Urge seguridad y mantenimiento en las rutas terrestres de comercio
Las cifras mensuales para el año 2016 reportadas en la página del Banco de Guatemala para las exportaciones mensuales por país comprador, demuestran que nuestros dos principales socios comerciales en este momento son los Estados Unidos de Norteamérica y la República de El Salvador.
Hacia los Estados Unidos de América exportamos de enero para agosto 2,365 millones de dólares (valor FOB), en productos no tradicionales donde destacan vestuario, vegetales de invierno, frutas y flores, y en productos tradicionales como café, azúcar y banano.
Para El Salvador exportamos de enero para agosto 797 millones de dól
ares (valor FOB) en productos no tradicionales y tradicionales donde destacan frutas y verduras, grasas y aceites comestibles, materiales textiles (tejidos o telas), y materiales plásticos y sus manufacturas. Las mercancías que exportamos hacia Los Estados Unidos de América se trasladan para su embarque por carreteras hacia los puertos del Atlántico en mayor cantidad y del Pacífico en menor cantidad.
Para El Salvador contamos con cuatro aduanas terrestres por las que circulan a diario unos 1,400 camiones de carga. Guatemala también sostiene relaciones comerciales en menores cantidades pero no por ello menos importantes, con México, Honduras, Nicaragua y los demás países de la región, así como con el resto del mundo. Evaluando los datos que brinda el Banco de Guatemala sobre las exportaciones FOB en dólares hacia nuestros principales socios comerciales, cabe plantearse dos preguntas.
¿Qué acciones estratégicas de seguridad se han implementado para asegurar las carreteras?. ¿Cuál es el estado real de mantenimiento de estas carreteras?
Definitivamente hay esfuerzos de los Ministerios de Gobernación y de la Defensa para establecer planes y programas de seguridad en ruta, con la implementación de puestos de registro, patrullajes en unidades móviles y presencia de seguridad física. Pero estas acciones siguen siendo limitadas en recursos y en resultados, ya que las empresas exportadoras siguen gastando miles de dólares diarios en seguridad privada y en sistemas de georreferencia satelital para asegurar que sus mercancías lleguen a puerto seguro.
Por otro lado las carreteras que van con destino a nuestro segundo principal socio comercial, El Salvador, están en pésimas condiciones, los transportistas de carga incrementan sus costos porque con mucha facilidad los camiones sufren desperfectos por las condiciones de las carreteras y quedarse sobre la ruta ya entrada la noche es un riesgo y un buen botín para las bandas de delincuentes que acechan. Si el Estado de Guatemala planifica estratégicamente y ejecuta planes para mejorar las exportaciones, tendrá que incluir un plan específico de seguridad en carreteras que le ofrezca a los exportadores condiciones para contrarrestar los grupos que operan al margen de la ley y una red vial en condiciones estables para la trasportación de mercancías seguras.
Los exportadores ya manejan un costo de riesgo por factores internos y externos, pero sus productos y mercancías tienen que llegar en tiempo para que verdaderamente nos proyectemos como un país competitivo. El gobierno tiene una gran tarea en la planificación estratégica, definitivamente una de ellas es demostrar que tiene la capacidad para mejorar la seguridad y las condiciones de nuestras carreteras que interconectan al país con los países que hoy son los principales socios comerciales.
Debemos apoyar a que los costos de operación y de riesgo de los exportadores bajen, con ello los exportadores podrán ofrecer productos con precios más competitivos en el mercado internacional. Que no se nos olvide que las exportaciones generan pago de impuestos y estos recursos inciden en la recaudación fiscal para impactar el presupuesto que se convierte en salud y educación para los ciudadanos de nuestro país. Dos acciones específicas contribuirán a lograrlo: la seguridad en carreteras y la mejora de la red vial.

