
Maduro ante la justicia, el efecto dominó que amenaza a América Latina
Una Guatemala Diferente Es Posible
La captura y el proceso judicial que enfrenta Nicolas Maduro ante tribunales federales de los Estados Unidos no es únicamente el final político de un régimen autoritario; es el inicio de una etapa inédita para América Latina, donde la justicia internacional, la seguridad regional y la diplomacia comienzan a entrelazarse de manera directa y, para muchos gobiernos, incómoda. Un grupo de especialistas en derecho penal e internacional ha sido claro, si Maduro es hallado culpable de los cargos que se le imputan, entre los que se encuentran narcotráfico, conspiración criminal, uso del aparato estatal para actividades ilícitas y vínculos con redes transnacionales de crimen organizado, podría enfrentar cadena perpetua.
Los juristas coinciden en que la única vía real para evitar una condena de por vida seria la cooperación plena, lo que implicaría revelar como se sostuvo el régimen chavista durante años, los mecanismos financieros, políticos y militares; las rutas del narcotráfico, el rol de los altos funcionarios civiles y militares, y sobre todo, los vínculos internacionales que permitieron que el llamado Cartel de los Soles, operara con protección estatal; y con esto se abre la posibilidad de que muchos otros nombres, hasta ahora intocables a nivel local e internacional comiencen a salir a la luz.
La cooperación de Hugo “El Pollo” Carvajal, exjefe de inteligencia militar de Venezuela, ha sido clave; Carvajal ha proporcionado información detallada sobre rutas de droga, movimientos de dinero, estructuras de lavado y nexos directos entre altos funcionarios de gobierno venezolano y organizaciones criminales internacionales. Su testimonio contiene información de “extraordinaria importancia” para la seguridad nacional de los EEUU. Carvajal no negoció beneficios judiciales inmediatos, esto refuerza la tesis de que la justicia norteamericana no depende únicamente de la eventual cooperación de Maduro, sino que ya posee una base probatoria sólida, que podría ampliarse y fortalecerse con nuevas revelaciones.
La captura de Maduro ha generado reacciones y tensiones en varios países de la región, especialmente en Colombia, Honduras, Guatemala y México en donde desde hace años existen señalamientos sobre la presencia, operación o protección de redes vinculadas al Cartel de los Soles.
En Colombia, el presidente Gustavo Petro ha solicitado reuniones de la OEA y la ONU, expresando preocupación por una posible intervención estadounidense; sin embargo resulta imposible ignorar que una parte significativa de la cocaína que inunda los mercados internacionales sale de territorio colombiano, y que las alianzas entre grupos armados, narcotráfico y política han sido una constante histórica.
En Honduras, el impacto es igualmente delicado, durante años, su territorio ha funcionado como bodega y punto de tránsito de droga, mientras flujos de dinero ilícito venezolano habría alcanzado al sector político, por lo que se vendrán sin duda solicitudes de cooperación y extradición.
En Guatemala, el caso toca fibras especialmente sensibles, la conexión entre algunas autoridades y estructuras criminales transnacionales no es nueva, y distintos gobiernos han sido señalados por tolerancia, omisión o complicidad. La diferencia es que hoy los EEUU, ya tenía esa información, y el proceso contra Maduro podría acelerar investigaciones que durante años parecían congeladas.
En Mexico, la preocupación es aún mayor, la relación entre el narcotráfico, el financiamiento ilícito de campañas y sectores políticos ha sido ampliamente documentado; el Cartel de los Soles habría encontrado allí aliados estratégicos para el movimiento de drogas y capitales.
Los posibles escenarios que se vislumbran cambiarán las reglas del juego político en América Latina: El primer escenario es judicial, solicitudes de capturas, acusaciones y extradiciones formales contra funcionarios y exfuncionarios vinculados directa o indirectamente al Cartel de los Soles; esto no será inmediato ni masivo, pero si selectivo y estratégico. Un segundo escenario es político, crisis internas en gobiernos que deberán explicar vínculos pasados, financiamientos irregulares y silencios prolongados, algunos optarán por el distanciamiento y la colaboración, otros por la confrontación discursiva. El tercer escenario es el financiero, rastreo y congelamiento de activos, cuentas y bienes provenientes de dinero ilícito venezolano que no solo fue utilizado para corromper instituciones, sino para financiar campañas electorales en varios países de la región. Finalmente, un escenario regional. Una América Latina obligada a replantear su relación con el crimen organizado transnacional, donde la impunidad ya no es garantía de supervivencia política.
Al final la captura de Maduro no es el final de una historia, sino el comienzo de otra, una donde la justicia, aunque tarde, comienza a cruzar fronteras, y donde muchos creyeron estar a salvo descubren que tarde o temprano el brazo de la ley los deja sin opción.
AL RESCATE DE GUATEMALA.
GUATEMALA NECESITA DE SUS MEJORES HOMBRES Y MUJERES.

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