
Pueblo rumano protesta por despenalización de corrupción
Manifestación Gritos de “vergüenza”, “no legalicen el robo” o “no destruyan a Rumanía”
Estiman que unos 180 mil manifestantes, según la emisora pública RTV, han salido a las calles de Rumanía a protestar, en contra de la despenalización parcial de los delitos de corrupción aprobada por elGobierno socialdemócrata, lo que es ya la oleada de protestas más importante desde la caída del comunismo, hace casi ya 30 años. Indican los medios rumanos que unas 60 mil personas se han congregado en la Plaza Victoria de Bucarest, donde se halla la sede del Gobierno, otras 30 mil personas en Cluj-Napoca, la segunda ciudad del país; 25mil más han salido a la calle en Timisoara y 18 mil en Sibiu, además de varios miles en Brasov e Iasi.
Gritos de “vergüenza”, “no legalicen el robo” o “no destruyan a Rumanía” se escuchaban entre los manifestantes, en la cuarta jornada consecutiva de protestas desde que el Ejecutivo aprobara el martes pasado, por la vía de urgencia, un decreto que despenaliza los casos de corrupción si causan pérdidas al Estado por un coste inferior a los 44 mil euros. Mientras tanto, se ha abierto un nuevo apoyo a la impopular medida, que el Partido Socialdemócrata ha mostrado en este asunto al Gobierno, que lleva apenas un mes en el poder.
PIDEN RETIRAR EL DECRETO
El eurodiputado Sorin Moisa pidió hoy la retirada del decreto, afirmando que la demanda de los manifestantes es justa. Ya ayer un vicepresidente de la formación se opuso también a la medida, y el ministro de Comercio llegó incluso a renunciar por oponerse a las medidas que se han tomado en contra de la transparencia. El Procurador de Derechos Humanos rumano, Victor Ciorbea, anunció que ha recurrido ante la Corte Constitucional debido al polémico decreto. El presidente de Rumanía, el conservador Klaus Iohannis, previamente solicitó al tribunal constitucional que resolviera lo que considera es un conflicto entre el Ejecutivo y la Judicatura, y ha solicitado que se celebre un referéndum sobre el decreto.
Pese a las protestas, tanto el líder del Partido Socialdemócrata, Liviu Dragnea, como el primer ministro, Sorin Grindeanu, defendieron ayer el polémico decreto.



