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La Verdadera Historia del 20 de octubre de 1944 (1a. Parte)

La Otra Cara

Durante la gestión del General Jorge Ubico Castañeda (de la cual haremos próximamente un análisis) la infraestructura del País que era casi inexistente hasta que en su gobierno se desarrolló en forma ostensible por la obligación impuesta al campesinado del Boleto de Vialidad para que dedicaran una parte de su tiempo a la construcción de carreteras de acceso a sus comunidades y las vías principales de cada jurisdicción. Es destacable también que las finanzas públicas fueron saneadas luego que Ubico las encontrará en bancarrota.  El uso público de los recursos del Estado fue notablemente administrado haciendo gala de gran honestidad.

La crisis que llevaría a la renuncia de Ubico, lentamente se estaba gestando y las exigencias para que renunciara un decano de la USAC y la concesión de Ubico a sus exigencias trajo nuevas demandas que fueron ampliando la base del fortalecido movimiento estudiantil. La Asociación de estudiantes El Derecho fue relevada en la conducción del movimiento por la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) liderada por estudiantes y catedráticos ligados al clandestino partido comunista. Además el ala magisterial ligada a los marxistas se sumó a la lucha, en el momento en que el Gobierno de El Salvador enfrentaba el embate del Partido Comunista Salvadoreño y sus organizaciones de masas mucho más desarrolladas y organizadas que las chapinas pues desde ese país venían cuadros comunistas a capacitar e adoctrinar a sus pares guatemaltecos. Ya con el mando del movimiento estudiantil la AEU sintiéndose fortalecida  lanzó un ultimátum a Ubico el 22 de junio de 1944.

Ubico, respondió con un decreto que restringía las garantías constitucionales elevando el conflicto al rango de crisis política.  Los comunistas infiltrados en la dirección del movimiento hicieron uso de técnicas de engaño y formaron rápidamente el Partido Social Democrático incluyendo representantes de todos los sectores, como: Eugenio Silva Falla, Francisco Villagrán, Federico Röelz Bennett, Jorge Arturo Serrano, Federico Carbonell Rodas, Luis Arturo González, Carlos Sachrisson, Alejandro Arenales, Ernesto Viteri, Guillermo Toriello Garrido, Mario Méndez Montenegro, Manuel Galich, Julio César Méndez Montenegro, Oscar De León Aragón, Julio Valladares Castillo, Eloy Amado Herrera, Francisco Villamar Contreras, Alfonso Bauer Paiz, Augusto Charnauld Macdonald, Mario Silva Falla, Edelberto Torres, infiltrando parte de su dirigencia  y principiaron a propagar la consigna para la huelga general en contra del gobernante.

Prontamente orientaron la conformación de los Comités de Acción, celulas semiclandestinas y jerarquizadas para que en las aulas estudiantiles se realizaban asambleas que se fueron radicalizando y mediante una imprenta clandestina se logro inundar de octavillas la ciudad capital, haciendo un llamado a la insurrección además de hacer llegar al Presidente una petición de renuncia firmada por figuras conocidas en el área urbana conocida posterirmente como El Memorial de los 311, que fue entregada en el despacho presidencial. Mientras tanto se efectúaron prepararativos para realizar protestas y manifestaciones durante ese fin de semana. El sábado 24 y el domingo 25 las manifestaciónes fueron reprimidas y el 25 se produjo una balacera en donde hubo disparos desde ambos lados y como consecuencia falleció la maestra María Chinchilla y hubo numerosos heridos en ambos bandos. El lunes 26 las calles de la capital se vieron inundadas por muchos miembros de la juventud comunista y de las organizaciones obreras ligadas a estos, para presionar que los comerciantes no abrieran sus negocios y se iniciara la huelga general. La campaña de propaganda conducida por la AEU logro ocultar que la huelga no tuviera eco y la ciudad se vio inundada de panfletos y proclamas en contra del gobernante exigiendole su renuncia. Dándose cuenta que había una correlación de fuerzas muy importante en su contra Ubico decidio presentar su renuncia ante la Asamblea Legislativa, el 1ro. de  julio de 1944.

Tras su renuncia Ubico promovio un Triunvirato Militar y el lunes 3 de julio la Asamblea Legislativa nombro como Presidente interino al General Federico Ponce Vaídes. Este, derogo el Acuerdo que restringía la garantias constitucionales y prometio a la población la futura realización de elecciones libres. Por lo que dio inicio a una corta pero intensa campaña electoral y en el termino de seis semanas se organizaron 10 nuevos partidos políticos en embrión, y surgieron 9 candidatos a la Presidencia. El espectro político se vió cubierto por todas las corrientes:

Partidos de Izquierda:

  1. Renovación Nacional
  2. Frente Popular Libertador.

Partidos del Centro:

  1. Vanguardia Nacional Centroaméricana
  2. Social Democrático.

Partidos de Derecha:

  1. Partido Democrata
  2. Frente Nacional Democratico
  3. Partido Democrata Central
  4. Partido Nacional de los Trabajadores
  5. Republicano Democratico
  6. Partido Liberal (Bastión de los Ubiquistas y los Poncistas).

