Columnas

El Soberano es el pueblo

Petardo

Es importante que los guatemaltecos comprendan el concepto de soberanía. En mi estudio de Maestría de Ciencias Políticas, aprendí a distinguir el concepto de soberanía más apegada a nuestra época y realidad de vida. En 1762, Jean-Jacques Rousseau retomó la idea de soberanía pero con un cambio sustancial. El soberano es ahora “la colectividad o pueblo”, y ésta da origen al poder enajenando sus derechos a favor de la autoridad. Cada ciudadano es soberano y súbdito al mismo tiempo, ya que contribuye tanto a crear la autoridad y a formar parte de ella, en cuanto que mediante su propia voluntad dio origen a ésta, y por otro lado es súbdito de esa misma autoridad, en cuanto que se obliga a obedecerla.

Así, según Rousseau, todos serían libres e iguales, puesto que nadie obedecería o sería mandado por un individuo, sino que la voluntad general tiene el poder soberano, es aquella que señala lo correcto y verdadero y las minorías deberían acatarlo en conformidad a lo que dice la voluntad colectiva. Frente a estas ideas, el abate Sieyès postuló que la soberanía radica en la nación y no en el pueblo, o sea que la autoridad no obrara solo tomando en cuenta el sentimiento mayoritario coyuntural de un pueblo, que podía ser objeto de influencias o pasiones desarticuladoras, sino que además tuviera en cuenta el legado histórico y cultural de esa nación y los valores y principios bajo los cuales se había fundado.

El concepto de nación contemplaría a todos los habitantes de un territorio, sin exclusiones ni discriminaciones. Sieyès indica que los parlamentarios son representantes y no mandatarios, ya que estos gozan de autonomía propia una vez han sido electos y ejercerán sus cargos mediando una cuota de responsabilidad y objetividad al momento de legislar; en cambio los mandatarios deben realizar lo que su mandante le indica; en este caso, el pueblo. Así, de Rousseau nace el concepto de soberanía popular, mientras que del abate Sieyès nace el de soberanía nacional. También la palabra soberanía se conceptualiza como el derecho de una institución política de ejercer su poder. Tradicionalmente se ha considerado que son tres los elementos de la soberanía: “territorio, pueblo y poder”.

En su discurso bufo el Señor Jimmy Morales y el presidente del congreso hacen alusión de la soberanía en Guatemala y tratan de confundir a nuestro pueblo. El soberano es el pueblo y con su voto elige a los que lo representaran, siempre y cuando cumpla con la Constitución de nuestra Nación. Para eso les paga un salario y se supone que deben velar por el bienestar y superación de los que los contratan y no a sus intereses y caprichos personales. Otra entidad que se le trata con poco respeto por nuestro gobernante y el presidente del Organismo Legislativo es la ONU. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), es la mayor organización internacional existente. Se define como una asociación de gobierno global que facilita la cooperación en asuntos como el derecho internacional, la paz y seguridad internacional, el desarrollo económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos humanos. A fecha de 2017, la ONU posee 193 Estados miembros: todos los países soberanos reconocidos internacionalmente, más tres miembros en calidad de observadores —el Estado de la Ciudad del Vaticano, la Soberana Orden Militar de Malta y el Estado de Palestina. Recientemente ha habido numerosas llamadas para la reforma de la ONU.

Algunos desean que esta juegue un papel mayor o más efectivo en los asuntos mundiales, otros desean que su papel se reduzca a la labor humanitaria. Ha habido también numerosos llamamientos a ampliar la composición del Consejo de Seguridad para reflejar la situación geopolítica actual y para que se modifique el procedimiento de elección del Secretario General. La preocupación por los derechos humanos fue una de las razones principales para la creación de las Naciones Unidas. Las atrocidades y el genocidio de la Segunda Guerra Mundial contribuyeron a un consenso para que la nueva organización debiera trabajar para prevenir tragedias similares en el futuro. En este sentido se creó un marco jurídico para considerar y actuaba sobre quejas referidas a violaciones de los derechos humanos. Es momento que conozcamos esta entidad formada por otros países y que seamos ejemplo de respeto de estos países cumpliendo con la normas y leyes que nos comprometimos a pertenecer sin perder la soberanía que son los guatemaltecos.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Leonel Guerra Saravia

Médico y cirujano con maestrías de ciencias sociales, política, relaciones internacionales y filosofía.

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