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Decisiones

Desde México

Dijo Alejandro Magno que hay problemas que solo existen desde cierta altura, mientras más alto se sube más lejos se puede ver (la posición determina la percepción), la responsabilidad aumenta en la medida en que facultades van sumándose. Por eso debemos ser cautos con las opiniones, porque la ausencia de contexto vuelve el consejo solo en pretexto. Decidir es una competencia que ha estado fuera, al menos directamente, de nuestra formación y al mismo tiempo ha sido el elemento que agrupa todo lo que transmitimos. Decidimos la carrera, decidimos la pareja, decidimos el trabajo, decidimos para el futuro. En casa tenemos un acuerdo importante mi esposa y yo; yo tomo las decisiones importantes como aquellas relacionadas con la solución de la guerra en Ucrania, la política monetaria en China, los temas migratorios de Medio Oriente, etc…, mientras ella toma todas las demás. Las decisiones afectan nuestro presente y también nuestro futuro, una buena gobernanza está en postergar las recompensas inmediatas por los beneficios futuros. Ahorramos sacrificando placeres inmediatos por certezas futuras. 

El primero de julio empezó la ronda de negociaciones para la definición o rechazo de la extensión del Tratado de Libre Comercio en América del Norte. El artículo 34.7 del Tratado establece que, a los 6 años de entrada en vigor, los países deben definir si se extiende hasta 2042 o se inician revisiones anuales hasta 2032. Tanto México como Canadá formalizaron su postura a favor de la extensión, como era de esperarse la negociación de EUA empezó amenazando con rechazar el acuerdo. Uno de los temas más candentes de la negociación está en la discusión sobre las reglas de origen especialmente en el sector automotriz. Ahora sabemos que formalmente EUA rechazó la extensión del tratado que se mantiene con vida hasta el 2032 y con revisiones anuales. Esta decisión contrasta con los anuncios que muchas empresas americanas han realizado anunciando sus inversiones y la localización en México o Canadá. 

En cosas mucho mas serias para nuestra formación como civilización, como lo es el futbol, uno de los juegos de eliminación de la fase de grupos en el mundial, fue Austria contra Argelia, un juego cuya resolución se antojaba para ser un empate, pues en ese escenario ambos equipos pasarían a la siguiente fase quedando eliminado Iran. El juego fue tan notoriamente arreglado para asegurar ese empate, que incluso los árbitros no pitaron el final hasta que el gol austriaco cayese. En ambos escenarios, una negociación comercial y una negociación comercial pero deportiva; ¿qué se requiere para arreglar un partido?, ¿un exceso de razones o un cúmulo de emociones? Nos duele suponer que, en la cancha, donde ocurre lo que vemos, no se resuelve lo que previamente se resolvió en un escritorio. Quizá pasa lo mismo con las negociaciones, y se está resolviendo en la cancha lo que en la mesa no se pudo acordar. México no ha experimentado una salida de capitales a consecuencia de esas amenazas aun, puede ser o quizá no, esa es la incertidumbre que muchos han predicado, por lo pronto, nos toca seguir en los partidos posteriores. La razón de ver sobre la emoción de querer. 

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Héctor Gil Müller

Abogado egresado de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila. Cuenta con estudios de especialización en Filosofía del Arte, Concertismo en piano y órgano clásico, así como en Derecho Fiscal.

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