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GEOPOLITICA: La inminente caída del Partido Comunista Cubano

La Otra Cara

El origen perverso de los Enfrentamientos Armados Internos y de los grupos terroristas que asolaron a Latinoamérica en su conjunto mediante la terrible ofensiva marxista que dirigió a nivel de la región el Partido Comunista Cubano, está por fenecer.  Por ejemplo, en la hermana República Argentina, en los años setenta, los grupos Montoneros y del autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo ERP no actuaron como organizaciones autónomas sino como organizaciones que respondían política, ideológica y operativamente a un Estado nacional extranjero. 

Cuba, bajo la conducción directa de Fidel Castro, fue el núcleo de esa estrategia. Desde La Habana se diseñó, financió y coordinó la agresión ideológica y geopolítica. La Conferencia Tricontinental de 1966 y la posterior Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) no fueron foros simbólicos sino estructuras operativas impulsadas por el régimen cubano para promover la lucha armada, entrenar cuadros, proveer inteligencia, canalizar recursos y subordinar organizaciones locales a una estrategia continental. 

El Departamento de América del Partido Comunista Cubano, la Dirección General de Inteligencia y el Ministerio del Interior dirigieron y manipularon redes de formación, logística y conducción que actuaron en Guatemala, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Colombia, El Salvador, Perú y Venezuela. El objetivo no fue la liberación de los pueblos sino la desestabilización sistemática de los Estados nacionales y la captura del poder por vías armadas al servicio de un proyecto ideológico externo.

Fue una operación regional concebida desde un Estado extranjero que utilizó organizaciones armadas como instrumentos políticos; que décadas después reivindico a esas organizaciones, relativizado sus crímenes y elevado a ex integrantes de ellas a posiciones centrales del Estado, incluyendo el Ministerio de Defensa, no es una contradicción sino una perversa y encubierta continuidad. Cambiaron los métodos, pero no la lógica ni su objetivo. La subordinación del interés nacional a una matriz ideológica ajena y la tolerancia frente a influencias externas siguen siendo sus rasgos principales y  persistentes.

El general Gregorio Aráoz de la Madrid, destacado e histórico líder militar argentino escribió que el soldado no vive para sí sino para la Nación y que la Nación debe honrar a quienes la sirven. Pero lamentablemente como fruto de la conspiración y ánimo de venganza de los derrotados terroristas regionales durante años ocurrió lo contrario. Se debilitó deliberadamente a quienes debían defender al país y se honró, incluso con cargos estratégicos, a quienes en el pasado atentaron contra él.

El Presidente Donald Trump decidió abandonar los eufemismos y está facilitando que nuestros países puedan salir del barro en el que quedaron atrapados durante décadas. El poderío de la mayor potencia del mundo emerge nuevamente mediante una política hemisférica activa, orientada a limitar regímenes autoritarios y a respaldar a quienes buscan reconstruir Estados nacionales viables.

Si en este histórico momento decidimos aprender de nuestro pasado reciente, podremos dejar atrás décadas de negligencia estratégica y avanzar hacia un sistema de defensa moderno, robusto y plenamente comprometido con la Patria, con nuestra Guatemala, real, custodiando nuestras fronteras, nuestro mar, nuestro espacio aéreo, y nuestro futuro.

En el pulso geoestratégico que libra el Presidente Trump y su equipo para recuperar la incidencia en nuestro continente limitando la creciente presencia e injerencia rusa y de la China continental, debemos recordar al gran escritor e historiador George Santayana cuando afirmaba “Quien no conoce su historia está sentenciado a repetirla”. Y es por ello que siguiendo la directrices del Senador Richard Scott alto dirigente del Estado de La Florida y cercano asesor del Presidente Trump; debemos escribir la verdad de nuestra historia reciente y nuestras luchas en contra del Comunismo Internacional. 

Por ello me permito recordar que: El Partido Comunista de Cuba (PCC), fue fundado en 1965 por Fidel Castro y es la fuerza política dominante de la sociedad cubana. Como partido marxista-leninista, ejerce el liderazgo único en el sistema político del país, garantizando la continuidad del modelo socialista. 

Fue el organismo que durante décadas dirigió la avalancha armada que lleno de sangre y luto a los Ejércitos latinoamericanos y a nuestras sociedades. Los cientos de miles nombres de las víctimas del terrorismo orientado por los Castristas llenan miles de páginas que relatan la tragedia que nos toco vivir a los latinoamericanos ante la embestida atea. Ahora, tras la caída de Maduro y la certeza que el final se acerca, el dictador de turno y títere de los Castro Miguel Díaz-Canel ha tenido el cinismo de direccionar el fracaso de su “revolución” al noble pueblo cubano y exigido mayor compromiso de los militantes para enfrentar los desafíos nacionales. El nefasto PCC sigue siendo central en la definición de políticas, y controlando instituciones clave, exigiendo la unidad ideológica como pilar del proyecto revolucionario.

En un momento de alta tensión política dentro y fuera de la Isla, Miguel Díaz-Canel pidió que el cambio en Cuba comience “desde el Partido” y afirmó que la militancia debe sentirse responsable de “todo lo que funciona mal” y de los incumplimientos que arrastra el país.

Las palabras del dictador se produjeron durante los plenos extraordinarios de los Comités Provinciales del Partido Comunista en Pinar del Río y Artemisa, celebrados el 7 de enero y transmitidos por los medios oficiales. El llamado llegó mientras Cuba enfrenta una crisis económica profunda, marcada por apagones prolongados, escasez de alimentos, deterioro de los servicios básicos y un creciente descontento.

El discurso ocurrió con  Nicolás Maduro, principal aliado político de La Habana,compareciendo ante un tribunal federal en Nueva York, acusado junto a su esposa Cilia Flores de narcoterrorismo y tráfico de cocaína.

Trump dice que Cuba “cuelga de un hilo” y sugiere que el régimen está “cerca” de caer. Describió a Cuba como un país en crisis, durante su conversación con el presentador Hugh Hewitt, en el programa The Hugh Hewitt Show. Tras la captura de Nicolás Maduro, este flujo de recursos se ha interrumpido, dejando a la economía cubana al borde del colapso. Marco Rubio, Secretario de Estado, ha sido un crítico ferviente del régimen y ha vinculado a Cuba con la protección de Maduro, lo que podría influir en futuras decisiones de política exterior estadounidense.

De hecho, tras la caída de Maduro, EE. UU. Reubicó buques de guerra anfibios frente a las costas cubanas como mensaje de advertencia al gobierno de la Isla. Veamos a continuación un pequeño perfil de los dirigentes que podría acompañar a Maduro en las cárceles de New York: 

Raúl Castro: El comandante retirado de 94 años que no suelta, las riendas. Aunque oficialmente jubilado, sigue moviendo los hilos del poder militar y económico usando a Díaz-Canel como marioneta. Sería el trofeo mayor de una operación: capturar al verdadero jefe en la sombra. 

Miguel Díaz-Canel: El “puesto a dedo”. Presidente de Cuba de nombre, pero sin poder real, es la cómoda fachada de la dirección castrista del país. Sus órdenes vienen todas de Raúl. Popularmente apodado “el designado”, su captura sería más simbólica que estratégica. 

General Álvaro López Miera: Ministro de las Fuerzas Armadas y máxima autoridad militar activa en Cuba. Veterano de guerras en África y guardián de la doctrina militar castrista, López Miera sería un objetivo lógico en cualquier plan para derribar al régimen. Es el hombre que puede movilizar tanques (si queda combustible) y tropas leales al Partido. Su captura dejaría al ejército cubano sin cabeza operativa.

Donald Trump ya advirtió que no tolerará dictaduras en el hemisferio, y figuras en Washington hablan de que “Cuba es el siguiente” en la fila. Mientras tanto, los cubanos fantasean con ver a estos personajes haciendo maletas inesperadamente. 

El Senador republicano Rick Scott prevé el fin del régimen cubano en 2026-2027 tras el colapso venezolano. La captura de Maduro impulsa un cambio político en la región, afectando a Cuba, Nicaragua y Colombia, afirma con determinación. En declaraciones recientes a Fox News, Scott afirmó que la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses marca el inicio de un proceso de transformación hemisférica. “Este es el comienzo de cambiar Venezuela, luego vamos a arreglar Cuba, Nicaragua también se va a arreglar, y el próximo año tendremos un nuevo presidente en Colombia. La democracia está regresando a este hemisferio”, expresó.

Tras la detención y extradición de Maduro a Nueva York la semana pasada, Scott reiteró su pronóstico en una entrevista con NewsNation, donde sostuvo que el fin del “régimen de Miguel Díaz-Canel” es solo cuestión de tiempo. Quizás ocurra este año, o el próximo, pero va a suceder. Vamos a lograr la democracia”, afirmó.

Un axioma es una verdad tan evidente que no necesita demostrarse. Es axiomático que los responsables de la terrible época en que el Partido Comunista cubano y los Castro decidieron sangrar a nuestras sociedades latinoamericanas para tomar el poder y conducir al continente hacia una lucha final en contra de los Estados Unidos, empiezan a caer. Claudia Sheinbaum, Bernardo Arévalo y su banda,  Daniel Ortega y Rosario Murillo, Gustavo Petro y otras alimañas enemigos de Trump esperan con miedo su turno tratando de borrar huellas de su corrupción y apoyo a Maduro, intentando sin éxito y tardíamente congraciarse con sus respectivos embajadores y Mike Rubio.  

Ellos “y sus comparsas” deberán ser encarcelados. Y nuestros héroes Veteranos Militares detenidos mediante procesos espurios promovidos por jueces prevaricadores aliados o militantes de la izquierda derrotada en la región; deberán recuperar su libertad y ser nuevamente dignificados al igual que sus abnegadas familias.

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Oscar Platero

Historiador y escritor, Analista y docente de Inteligencia. Geopolítica, Seguridad y Defensa. Director del Instituto de Estudios Estratégicos IEE

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