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De los Jueces prevaricadores y otras suciedades

Barataria

En septiembre de 2025 toda Guatemala se consternó a ver en redes sociales cómo una persona de nombre Carlos Ovidio Acevedo Navas, conduciendo su vehículo automotor, atropelló repetidas veces a un motorista llamado Larkin Morales, lo atropelló tantas veces, buscaba dejarlo “prensado” en la parte trasera de otro vehículo. Como consecuencia de este intento de homicidio, que todos los guatemaltecos vimos con estupor, el joven Larkin Morales sufrió la amputación de su pie izquierdo. Este hecho fue condenado por muchas personas que no se explican cómo el homicida en tentativa, Acevedo Navas tuvo la saña de no solo atropellar al motorista, sino que hacerlo en repetidas veces hasta que fue intervenido por otra persona que trato de bajarlo del vehículo y por ello buscó darse a la fuga.

Sometido a proceso penal por el delito de homicidio en el grado de tentativa, el señor Carlos Ovidio Acevedo Navas, quien también es Abogado y Notario, guardaba prisión como es debido para los acusados de intento de homicidio. Llego el turno para que, en el camino al proceso penal que deberá enfrenta apareciera la Jueza Verónica Ruiz Lau, quien procedió a otorgar medida sustitutiva, para que el acusado de homicidio en grado de tentativa, pueda irse a su casa y continuar su vida normal, como si nada hubiera pasado.

La “honorable” jueza, en su argumentación para otorgar la medida sustitutiva al imputado Acevedo Navas explicó que su decisión se fundaba en la protección de los Derechos Humanos del Acusado y de manera especial, su decisión se fundaba en “Una Circular de la Camara Penal de la Corte Suprema de Justicia”.  Es tan ridícula la decisión de la jueza, que le otorga al señor Carlos Ovidio Acevedo Navas, arresto domiciliario, prohibición de salir del país sin autorización judicial, obligación de someterse al cuidado de tercera persona para que se presente en juicio y prohibición de comunicarse con testigos y peritos.  Pregunto:  ¿ El acusado de homicidio en grado de tentativa, por haber atropellado con su coche en repetidas ocasiones a un motorista, va a poder conducir nuevamente su vehículo?  A juzgar por la decisión de la jueza, no le prohibió conducir vehículo en tanto este procesado. 

La decadente administración de justicia en Guatemala se debe a la existencia de un gran número de jueces y magistrados prevaricadores.  Jueces como la señora Verónica Ruiz Lau, que manifiestamente admiten que no tienen independencia judicial, porque su criterio no deviene del fundamento de la Constitución, el Código Penal y el Código Procesal Penal, es decir la ley sino que se fundamenta “también” en una instrucción dada por los Magistrados de la Camara Penal de la Corte Suprema de Justicia, que vergüenza les debería dar hacer esto, cuando deben de saber que la independencia judicial somete a los jueces únicamente a la ley y que los magistrados de tribunales superiores, la Corte Suprema de Justicia, NO SON SUS JEFES, si la Corte Suprema de Justicia advierte que los jueces están tomando un criterio sobre algunos temas, para eso tendrán su oportunidad cuando ellos conozcan el caso por la vía de los recursos de alzada.

Así, la “honorable señora jueza” Verónica Ruiz Lau, se convierte en una jueza prevaricadora cuando en una audiencia pública reconocer que va a fundar una resolución en una “circular de la Corte Suprema” que no es la ley. Y, por lo tanto, tampoco es independiente en el ejercicio de la judicatura y en su criterio judicial que es lo que hace que un juez se someta al imperio de la ley únicamente.

En este caso que se ha vuelto paradigmático, especialmente porque no se trató de un hecho de tránsito de los que comúnmente ocurren en el país en donde por imprudencia, temeridad o impericia a diario ocurren hechos de tránsito que, existiendo tantas policías municipales en muchos municipios de Guatemala no se logra regular de una manera el tráfico.  Bueno, ya sabemos que esos cobradores de multas que existen no son una verdadera policía de tráfico. Pero este hecho fue a la vista de muchos, estuvo revestido de una salvajada de un tipo que, no importándole nada, una y otra vez intentó quitarle la vida a un motorista no quería causarle lesiones, lo quería matar y así quedo probado en los videos.  Cualquiera con dos dedos de frente sabe que si alguien utiliza un vehículo para atropellar a un motorista y, en lugar de bajar a auxiliarlo, lo que hace es que una y otra vez y otra vez arremete el vehículo contra el motorista malherido, no estamos hablando de un hecho en dónde el autor no haya querido causar daño, sino que es un hecho doloso en el cual el conductor quería no solo causar daño sino matar al atropellado.

Ante esas circunstancias la justicia en Guatemala simplemente no existe, depende del apellido, la posición social del sindicado y de “los conectes que tenga”, el “cuello” o la “recomendación que le hagan” para poder salir libremente a volver a conducir por las bellas calles de la ciudad de Guatemala, sin restricción, porque una Jueza prevaricadora ni siquiera le impuso la prohibición de conducir vehículo automotor durante todo este tiempo.  Así las cosas, tenemos un doble estándar para medir la justicia, alguien por mucho menos que eso, permanece quizá ligado a proceso sin posibilidad de libertad provisional, sin embargo el abogado homicida, sale libre porque la Jueza prevaricadora considera que “el si tiene derechos humanos”.  ¿Y qué de los derechos de la víctima? ¿Los tiene o no los tiene?  

Al final de todo, en Guatemala estamos cansados de tanto juez y magistrado prevaricador, corrupto y vendido, que usan la menor oportunidad para inclinar la balanza hacia quienes se deben. En Guatemala, estamos cansados de oír noticias en dónde todos saben, aun aquellos que no tienen formación en derecho, entienden que algo no cuadra con una audiencia en donde alguien comete atrocidades y en la resolución resulta ser una víctima más, lo vemos a todos los niveles, a nivel de jueces de primera instancia, a nivel de magistrados de corte de apelaciones, magistrados de corte suprema y magistrados de la Corte de Constitucionalidad, en todos los lugares hay muchos magistrados que cometen prevaricación, pero el sistema esta tan corrupto que a nadie le importa, con tal de que se vendan al mejor postor.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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