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La cultura como medio

Ventana Cultural

“La cultura va más allá de conocer sobre literatura, pintura, danza, música o teatro”.

Mucho se ha hablado de la cultura,  como esta se manifiesta, como nos afecta o dice mucho de nosotros.  Pero ¿Será que conocemos el significado de esta palabra? O expresado de mejor manera ¿Qué es cultura?

Partiendo del significado de la palabra como tal, cultura vendría siendo “el resultado de lo cultivado,” o “el resultado de lo que se cultiva”, es decir, lo que se cosecha. No podemos cosechar nada si no se ha tomado el trabajo de arar, sembrar, abonar, y segar. Pero ¿Qué debemos sembrar? Y ¿Dónde sembrar?

Antes de responder a esas preguntas, debemos identificar los elementos que caracterizan la cultura de una nación, aunque no voy a hablar de un país en específico,  en su mayoría, rigen las mismas bases, salvo pequeños detalles que hacen a cada pueblo diferente.

Hay civilizaciones tan antiguas como la egipcia, griega, romana, India o China, por mencionar a algunas, cuyos componentes culturales difieren en gran medida de las ciudades que habitaron lo que ahora conocemos como América. Grandes pueblos como los Toltecas, los Olmecas, o Aztecas en México, los Mayas en Guatemala y parte de Centroamérica, Lencas en Honduras, Chavin, Chibchas, Cusco, Incas, Paracas, Caral, Mapuches, Araucanos en Sur América, los grupos nativos de Norte América. Han sembrado las semillas que hasta ahora logramos recoger y que quedan arraigadas dentro de nosotros.

Hablando un poco más poéticamente, no podemos dejar que la cultura muera convirtiéndose en una cultura estupidizante, vacía y materialista. La cultura es el arma que poseen muchos pueblos para despertar del letargo impuesto por una sociedad que tiene por objetivo la adquisición de riquezas.

Si vemos un poco más atrás, nuestros pueblos, aunque eran guerreros, y habían divisiones que hizo más fácil la conquista europea, tenían lo que otros ignoraban: un profundo amor al suelo que pisaban y le agradecían por sus frutos.

La cultura va más allá de conocer sobre literatura, pintura, danza, música o teatro. No todos tienen esa posibilidad. Pero estos, que no tienen como pintar o escribir, tienen otras maneras de hacer cultura.  Estos tienen los ojos, mente, manos y pies arraigados en sus orígenes. Están arraigados a su esencia, divina y natural.

Preguntamos ¿Qué debemos sembrar para obtener cosechas? Aunque se puede sembrar de todo, es preferible sembrar aquello que despierte al hombre, como humanidad, aquello que lo eleve hacia las más altas virtudes. Estas simientes crecen en un suelo fértil, que se encuentra en el corazón y la mente de cada ser humano.

Existen diversos grupos que quieren despertar ese interés por los nobles ideales caracterizan al ser humano. Mencionando algunos nombres, ya que son muchos los colectivos, podemos mencionar: las escuelas filosóficas como Nueva Acrópolis, que viene trabajando la cultura, la filosofía y el voluntariado desde hace casi 63 años. Proyecto Cultural Sur, que nació como una idea de ayudar a la gente de escasos recursos que buscan las artes y la poesía como medio de expresión. La Cámara Internacional de Escritores y artistas, con sede en Barcelona, España, que busca despertar el interés y el que hacer cultural en el mundo a través de sus embajadores y representantes, quienes hacen una atenta invitación a quienes quieran pertenecer a dicha Cámara para llevar la cultura al mundo entero.

La cultura viene siendo la más noble de las revoluciones y la mayor, porque re -evoluciona, vuelve a evolucionar, a mejorar. La cultura es lo más subversivo que puede existir, porque despierta la necesidad de reflexionar, de tener pensamiento crítico. Es necesario volver a cultivar los valores del respeto, la paz, la lealtad, la solidaridad, la justicia y la templanza, para que en un futuro lejano, podamos dejar un legado, una nueva cultura que cosechará y dará sus frutos para actuar, para efectuar los cambios que buscamos como sociedad, como humanidad.

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Claudia Alexandra Figueroa Oberlin

El arte siempre lo llevé de la mano con la literatura, me dediqué al teatro, a la danza por más de quince años, y a las artes marciales, ahora soy miembro de diferentes asociaciones y academias de poesía: Asociación Actuales Voces de la Poesía Latinoamericana, donde participo con crítica literaria, Academia Nacional e Internacional de Poesía de la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, América Madre, Unidos por las Artes, Movimiento Literario de Centroamérica, y locutora de la radio el barco del romance con el programa Una Ventana al Mundo, donde hablo de los viajes, la historia y la cultura, recito poemas y leo cuentos o fragmentos de otros autores y propios.

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