
Aprender, desaprender y reaprender
Reflexiones
“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquéllos que no sepan leer y escribir, sino aquéllos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”.
Alvin Toffler
Aprender, desaprender y reaprender en educación es un proceso continuo de adaptación cognitiva donde se adquieren nuevos conocimientos (aprender), se cuestionan y abandonan modelos mentales obsoletos o erróneos (desaprender), y se reestructuran los saberes con un enfoque actualizado (reaprender). Es una competencia esencial para gestionar el cambio constante y fomentar un aprendizaje profundo y transformador.
Aprender se puede definir como la adquisición activa de nuevos conocimientos, habilidades y experiencias para aumentar la base de información internalizada en nuestro cerebro. Los teóricos del aprendizaje señalan que este se puede concebir como un cambio de conducta, posibilitado mediante el estudio, la enseñanza en el caso de los maestros o las experiencias nuevas que se adquieren en el día a día y busca un cambio relativamente permanente en el individuo, que tiene lugar como resultado de la práctica, al que es inherente a la educación formal, informal y no formal.
El aprendizaje es un paso previo indispensable para desaprender en educación, ya que vivimos en un aprendizaje permanente, ese desaprender implica identificar, cuestionar y dejar de lado los conocimientos previos o creencias arraigadas para dar paso a nuevas formas de entender el mundo. Este proceso entra en la categoría de aprender a aprender como pilar fundamental de la educación. Permite realizar una renovación a nivel cognitivo, permitiendo que el aprendizaje en esta era digital sea más selectivo y crítico.
Debemos de entender que desaprender no es borrar información, sino un esfuerzo consciente para dejar de lado los supuestos teóricos, hábitos o paradigmas que ya no son pertinentes. Desaprender significa reconocer que no todo lo que se ha internalizado es inmutable. Como lo estableció Heráclito de Éfeso “Todo fluye, nada permanece”.
El proceso dinámico actual de la educación, implica aprender (adquirir conocimientos), desaprender (cuestionar-seleccionar-eliminar conocimientos), lo que se ha convertido en una competencia esencial para la era de la información. Hoy disponemos de demasiada información a través de las redes de comunicación, para tomar decisiones o para estar informados sobre un determinado tema. Dicha información se actualiza continuamente y algunas son contrarias con la información que teníamos previamente. Aquí es donde se aplica el pensamiento crítico, el cual debe ser privilegiado en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Según los expertos, el 40% de lo que se estudia hoy día, estará obsoleto dentro de diez años, precisamente cuando los estudiantes empiecen a trabajar, en trabajos que hoy no existen, como ya sucede con los trabajos más demandados en la actualidad según LinkedIn, es por ello que surgen con toda fuerza las Microcredenciales como estrategia para la competitividad profesional.
Queda claro que no es posible borrar de nuestra mente toda la información adquirida, por eso no se puede borrar el conocimiento X y sustituirlo por el conocimiento Y, en este contexto desaprender no puede ser entendido como sinónimo de olvido total. Desaprender consiste, pues, en mirar de manera crítica lo que ya sabemos y ser conscientes de que lo que era funcional cuando nos formamos educativamente hoy probablemente no lo sea yen consecuencia, debamos reaprender otra información. Ser capaces de desaprender es fundamental en el siglo XXI.
De acuerdo a lo leído, reaprender, es la capacidad de incorporar conocimientos nuevos con una nueva perspectiva, adecuando la nueva información a nuevas realidades tanto sociales, tecnológicas, científicas como pedagógicas. Reaprender es una tendencia de actualización y adecuación al cambio paradigmático. Es volver a experimentar mediante un proceso de aprendizaje, utilizando nuevos modelos para resignificar y recodificar los conocimientos. Reaprender a través de la investigación, aprender investigando.
Vivimos en un mundo donde la tecnología avanza más rápido que nunca y las condiciones de la educación cambian constantemente, en Guatemala la mayoría pasa desapercibida de esta realidad, en el primer mundo no. Estamos en un momento donde no basta tener un título profesional o una experiencia de larga data. Hoy reaprender es una conditio sine qua non para seguir vigente laboralmente. Para muchos de nosotros reaprender en este mundo digital a significado romper un paradigma arraigado desde la niñez. No ha sido fácil.
El reinventarse es una condición especial en esta era digital, muchos hemos tenido que reaprender en la era del internet y ahora tenemos que reaprender de nuevo en la era de la inteligencia artificial. Esto nos permite entender nuevos contextos, entender nuevas formas de educación y adaptarnos a otras realidades, reaprender entonces lo entendemos como reinventarnos y sobrevivir a estos cambios acelerados propios del siglo XXI.
Hoy se impone ser un autodidacta, aprender a través de la tecnología, utilizar nuevas estrategias de aprendizaje, como, por ejemplo: Moocs (Massive Open Online Courses), el Aula Invertida, el Aprendizaje Ubicuo, las Microcredenciales, etc.
No debemos permitir que la parálisis paradigmática nos haga pensar que es tarde para volver a aprender. La era digital nos depara un futuro incierto, pero también un futuro lleno de sorpresas en la forma de aprender para elevar nuestro nivel de conocimiento y seguir vigentes en el campo profesional. Este proceso de aprender, desaprender y reaprender, potencia el poder metacognitivo, la plasticidad cerebral y la capacidad de cuestionar la realidad (pensamiento crítico), para evolucionar intelectualmente.

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