
La independencia de los jueces y el cruel espejismo guatemalteco (Parte 3)
Barataria
En la semana recién pasada, el Congreso de la República en un inusual ejercicio de acuerdos, concertaciones y dejando a un lado las diferencias políticas, las ofensas, la rivalidad se sumaron todos al famoso, invisible, utópico y hasta tal cual una quimera, “pacto de corruptos”. Estribillo inventado por quienes en un tiempo ejercieron el poder factico y dominaron la escena política para señalar a los otros quienes luego arribaron al ejercicio del poder. A propósito, luego del arribo al poder del partido gobernante y por supuesto del señor Arévalo a la Presidencia, ha quedado demostrado que el único pacto de corruptos que existe es el que tienen todos los poderes facticos que manejan a su sabor y antojo a los partidos políticos, a los poderes públicos al gobernante de turno y sus funcionarios y sobre todo introducen una guerra de ideologías que no existe en Guatemala porque ningún partido político, ningún líder político tiene norte ideológico y así como coquetean con la derecha se van por la izquierda cuando les conviene y los otros que amagan con la izquierda patean con la derecha cuando les conviene. Así las cosas, este pacto de corruptos que ha cooptado todas las instituciones públicas sirve a los poderes facticos que tras bambalinas mal dirigen los destinos del país enriqueciéndose cada vez más con los grandes “negocios” del Estado que no cesan. Y el resultado es el mismo: la misma corrupción que ha estado en el país y de la cual se acusó el defenestrado Otto Pérez Molina, que continúo bajo los gobiernos de Maldonado Aguirre, Jimmy Morales, Alejandro Giammattei, es la misma que sigue hoy en día esquilmando los recursos del Estado. Sino para muestra un botón: Las carreteras del país un caso, la educación del país un caos, la salud del país un caos, la seguridad del país un caos. ¿Puede alguien decirme que ha mejorado mínimamente en Guatemala? Nada absolutamente. Claro alguien dirá que el actual gobernante tiene poco tiempo, que hay que darle voto de confianza etc, pero en realidad es más de lo mismo y dentro de tres años vamos a ver como balance que no cambió nada, porque los cambios en el gobierno se ven, aunque sea mínimos.
Pues bien, bajo la guía y bendición del pacto de corruptos, todos los partidos se pusieron de acuerdo en el Congreso de la República para elegir a una Corte Suprema en la cual literalmente partieron el pastel. Resultó sumamente curiosa la forma en que se interrumpió el orden del día para proceder a elegir a los Magistrados y mucho más curiosa la forma en que dentro del mismo partido gobernante el partido Semilla, se dividió el voto en favor y en contra de algunos postulados. El Congreso de la República es un órgano político por naturaleza, así es que las negociaciones dentro del parlamento no son censurables, porque estas negociaciones forman parte del quehacer político diario de un Poder Legislativo. Lo censurable de estas negociaciones es que “se hace bajo la mesa” y que ya sabemos lo que se dio, que fueron los votos, pero no sabemos “que se recibirá a cambio”. Así las denuncias de “compraventa de votos” en el Congreso de la República son constantes, los ofrecimientos de dinero a cambio de un voto no solo son deleznable, sino que además constituyen delitos.
En el caso del Poder Judicial, es claro que no podemos pensar en una independencia judicial, no podemos pensar en una independencia de los magistrados, ya existe una injerencia grande del poder legislativo desde adentro de las comisiones de postulación. Así las cosas, el vicio que se da en las comisiones de postulación y que ya he señalado en mis artículos precedentes tiene conexión directa con el Congreso de la República. En efecto, bueno fuera y así debiera de hacerse que al Congreso de la República llegara una lista discutida apropiadamente con toda la ética que debiera acompañar a los comisionados en las comisiones de postulación, pero esto es una falacia. En efecto, se sabe y así ha sido, que desde el Congreso y las Comisiones de Postulación hay comunicaciones y negociaciones bajo la mesa para que, en el listado sean incluidos candidatos ya consensuados y apoyados por partidos políticos y poderes facticos.
Es por ello que en las comisiones de postulación, poco les importa las calificaciones de los expedientes, este es un trámite meramente protocolario, para sorprender a la opinión pública con un trabajo hasta cierto punto ridículo, porque muchos de los comisionados “medio hojean un expediente cuando es “de los ya incluidos de hecho en los listados” y les dan la calificación mejor que puedan, a veces hasta “jalan” al postulante para que tenga la nota de corte y no se quede afuera. Pero los expedientes de “los desconocidos” los revisan con lupa tratando de darles la calificación mas estricta porque “ellos no están dentro del listado”. Es entonces cuando se pasa al momento cumbre de la votación de quienes integraran la lista, este procedimiento viciado y corrupto, los comisionados votan no por el mejor calificado, sino por el que ya previamente tienen en los listados. Es por ello, que la comisión de postulación para Magistrados de Corte de Apelaciones en este ultimo ejercicio decidió “votar por bloque”, es decir que ellos dentro de un bloque de 50 aspirantes “ya tenían los nombres de los que integrarían las listas” si en ese bloque de 50 aspirantes no había ninguno simplemente no lo mencionaron. Estos listados en donde ya aparecen los aspirantes rondan dentro de los comisionados y son parte de negociaciones “bajo la mesa” entre poderes facticos, diputados al Congreso y Comisionados hueseros y que da como resultado un listado que llega al Congreso de la República ya “consensuado” en ese listado ya están los candidatos que van a ser electos y regularmente reelectos magistrados (han hecho favores que se cuentan como méritos), los candidatos que aún pueden llegar a ser magistrados (pero que tienen que vender el alma y la conciencia) y los candidatos que a última hora entran al ruego debido a que se cae una negociación, estos últimos entran con poco apoyo, pero bien condicionados a toda clase de favores.
El trabajo en el Congreso es “de reparto” dependiendo con cuantos votos se cuentan, así se votarán. Los diputados por lo general poco o nada conocen de los aspirantes, ellos siguen lo que los partidos políticos guatemaltecos denominan “disciplina del partido” que no es otra cosa que votar a ciegas lo que decidió el líder partidista quien a la larga “cobrará por los votos de sus diputados”. Así vemos en el Congreso diputados votar a ciegas, sin saber si el aspirante es ético, es capaz o es un corrupto de marca. El Diputado vota, porque ya tiene “el listado” que viene de negociaciones oscuras entre partidos políticos, comisionados y poderes facticos.
Como el voto en el Congreso es a ciegas, claramente se entiende que los diputados tienen “el listado”, así no podemos hablar de una independencia del poder judicial, porque en los listados que envían las comisiones de postulación ya vienen “consensuadas”, entre estos listados ya están los que serán indefectiblemente Magistrados del Poder Judicial, los que ya tienen mas manchas que un tigre y los que pronto se sumaran al carro de la corrupción para pervertir la justicia e instrumentalizar el derecho como lo han hecho tantos otros más.
¿Existe independencia judicial en Guatemala? ¡¡Claro que no!! No hay independencia judicial, Jueces y Magistrados llegan condicionados a que cada cuatro años se les evalué no por el Consejo de la Carrera Judicial, que en realidad es un elefante blanco, inoperante como siempre. Sino que los poderes facticos los evaluaran para ver si hicieron los deberes o no, si sus resoluciones fueron complacientes con aquellos que los eligieron o no, si otorgaron amparos a favor de salvar partidos políticos, si dictaron resoluciones que les salvaron el pellejo a algún corrupto o si por el contrario no lo hicieron y que luego, como ha ocurrido en estas Comisiones de Postulación, quedaron fuera de los listados y literalmente se van a la calle.
Es sorprendente cómo muchos de los que ocuparan una magistratura en este renovado, pero siempre corrupto, poder judicial, tienen una habilidad innata para “convencer” a los “honestos” comisionados para que voten por ellos sin siquiera conocerles pero van “bien recomendados” no importa si apenas pasaron la nota de corte, si tienen poca o nula experiencia profesional, si ni siquiera han llevado un proceso judicial y tampoco importa si conocen los tribunales aunque sea la fachada, en Guatemala lo que importa es que se tenga “cuello”, que tenga “padrino”, que este dispuesto a “rifarse el físico” a la hora de dictar resoluciones aunque se alejen del derecho y tergiversen la justicia; porque al final en Guatemala para ser Magistrado se necesita estar dispuesto a ser corrupto, porque aquellos que los postularon, aquellos que los eligieron en el Congreso tarde o temprano le pedirán “un favor” y ante este dilema ético deberán decidir si lo hacen y pasan al lado del “pacto de corruptos” que conforman la derecha y la izquierda guatemalteca en equilibrio de proporciones y en igualdad de avidez para ser corruptos o, por el contrario no lo hacen y se “arriesga” a que, dentro de cuatro años, queden afuera de los listados por decisión de los “ilustres y honorables” comisionados miembros de la Comisión de Corrupción (Postulación).

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