OpiniónColumnas

VOLVER AL ORIGEN PARA SALVAR EL FUTURO

Una Guatemala Diferente Es Posible

Guatemala se encuentra sumida en una de las crisis mas profundas de su historia democrática, el Estado ha sido progresivamente capturado por redes político-criminales que, mediante pactos ocultos, reformas dirigidas y manipulación institucional, han debilitado los cimientos de la república, lo más alarmante no es solo el estado de corrupción en que vivimos, sino la normalización de esa podredumbre como parte del paisaje nacional. 

He sostenido durante años que una de las salidas posibles para comenzar la recuperación del Estado es volver a la Constitución de 1985, o al menos al espíritu con el que fue concebida, una república democrática, con poderes independientes, orientada al bien común y con limites claros al poder político, la reforma constitucional de 1993, que aumentó el numero de magistrados de la Corte Suprema de Justicia de 9 a 13, y que institucionalizó la rotación automática de la  Presidencia de este organismo, abrió la puerta a la fragmentación de esta  y su posterior cooptación por intereses ajenos a la justicia, a esto se sumó la creación de comisiones de postulación que en lugar de fortalecer la transparencia en la selección de profesionales del derecho, se convirtieron en espacios de negociación entre actores políticos, operadores del crimen organizado y representantes académicos funcionales al sistema, el resultado, una justicia débil, selectiva y muchas veces al servicio de poderosos y no de los ciudadanos. 

Hoy, mas que nunca, necesitamos una reforma de fondo, no podemos seguir remendando instituciones podridas, Guatemala debe retomar el rumbo que alguna vez soñamos con la Constitución del 85, pero con la madurez de entender que no se trata de un simple regreso nostálgico, sino de una reconstrucción racional, ordenada y profunda del Estado, lo que implica revisar y revertir reformas fallidas, y diseñar otras nuevas que devuelvan al Estado su función esencial, servir al pueblo con justicia, eficiencia y transparencia; el Organismo Judicial debe de ser reformado de manera urgente, hay que reducir el número de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, eliminar la rotación automática de su Presidencia y establecer mecanismos de elección basados en méritos verificables, no en pactos entre mafias disfrazadas de instituciones; las comisiones de postulación deben de desaparecer en su forma actual o ser sustituidas por sistemas técnicos e independientes, con auditorias permanentes; por otro lado el Congreso también debe de ser repensado, hoy es un órgano fragmentado, ineficiente y vulnerable al clientelismo, la reforma debe reducir el numero de diputados, eliminar el Listado Nacional, crear un sistema de rendición de cuentas obligatoria que pueda mejorar su representatividad y desempeño; en paralelo, el Organismo Ejecutivo necesita modernización, menos burocracia, mas tecnología, procesos claros, controles ciudadanos y una gestión eficiente de los recursos públicos.

Sabemos que Guatemala no cuenta con una recaudación fiscal abundante, por esa razón las reformas deben ser técnicas y realistas, no se trata de gastar más, sino de gastar mejor, hay que eliminar privilegios, reducir duplicidades y priorizar seguridad, justicia, educación y salud, de igual manera ampliar la base tributaria combatiendo la evasión, el contrabando, el despilfarro y la corrupción; pero ninguna reforma sobrevivirá sin respaldo ciudadano, por eso, urge construir un pacto nacional por la reconstrucción del Estado, con participación de todos los sectores sanos del país, empresarios comprometidos, universidades responsables, iglesias honestas, organizaciones sociales y ciudadanos conscientes, este pacto debe tener metas claras, tiempos definidos y mecanismos de vigilancia que impidan que el Estado vuelva a ser capturado.

El país aun tiene oportunidad, volver al origen no es retroceder, es tomar impulso desde nuestros principios para construir el futuro deseado, Guatemala no merece seguir sometida por las mafias, merece justicia, orden y dignidad, y eso empieza por devolverle al Estado su verdadero sentido.

AL RESCATE DE GUATEMALA.

GUATEMALA NECESITA DE SUS MEJORES HOMBRES Y MUJERES.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor: