OpiniónColumnas

Costa Rica y Guatemala ante la guerra Israel–Irán (escenarios en precios, empleo y política interna)

Sueños…

Tan lejos de Irán, tan cerca de Estados Unidos

Irán, República Islámica de Irán, históricamente origen de parte de la cultura humana, llamada en su día Imperio Persa. Es una república islámica teocrática basada en los principios religiosos del islam chií. Limita con Irak, Turquía, Azerbaiyán, Armenia, el mar Caspio, Turkmenistán, Afganistán. Pakistán el golfo de Omán y el golfo Pérsico al sur.

Es el decimoséptimo país más extenso del mundo con 1 648 195 km², Guatemala cabe allí ≈ 15 veces; Costa Rica ​≈ 32 veces. Irán tiene una población de casi cien millones de personas de diversas etnias.​ Irán es una gran potencia regional​ a la que sus grandes reservas de hidrocarburos (cuartas reservas de petróleo y primeras de gas a nivel mundial)​ confieren una situación de superpotencia energética y le reportan desde hace décadas una sustancial renta petrolera. Los centroamericanos solamente podemos tener la tendencia de la admiración y la convivencia pacífica con ese gran país. 

Israel es un estado de Asia occidental ubicado en la región de Oriente Próximo, en el Levante mediterráneo. Limita con el Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania (Palestina), el mar Muerto, la Franja de Gaza (Palestina), la península del Sinaí (Egipto) y al sur con el golfo de Áqaba, en el mar Rojo. Con una población de casi 10 millones de habitantes, la mayoría de los cuales son judíos.​ Es también el hogar de árabes musulmanes, cristianos, drusos y samaritanos, así como otros grupos religiosos y étnicos minoritarios. La capital —con reconocimiento internacional limitado—, sede del gobierno y mayor ciudad del país es Jerusalén. El principal centro económico y financiero Tel Aviv, y el mayor centro industrial se localiza en Haifa. Israel cabe 2 veces aproximadamente en Costa Rica y ≈5 veces en Guatemala. Los centroamericanos solamente podemos tener la tendencia de la admiración y la convivencia pacífica con ese gran país.

Del tamaño, poder y dependencia de USA no hablemos. Todo el mundo lo reconoce.

Siendo la cultura árabe reconocida como fuente de la cultura mundial, nos dieron las letras y los números, y otros conocimientos más profundos. Siendo la cultura judía fuente de grandes pensadores y personajes esenciales de la democracia nadie comprende como estas dos poderosas fuentes de pensamiento no encuentran un método, un sistema que les permita convivir en paz y cooperación para bien de la humanidad.

En el momento actual están a punto de hacer colapsar el mundo generando odios y destrucción eternos, y en que tendremos shocks el resto de humanos, que no hemos hecho nada para acercar a estas culturas y encontrar espacios mínimos de paz y tranquilidad, todo lo contrario su conflicto actual anglosajones y judíos contra persas y musulmanes nos llevar al precipicio a los demás. Veamos.

Pronóstico del impacto económico, político, social y ambiental de la guerra en nuestros países

No hablaremos del fanatismo de grupos que se decantan por apoyar a un grupo y desear la exterminación del otro. No, solamente vamos a repasar los desastres que nos esperan en las área de lo social, lo económico y lo ambiental. Parafraseando al gran Tino López Guerra solamente analizaré los choques sobre las tierras preferidas de mi corazón: Costa Rica y Guatemala.

Empecemos: el shock sobre Costa Rica en los precios de combustibles, inflación y costo de vida. Se menciona que conforme se profundicen los efectos de parálisis en oriente medio, el canal principal por donde viajarán los efectos a Centroamérica serán el petróleo y fletes internacionales. En su página el Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica estima que un aumento del 10% en el precio de los combustibles puede sumar 0,5 puntos porcentuales de inflación y restar 1 punto porcentual al crecimiento del PIB. Afectando el consumo y el empleo de toda la población. Terminando febrero hasta mediados de marzo, el precio internacional del petróleo ya subió cerca de 19,3%, asociado directamente al conflicto en Medio Oriente y al riesgo sobre el estrecho de Ormuz.

