OpiniónColumnas

El shock de la inteligencia artificial

Sueños…

Las nuevas habilidades y la IA están transformando el futuro del trabajo. Las decisiones políticas determinarán si los trabajadores y las empresas están adecuadamente preparados para la revolución de la IA

Kristalina Georgieva, flamante directora del FMI pone las cartas en la mesa. ¿Podrán los políticos, los académicos o los burócratas encontrar una solución democrática?, o, ¿serán los Elon Musk quienes manejarán la tierra desde ahora?

¿Podrán los países de este lánguido tercer mundo centroamericano ponerse al día?, o preferimos salir en las noticias de matanzas aborrecibles y sin sentido de la corrupción del Estado y sus aliados de carteles de la droga y el lavado en los grandes bancos transnacionales.

Una corriente breve de tranquilidad para todos depende de esa respuesta. Ya se dijo alguna vez que sufrimos no sólo de los vivos, sino también de los muertos. Le mort saisit le vif. Los cambios tecnológicos siempre han transformado los mercados laborales. Los avances tecnológicos desplazan a los humanos de unos sectores productivos y los expulsan. Mientras que al mismo tiempo se abren nuevas oportunidades y el trabajo se incorpora a las nuevas tecnologías en forma activa y productiva.

El tema es que en los últimos 300 años han cambiado algunas realidades que nos hacen dudar del futuro de la humanidad. En 1821 éramos un 1,100 millones de personas; en 1900 ya 1,650; pero en 100 años, en el 2000 llegamos a 6 mil millones de seres humanos, y hoy somos 8,272 millones, un número intolerable para el tamaño del planeta, sus bosques y especies que se ven asediados, destruidos, perseguidos por el ser humano hasta su destrucción total.

De tal suerte que las hipótesis de Malthus del año 1798, se cumplen 228 años después, se le puede insultar y vejar, pero este pensador llama al humano a ser razonable, y expandirse solamente en la mitad del planeta y dejar virgen la otra mitad, tanto de países como de continentes, y hasta hoy no le ponemos atención. Funesto destino nos espera como especie.

La estadística no miente, nos obnubila, nos hace creer que son solo número, pese a que la tasa de aumento poblacional en el mundo disminuye, la cantidad de depredadores humanos aumenta sin cesar. No se sabe en que momento el planeta ya no aguantará más y colapsará. Por el momento, las respuestas geopolíticas a la presión sobre el medio ambiente son de guerra, genocidio, falsedades para minimizar las críticas y la imposición de un absurdo realismo o practicismo.

image 17

Hace 3 siglos, el auge de nuevas tecnologías desplazaba humanos hacia nuevos sectores productivos, lo que se veía como un proceso de progreso. Hoy, primero se desplaza trabajadores de sectores agrícolas e industriales. Pero, no se desplazan las masas hacia nuevos sectores, recientemente denuncia el mismo FMI los recortes de empleo alcanzan a las empresas de nuevas tecnologías.

Si el desempleo crece en el mundo. El primer mundo puede reaccionar compartiendo los conocimientos y beneficios, o puede reaccionar con su racionalidad tradicional sumir en la miseria y la esclavitud a los continentes empobrecidos. El desempleo crece en todo el planeta, los países desarrollados, colonialistas, reaccionan fragmentando el mundo, bombardeando a cualquiera que piense otra alternativa, diseñando una estrategia de control de zonas diferenciadas administradas por distintas potencias.

En el planeta el tercer mundo tiene un crecimiento poblacional mayor, sin capacidad competitiva ni estratégica solo le queda la migración, el narco al menudeo, el sicariato y la corrupción en las élites. Según Wikipedia, la población mundial muestra un aumento de la cantidad del tercer mundo. Lo que obliga a reaccionar a los líderes del primer mundo como apuntamos, y la parálisis de los supuestos dirigentes de países del tercer mundo.

En los años 50 del siglo pasado habían 3 habitantes del tercer mundo por cada habitante del primero. Hoy, por cada habitante de los 32 países desarrollados hay 9 de los países atrasados.

El tercer mundo que crece en población más rápido se enfrenta a la incapacidad de insertarse en los mercados mundiales modernos, y genera masas de población obsoleta que solo tiene como destino emigrar, ser sometida al fuego de armas modernas o ser eliminada por el pueblo elegido de Dios y su gran marioneta que gobierna el mundo.

image 18

No todo es oscuro

Si surgen nuevos oficios, mientras otros desaparecen, el asunto está en que las nuevas habilidades, tareas y profesiones solo están al alcance de pequeños grupos tanto en el norte como en el sur. Muchedumbres sin futuro solo tienen opción de la desesperación si no surgen verdaderos líderes patrióticos que impulsen políticas masivas de educación y salud de calidad y para todos en cada país, si no se lucha por la paz, y la cooperación internacional.

Nadie puede avanzar sin nuevas habilidades, sin nuevas formas de enfrentar el mundo. Y los Estados de todos los países se quedan paralizados, las universidades son incapaces de autocuestionarse y lanzarse al mundo nuevo.

Dice Georgieva “que los puestos profesionales, técnicos y de gestión son los que más demanda de nuevas habilidades, especialmente en TI, que representan más de la mitad de esta demanda”.

No podremos sobrevivir sin valorar la vida de cada ser vivo de la Tierra, sean humanos o animales o vegetales. Será posible que recuperemos la capacidad de pensar en planificar un mundo en donde la mitad del planeta se deje sin intervención humana, en que animales y plantas no sean sometidas a la voracidad. Y en que la otra mitad se organice para elevar la calidad de la cultura, la paz y el bienestar compartido.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:


Descubre más desde El Siglo

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde El Siglo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo