
Riesgos relacionados con políticas públicas, el clima y el refinanciamiento crean un entorno crediticio más selectivo
Por: Christian Anguiano
Las condiciones crediticias en América Latina siguen enfrentando desafíos desiguales entre los distintos países y sectores. La inflación ha disminuido en muchas de las principales economías de la región y la mayoría de los bancos centrales han comenzado a flexibilizar su política monetaria, pero los costos de financiamiento y las cargas del servicio de la deuda se mantienen relativamente altos. El crecimiento general es modesto y las condiciones de financiamiento son restrictivas para los prestatarios más débiles. La incertidumbre geopolítica y comercial, así como los eventos climáticos, afectarán la calidad crediticia en América Latina en todos los sectores, mientras que la digitalización y la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA) crean oportunidades en mercados seleccionados.
- El entorno crediticio de América Latina reflejará la polarización política, las condiciones restrictivas de financiamiento, los ciclos electorales y la volatilidad de los mercados de commodities al menos hasta 2026. Si bien las elecciones recientes sugieren una reducción de las políticas intervencionistas en ciertos mercados, los avances regulatorios y de políticas públicas siguen siendo consideraciones relevantes para los sectores expuestos a concesiones, impuestos y supervisión gubernamental. Las implicaciones crediticias son mayores para los sectores cuyo flujo de efectivo, decisiones de inversión y acceso al financiamiento dependen conjuntamente de políticas gubernamentales, y la calidad de los marcos institucionales y jurídicos es crucial para mitigar el riesgo de intervención política. La volatilidad de los precios de la energía es el canal de transmisión más inmediato entre los riesgos geopolíticos.
- La capacidad para absorber disrupciones operativas y financieras derivadas de riesgos climáticos físicos será cada vez más importante para la calidad crediticia en América Latina. La intensificación del estrés relacionado con fenómenos meteorológicos, en particular con El Niño, amenaza con alterar la hidrología, el suministro eléctrico, la logística y las condiciones operativas al menos hasta principios de 2027. La sequía, la escasez de agua, las inundaciones y las precipitaciones extremas pueden interrumpir las actividades agrícolas, el transporte, la logística y la minería. La escasez de agua puede aumentar los costos operativos y las inversiones de capital en infraestructura e industrias que hacen uso intensivo del agua.
- Los centros de datos, fundamentales para el desarrollo de la IA, representan una atractiva oportunidad de crecimiento en América Latina. El apetito de los inversores sigue siendo sólido, y el financiamiento de proyectos y el capital privado desempeñan un papel cada vez más importante en la expansión de los centros de datos junto con el financiamiento bancario tradicional. Los riesgos relacionados con la disponibilidad de energía, la obtención de permisos y los plazos de entrega determinarán los resultados de los proyectos y los beneficios crediticios. Mercados como Brasil, México y Chile presentan ventajas y desventajas propias para posibles inversiones.
- La calidad crediticia y la estabilidad corporativas suelen depender de la política financiera, la gestión de liquidez y prácticas de gobierno corporativo. Los riesgos de gobierno corporativo pueden afectar los perfiles crediticios cuando influyen en la política financiera, la transparencia, la asignación de capital o la protección de acreedores. La concentración de la propiedad, la interferencia gubernamental en las estrategias o la gestión de empresas privadas y otras consideraciones relacionadas con el gobierno corporativo pueden exacerbar otras dificultades crediticias y contribuir a la volatilidad de la calidad crediticia.


