
Obama, el presidente que rescató la economía de Estados Unidos
Informe Casi dos tercios del electorado consideraban que la economía no luce bien
La prioridad de Barack Obama cuando asumió la presidencia fue revivir una endeble economía estadounidense hecha añicos. Hubo tropiezos y la recuperación fue lenta. Pero el presidente Obama cumplió el objetivo y deja una economía mucho más sólida que la que heredó. El desempleo, actualmente es del 4,6%, es el más bajo en nueve años. La Bolsa de Valores sigue subiendo y 20,2 millones de personas que no tenían seguro médico hoy cuentan con uno. La nación, por otro lado, tomó el camino de las energías limpias: gas natural, eólica (viento) y solar.
Las encuestas llevadas a cabo después de las elecciones presidenciales de noviembre indicaron que casi dos tercios del electorado consideraban que la economía no luce tan bien o es directamente floja. Esos votantes apostaron por Donald Trump, un republicano que despotricó contra el estado de la economía y prometió dar marcha atrás con muchas de las políticas de Obama.
ÚLTIMOS OCHO AÑOS
Los contrastes entre Obama y su sucesor ayudan a explicar por qué los progresos económicos de los últimos ocho años no han tenido eco en buena parte del país. Obama fijó políticas con una actitud fría y profesional, hablando a menudo con una determinación estoica, mientras que Trump recorrió el país arengando a la gente con discursos encendidos con los que se identificaron muchos votantes que piensan que la recuperación no los tuvo en cuenta. “Los historiadores recordarán a Obama por sus políticas racionales, basadas en la evidencia”, opinó el exasesor económico del mandatario saliente Alan Krueger, “en contraste con el estilo más visceral y apasionado del presidente que lo precedió y del que lo sucederá”.
Enfrentado con la peor catástrofe económica desde la depresión de los años 30, Obama se enfocó en buscar soluciones, no en buscar culpables, y sus allegados están convencidos que la historia se lo reconocerá. “Un presidente de menor nivel”, sostuvo Krueger, hubiera “revolucionado la economía solo para sacar ventajas políticas a corto plazo”.
Los problemas económicos que se venían gestando desde hacía décadas estallaron durante la crisis del 2007 al 2009. La tarea de Obama se hizo más compleja todavía por la férrea oposición de la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos desde el 2011. Trump sacó a la luz el malestar que todavía afectaba a muchos estadounidenses. La campaña presidencial de Trump consideró que el bajo desempleo disimulaba otras debilidades de la economía. Obama promovió regulaciones para combatir el cambio climático y proteger a los trabajadores sin afectar el crecimiento económico, pero Trump dijo que esas regulaciones impidieron un crecimiento económico más acelerado.
EL ANALISIS
“La victoria de Trump es muy perjudicial para su legado. Eso Obama lo sabe bien”, afirmó Stephen Moore, de la Fundación Heritage, de tendencia conservadora, que asesoró a la campaña de Trump. “Por eso hizo tanta campaña a favor de Hillary Clinton”. Cuando asuma, Trump probablemente descubra que Obama le hizo un gran regalo al entregarle la economía en su actual estado, pues no enfrenta ninguna de las graves circunstancias que se encontró Obama al llegar a la Casa Blanca y no necesita estabilizar de inmediato los mercados financieros mundiales.
Durante la crisis, Obama tomó medidas a menudo impopulares para evitar que la economía se deteriorase más todavía y a regañadientes aportó $412 mil millones a entidades bancarias y financieras para evitar las consecuencias que hubiera tenido el cierre de esas firmas. El electorado observó con desazón cómo los ejecutivos bancarios cobraban sus suculentas compensaciones de siempre mientras se sucedían los embarcos hipotecarios.
Obama también sacó adelante un plan de salud que es ampliamente criticado por los republicanos y que Trump dijo dejará sin efecto. Pero los allegados al actual mandatario confían en que el nuevo gobierno no será capaz de dejar sin cobertura médica a 20 millones de personas que accedieron a ese beneficio por primera vez y dicen que ese será uno de los grandes legados de Obama. El programa de salud hizo que “para mucha gente ahora resulte inaceptable no tener cobertura médica”, dijo Krueger. “Cualquier reforma tendrá que buscar la forma de preservar esa expansión de los beneficios”.



