aliados camina en la dirección adecuada.

El fin último de los Estados debe ser la paz y la prosperidad de sus pueblos. En ello hay un consenso universal: la humanidad debe ser el centro de toda discusión. Ningún poder puede sostenerse sin la legitimidad que le otorgan los ciudadanos.

Adelante, con espíritu de vencedores.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:

Francisco Bermudez Amado

General de División ex Ministro de la Defensa, Analista político.

Avatar de Francisco Bermudez Amado