La actividad sindical se disparo y los dirigentes comunistas se multiplicaron formando sindicatos en todos lo sectores y recibieron refuerzos de El Salvador, enfocándose en los campesinos de los Ingenios azucareros y de los muelles de Puerto Barrios. Al día siguiente de la renuncia de Ubico el Partido de Renovación Nacional PAR, encabezado por dirigentes comunistas proclama la candidatura de Juan José Arévalo Bermejo y en su ausencia pues se encontraba desligandose de sus actividades docentes en la República Argentina se sumó el Frente Popular Libertador (FPL), proclamándolo candidato de ambos partidos el 3 de agosto en el teatro Palace. La actividad previa a la venida de Arévalo se acrecentó bajo la orientación de los dirigentes comunistas y los miembros de la alianza Arevalista, sacando a luz dos importantes medios de propaganda:

  1. El Libertador, y
  2. Circuito Estudiantil  (magisterio y estudiantado).

El 3 de septiembre de 1944 arribo al aeropuerto La Aurora Juan José Arévalo convirtiéndose con lo fogoso de su oratoria y la organización ya montada en la primera fuerza política del País. El Partido Liberal que sería el instrumento de Ponce Vaides para lanzar su candidatura apresuró sus preparativos de campaña y el 11 de octubre lo proclaman candidato a la Presidencia.  Arévalo mientras tanto sostenía reuniones con oficiales del Ejército como los Coroneles Víctor Sandoval, Luis Humberto Díaz, el Mayor Victor Manuel de León, los Capitanes Adolfo García Montenegro, Agustín Aldana Sandoval, Julio César Paiz, Carlos Paz Tejada, Rodolfo Contreras y los Tenientes Homero García Montenegro y Rafael Castañeda, que conspiran en contra de Ponce. El asesinato del periodista Alejandro Córdova propietario del periódico El Imparcial el 1ro de octubre, aglutina la intención del voto a favor de los arevalistas.

Aprovechando la coyuntura el dirigente marxista Manuel Galich incendia con su oratoria a la multitud que asiste al entierro del periodista. Arévalo toma contacto con el Capitán Jacobo Àrbenz Guzmán, el Mayor Francisco Javier Arana y el empresario Jorge Toriello quienes le ponen al tanto de los preparativos para el derrocamiento de Ponce que se estaba gestando. Arévalo no dormía en sus residencia sabedor de la conspiración y que eran vigilados de cerca. El 13 de octubre tuvieron lugar las elecciones para diputados en 5 departamentos de la República, y ganó el Partido Liberal. Esta fue la gota que rebalsó el vaso. Las filiales Arevalistas aceleraron los pasos para la insurrección armada, poseían un plan nacional que se venía afinando con los comunistas solapados en el Arevalismo y contemplaba un asalto a varias cabeceras departamentales para hacerse de muchas armas y dirigirse hacia la ciudad capital esperando que se concretara el levantamiento militar. Para ello se había organizado grupos armados que atacaron y tomarían las Comandancias de Armas, siguientes:

Totonicapán, Quetzaltenango, San Marcos, Mazatenango, Escuintla, Zacapa, Chiquimula, Puerto Barrios, Jalapa, y El Progreso.

Se estableció que la señal para iniciar la insurrección armada sería la huelga de los universitarios y la huelga general. La fecha establecida sería el 15 de octubre pero fue abortada pues fueron detectados y reforzados los puestos de seguridad a través de una Circular firmada por Ponce, los comunistas que dirigian la conspiración inmediatamente huyeron hacia el Salvador en busca de apoyo del Partido Comunista Salvadoreño quienes les proporcionaron armas para incursionar en territorio guatemalteco el 18 de octubre por el norte de Jutiapa. Fracasaron, y luego intentar provocar un levantamiento de sus bases en ese departamento nuevamente huyeron hacia El Salvador refugiándose en el departamento de Santa Ana. Este grupo estaba dirigido por Charnauld Macdonald,  Manuel Galich, Hiram Ordoñez y muchos militantes comunistas más.

En la ciudad capital el 17 de octubre los conspiradores hicieron circular el Manifiesto del Frente Unido firmado por los arevalistas, la AEU, y la Asociación Nacional de Maestros, llamando a la huelga general y al no obtener apoyo de la población los Arevalistas pasaron a la clandestinidad y Juan José Arévalo se refugió en la embajada de México abandonando a sus bases y simpatizantes al igual que los comunistas; por lo que las perspectivas para la insurrección armada se tornaban en aquel momento sombrías.

Continuará….

Fuente. Tomo 1 (de diez) del Compendio Las Batallas Por Guatemala 

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Oscar Platero

Historiador y escritor, Analista y docente de Inteligencia. Geopolítica, Seguridad y Defensa. Director del Instituto de Estudios Estratégicos IEE

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