
Algunos cambios geopolíticos del 2026
La Otra Cara
El esquema político ideológico de Latinoamérica ha ido virando paulatinamente hacia la derecha. Con la victoria de José Antonio Karst en Chile la tendencia es a consolidar en desplazamiento de la izquierda que se autodenomina progresista en la región.
Javier Milei en Argentina derrotó estrepitosamente en el 2023 al peronismo y ha apostado la reducción lógica del Estado y la recuperación de capacidades de Fuerzas Armadas, Karst apuesta por la seguridad, el orden público y la migración controlada para Chile. Veremos posiblemente que se produzca un retorno de la industria de defensa israelí a países como Chile, Colombia, y otros países en los que tuvo un importante papel.
Con Daniel Novoa en Ecuador, José Jerí en Perú, Rodrigo Paz en Bolivia, Colombia y Brasil entran en el 2026 en año electoral con muchos visos de cambio, que pasen desplacen posiblemente a Gustavo Petro y Lula da Silva. Este giro a la derecha, favorecería la estrategia de Donald Trump frente a China e impulsaría las ventas de sus sistemas de armas.
En la Guerra de Ucrania –Eurasiática- a semanas de que se cumplan cuatro años del inicio de la ofensiva rusa para tomar Kiev, no hay avances concretos en un plan de paz definitivo para Ucrania. Las negociaciones del Presidente Trump enfrentan exigencias rusas y ucranianas aún irreconciliables. Kiev seguramente no entrará en la OTAN pero la Unión Europea seguirá impulsando una defensa común frente a su poderoso contendiente ruso.
Los altos presupuestos de defensa de la OTAN encaminados y las presiones de Estados Unidos respecto al gasto que han generado una actividad muy fuerte en la industria de armamentos europea, y es una dinámica que, aun sin el conflicto en Ucrania, se mantendrá, mucho tiempo más.
En otra área del orbe, el mundo militar dio un salto de calidad el pasado diciembre cuando Rafael Advanced Defense Sistems entregó a las Fuerzas de Defensa de Israel el primer sistema láser de Defensa Aérea dirigido de alta potencia como parte del escudo antiaéreo multicapas israelí.
Éste complementará los sistemas de armas Idom Dome, David Sling, y Arrow. El nuevo sistema combina una fuente láser avanzada con un sistema electroóptico de adquisición y seguimiento que permite mantener el haz concentrado sobre el blanco durante el tiempo necesario para destruirlo. Este novedoso sistema antiaéreo revolucionara por sus bajos costos y demostrada eficiencia la guerra tecnológica actual.
Retornando al continente americano la ofensiva de Estados Unidos en Venezuela para la detención de Nicolás Maduro recalcando la estratégica importancia del empleo creciente de tecnología de punta en los conflictos actuales; comenzó con una combinación de acciones cibernéticas destinadas a desorganizar las defensas venezolanas.
Tuvo destacada intervención el avión destinado a la guerra electrónica EA-18G Growler, versión modificada del caza F/A-18 Súper Hornet, equipado específicamente para misiones de interferencia electrónica al estar equipado con sensores avanzados y sistemas capaces de detectar, bloquear y engañar radares enemigos, redes de comunicación y defensas aéreas en su función de despejar el camino para otras aeronaves, neutralizando amenazas antes de que el enemigo advierta que está siendo atacado.
De acuerdo con el general Dan Caine, Jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, tuvo como objetivo inutilizar los sistemas de defensa aérea de Venezuela, garantizando el paso seguro de los helicópteros que trasladaron fuerzas especiales a puntos importantes como el Fuerte Tiuna, donde Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores.
Según el diario The Wall Street Journal, los Growler operaron en conjuntamente con cazas F-18, F-22 y F-35, aeronaves de comando y control E-2 Hawkeye, bombarderos B-1 (con capacidad para lanzar hasta 24 misiles de crucero cada uno) y drones pilotados en forma remota, siendo uno de sus objetivos el cerro El Volcán, uno de los puntos más altos de Caracas, estratégico en donde se encuentra la principal antena de transmisión de la capital; además de infraestructura de comunicaciones satelitales
La operación especial permitió comprobar los informes de Inteligencia que documentaban la presencia de tropas especiales cubana apoyando a Maduro. La muerte de 32 cubanos durante la operación de captura en contra del terrorista Nicolás Maduro, confirma que efectivos militares cubanos lo custodiaban en una irrefutable muestra de injerencia extranjera. Fuentes confiables confirman que los muertos y heridos cubanos han sido muchos e incluyen los que sufrieron quemaduras graves. El dictador Díaz Canel solo admitió 32 militares muertos durante el ataque, pero posiblemente podrían ser muchos más. Desde Caracas dieron un recuento preliminar de 80 muertos.
El número de cubanos en Venezuela ha ido disminuyendo conforme la crisis económica profundizaba y se rumora que están sacando algunos militares cubanos por la frontera con Colombia. Algunos análisis apuntan a un contingente cubano en Venezuela que ha incluido alrededor de 20,000 efectivos entrenados para defender al gobierno izquierdista ante posibles levantamientos internos, y han detectado la presencia de unos 7,000 agentes del Ministerio del Interior diseminados en puntos neurálgicos del territorio venezolano. La narco dictadura de Maduro y sus aliados en México, Colombia, Ecuador, y Guatemala, contaba con el apoyo incondicional de sus más altos dirigentes locales, bajo investigación actualmente por los altos tribunales de justicia estadounidenses.
En mis siguientes artículos daré seguimiento a los temas expuestos y los movimientos geopolíticos mundiales que se presentan al iniciar el 2026.

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