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Presidente Arévalo, que espera para sancionar el Decreto 18-2026, que elimina el IUSI

Lugar Hermenéutico

Presidente Arévalo, lo que va de su gestión se ha caracterizado por una serie de medidas que distan mucho de favorecer a la mayoría de la población, entre ellas préstamos que superan los catorce mil millones de quetzales en diversas operaciones de carácter bilateral y multilateral, sin que los mismos tengan fines específicos de beneficio común, más que aceitar una maquinaria de corruptelas alrededor de los mal llamados “Consejos de Desarrollo”.  

La crisis económica, agudizada por el incremento a los combustibles, si bien es cierto, es un elemento externo, su gobierno tampoco ha sabido dar ningún tipo de respuesta para mitigar sus efectos en la población, por ello, cobra especial relevancia la eliminación del IUSI, pues esta medida, en algo puede remendar el desgastado bolsillo de la mal llamada clase media, que es la más castigada por este impuesto, y que al final siempre resultan siendo los chompipes de la fiesta.   

Si de algo sirve para discernir su decisión, acoto algunos puntos del porque mi opinión sobre la perversidad del IUSI y del porque debe eliminarse:

  • Impuesto sobre la renta ya pagado: Para comprar un inmueble o construirlo, los ciudadanos ya pagamos Impuesto Sobre la Renta (ISR) e Impuesto al Valor Agregado (IVA). Volver a cobrar un impuesto anual por poseer ese bien se argumenta como una doble tributación indirecta.
  • Abuso municipal: Al ser un impuesto perpetuo, si un propietario no puede pagarlo debido a crisis económicas o problemas de enfermedad, las municipalidades pueden embargar el bien, o inmovilizar cuentas bancarias del propietario, convirtiendo el derecho de propiedad en un «arrendamiento» eterno al Estado. 

Ineficiencia en la Recaudación y Corrupción Municipal

  • Altos costos operativos: Para muchas municipalidades, el costo de administrar, cobrar y fiscalizar el IUSI supera o absorbe gran parte de lo recaudado.
  • Falta de transparencia: Los fondos recaudados por el IUSI ingresan a las arcas municipales, sin ningún control en su gasto, rara vez se traducen en mejoras visibles de infraestructura local, agua potable o seguridad, lo que desmotiva el cumplimiento voluntario.  De esto sobran los ejemplos.
  • Alto nivel de Evasión: Debido a la debilidad institucional, un porcentaje masivo de la población no paga este impuesto, cargando el peso fiscal solo sobre el sector formal y registrado.

Impacto Social y Distorsión del Mercado Inmobiliario

  • Afectación a jubilados y personas vulnerables: Las personas de la tercera edad que viven de pensiones fijas sufren cuando los sectores donde residen se transforman comercialmente, elevando el IUSI a niveles que ya no pueden costear con sus ingresos actuales. De ello sobran los ejemplos en varias zonas de la ciudad de Guatemala, zona 5,7,11,13,14, 15, entre otras.
  • Traslado de costos al consumidor: En el caso de locales comerciales y viviendas en alquiler, el costo del IUSI se traslada directamente al precio de las rentas, encareciendo el costo de vida, el emprendimiento y por consiguiente afectando a diversas capas de usuarios. 

Si se trata de mitigar los potenciales efectos que podría tener esta eliminación impositiva, pues bien podrían tomarse algunas de las siguientes medidas: 

Reestructura del Situado Constitucional y Asignaciones Nacionales

Guatemala ya cuenta con un mecanismo de transferencia centralizada, el cual podría modificarse atendiendo las prioridades territoriales. 

  • Aumento del Situado Constitucional: Elevar el porcentaje del presupuesto general del Estado que se transfiere a las municipalidades (actualmente fijado en el 10% según el artículo 257 de la Constitución).
  • Fórmulas basadas en eficiencia: Modificar los criterios de reparto del Situado para premiar a las municipalidades que demuestren mayor transparencia, reducción de la pobreza y ejecución eficiente de proyectos, incentivando la buena gestión en lugar de la dependencia fiscal.

Alianzas Público-Privadas (APP) y Concesiones

Las municipalidades no necesitan financiar toda la infraestructura con fondos públicos si integran capital privado.

  • Concesión de servicios no esenciales: Entregar a empresas privadas la administración y el mantenimiento de mercados municipales, centrales de mayoreo, cementerios o estacionamientos públicos a cambio de un canon anual fijo para la municipalidad.
  • Proyectos de infraestructura vial: Utilizar modelos de APP locales para la construcción de pasos a desnivel, terminales de buses o centrales de transferencia, donde el inversionista privado recupera el capital mediante peajes o tarifas reguladas

Monetización de Activos y Empresas Municipales

Transformar los bienes de la municipalidad en entidades autosuficientes y productivas, de lo anterior hay diversos casos de éxito en el país. 

  • Empresas Eléctricas Municipales (EEM): Fortalecer las EEM existentes para que operen bajo criterios de eficiencia empresarial, generando utilidades líquidas que puedan ser transferidas al presupuesto municipal general.

En fin, más allá de la eliminación de un impuesto, la discusión debe escalarse en la formulación eficaz y eficiente del presupuesto del Estado, las facilidades para la recaudación tributaria y, sobre todo, en indicadores para la eficiencia en el gasto público, algo que no esta ni por asomo en la agenda ni de este, ni de los anteriores gobiernos. 

Mientras pasan años para llegar a esa discusión, bien le vendría lavarle un poco la cara a su gobierno señor Presidente, sancionando el Decreto 18-2026, que elimina el IUSI, quizá sea el mayor logro por el cual sea recordada su administración. 

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