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La sinrazón de la ausencia del humanismo

Nuestro Mundo Posible

Estamos en un 2022 que parecía ser la esperanza de mejores tiempos dado que la pandemia del covid-19, en su última mutación, parecía ser menos agresiva.

¡Oh sorpresa! estamos observando un mundo que nos parece extraño y que no sabemos el porqué.

Estamos siendo testigos de una violencia que parece no sabemos de dónde surge.

Estamos viviendo en una sociedad en que cada día somos testigos de quién es el más violento de este planeta.

Parece ser como si estuviéramos en otro planeta, un planeta que no importa lo que hagamos porque al fin y al cabo nos vamos mañana.

La pregunta que tenemos que hacernos es: de dónde surge esta carrera de, a ver quién es más violento.

Hay gobernantes que piensan que el sistema que imponen a sus conciudadanos es el mejor.

Si el sistema es el mejor, por qué tiene que ser con toda la carencia de derechos humanos y con acompañante de hasta pérdida de la vida.

Recorremos nuestro planeta y en este país, en el otro país, en este continente y en el otro vemos gobiernos a los cuales podemos llamar tiranías, dictaduras, en donde cada vez aparecen más entidades de estas características y gobernados que se dedican a las protestas con cada vez más violencia.

La gran pregunta es: ¿por qué tanta violencia?

¿Qué es el detonante de tanta violencia?

¿Dónde quedan la ciencia y la tecnología con su gran desarrollo?

¿Qué es lo que ha cambiado de rumbo?

¿Por qué el diálogo ha sido borrado?

Lo que tenemos claro es que cada día hay grupos de seres humanos que quieren más bienes de los que pueden usar.

Cada día escuchamos que esta persona tiene más dinero que aquella otra, que este país es más rico que este otro, que estos países tendrán escasez de alimentos, que en este país las personas vacunadas son pocas porque no tienen el dinero ni la infraestructura para atenderlos a todos.

Una cosa parece clara: el dinero y el poder del dinero es el objetivo de esta sociedad.

En estos momentos estamos siendo testigos de guerras: una por aquí y otra por allá.

El dios del momento: el dinero.

Se han olvidado los principios de la democracia.

Hay que tener poder sin haberlo trabajado

Hay que tener poder por los medios que sean.

¿Hasta dónde estará el límite?

¿De cuánta violencia más seremos testigos?

¿Dónde estará el hasta aquí?

Las personas se vuelven agresivas por el mal manejo de las situaciones que viven.

Sabemos que estamos en la última etapa del capitalismo denominado Globalización.

La Globalización ha llegado tan lejos que países de orden político, alejados de este modo de producción, han entrado en esta forma de comercio aunque se digan alejados de la sociedad de consumo.

La respuesta a tanta violencia parece ser el fracaso del modo de producción que no ha llenado las expectativas de la población mundial.

Estábamos en una carrera loca en que todos tendrían los bienes que quisieran.

La sociedad mundial perdió el control sobre la producción y el cuidado del planeta.

No se pueden sacar recursos no renovables sin control.

Ahora el planeta no resiste la extracción de sus recursos sin control alguno y los seres humanos quieren seguir en la carrera loca de yo tengo poder, de la manera que sea.

Surge la violencia en los ciudadanos porque lo que parecía ser se alcanzaría los hechos demuestran otra cosa: no será posible.

Para el cambio que prometía la Globalización hacía falta la capacitación de los trabajadores a todos los niveles. También crear en todos los países la infraestructura correspondiente.

Con la extracción sin control, en el planeta de los recursos no renovables y la ausencia de capacitación de todos los trabajadores no es posible crear la riqueza que se prometió mediante la Globalización.

Hay una parte de la sociedad, los gobernantes y el 10% de los habitantes dueños de la riqueza de este planeta, que quieren la riqueza prometida a como dé lugar.

Cuándo se convencerán los unos, cuándo se convencerán los otros de que no es posible el modo de producción y la carrera del poder de esta forma.

Parece ser que todavía queda un largo camino que recorrer.

El camino por recorrer debe estar pavimentado con la educación de que:

El planeta necesita con urgencia que sus recursos lleven un control de renovables y no renovables.

Los seres humanos como pertenecientes a un tipo de sociedad necesitan estudiar y capacitarse para tal fin

El 10% de los habitantes de este planeta dueños de la riqueza deben de aprender que el poder no es la vida porque se mueren al igual que cualquier ser humano.

Esperemos que no transcurra mucho tiempo para que se den estos aprendizajes.

La carrera de ver quién es más violento es una sinrazón en una sociedad, un sin sentido de los grupos humanos que dicen caminar hacia el desarrollo sustentable.

Es necesario hacer un alto y darle sentido a la vida en el único lugar donde la vida nos es posible: en el planeta Tierra.

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Rosa Hilda Lora Muñoz

Doctora en Sistemas Filosóficos Contemporáneos - Cum Laude. por la Atlantic International University - Estados Unidos. Especialista en docencia y humanidades.

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