La institución encargada del servicio estratégico de combustibles RECOPE proyecta aumentos inmediatos en gasolina regular (+₡21 por litro), diésel (+₡35) y gas (+₡81 por cilindro de 25 lb), vinculados a la escalada bélica, ataques a tanqueros y temor a un cierre de Ormuz.

Cómo afectará a los hogares, el primer impacto es sobre el transporte público y de carga que se vuelven más caros, y ellos pasan provocando aumentos en los precios de alimentos, medicinas y servicios. Es de esperar el impacto diferenciado entre el 20% de la población que tiene ingresos de ₡1 millón o más, y el 80% que sobrevive con menos. Los últimos sentirán el impacto más fuerte en las compras del súper, el recibo de luz y en el transporte diario.

Se pondrá a prueba la capacidad de solidaridad de todos los costarricenses para sobrevivir la posible crisis que nos amenaza. El efecto será duradero y tendrá efectos sobre el empleo y actividad económica general. El encarecimiento de la energía afecta especialmente a agricultura, manufactura y transporte, sectores intensivos en combustibles y logística.

Por supuesto un menor crecimiento del PIB (por ejemplo, 1 punto porcentual menos) implica: menos creación de empleo formal, más presión sobre la informalidad dejando amplios sectores sin seguridad laboral, ingresos o atención social. Ya las empresas hacen planes para salvar sus capitales. Se pueden posponer inversiones, contrataciones y mejoras laborales.

A qué escenario nos enfrentamos. Si se encuentra un mínimo espacio de negociar y paralizar el desastre no tendríamos un colapso, solamente un enfriamiento. Se desacelera la creación de empleo, se aprieta el bolsillo y aumenta la sensación de “todo está más caro, pero mi salario no sube igual”.

Una hipótesis suicida supone que Israel asesina principalmente a la alta dirigencia iraní con la esperanza de eliminar a su rival más decidido y poder ampliar su control territorial y político en la región, con el agravante que no deja personajes para que el gobierno gringo pueda negociar un alto al fuego y el binomio esté ante un estrecho sin retorno. Seguir el conflicto hasta el fin, sin que nadie pueda asegurar en qué momento aparecen los jinetes del Apocalipsis.

Si el conflicto profundiza la destrucción de todos los pozos petroleros y de gas de la región, el petróleo llegaría a $500 el barril y solo quedaría el bombardeo atómico. Nosotros solo podemos observar, ojalá que los que toman decisiones no se les ocurra la idea descabellada de tomar partido. Con el impacto económico, la pobreza y la escasez de alimentos tendríamos suficiente para entretenernos.

Por supuesto, sostener el conflicto en forma prolongada nos llevaría al precipicio de la sociedad. Sin acceso al petróleo, sin transporte, sin abastecimiento ¿qué será de nosotros? Las personas sin posibilidad de consumo, el saqueo y violencia de supermercados, las finanzas públicas colapsadas y una balanza de pagos sin funcionamiento. Nuestros gobiernos tienen que hacer un llamado ya al entendimiento, el fin del conflicto y la paz.

Esencial, se pone en juego la unidad nacional, no es momento de confrontaciones fratricidas. Es el momento de acuerdos comunes para sobrevivir. Pero, en un primer momento surgirán voces llamando al debate. Sobre subsidios o tarifas a combustibles, alimentos y asistencia.

Ni modo, se levantará la presión social por el costo de vida. Los dos ejes de la política económica el Banco Central y el ministerio de Hacienda estarán en el centro de atención. Que pasará con el tipo de cambio, las tasas de interés. Así como los impuestos, el gasto social, como mantener el sistema de salud, la educación primaria y secundaria, como mantener la seguridad nacional. Los grupos delincuentes organizados podrán apoderarse de importantes sectores. Hay tanto en juego. Principalmente la dignidad y unidad nacional.

La incertidumbre puede convertirse en protestas por costo de vida, el riesgo y la desigualdad. Los discursos van a culpar al gobierno por algo que en realidad viene de fuera, pero se siente muy adentro.

¿Qué le espera a Guatemala? Indagaremos en el siguiente recuento de los daños.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:


Descubre más desde El Siglo

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde El Siglo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo