Columnas

El analfabetismo un problema latente

Poptun

Desde el año 1967, cada 8 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de la Alfabetización. El día fue declarado en la 14ª. Reunión de la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) celebrada el 26 de octubre de 1966.

La Organización Mundial de las Naciones (ONU) refiere que los días internacionales sirven para Sensibilizar, concienciar, llamar la atención, señalar que existe un problema sin resolver, un asunto importante y pendiente en las sociedades para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas o para que los ciudadanos así lo exijana sus representantes.” El Día Internacional de la Alfabetización se conmemora para “recordar al público la importancia de la alfabetización como una cuestión de dignidad y derechos humanos y para promover el programa de alfabetización encaminado a lograr una  sociedad  más  alfabetizada  y  sostenible.”

Según la ONU, la educación es un derecho humano de todas las mujeres y los hombres, porque provee “las capacidades y conocimientos críticos necesarios para convertirnos en ciudadanos empoderados, capaces de adaptarse al cambio y contribuir a la sociedad”.

El derecho a la educación está protegido en la Constitución como una obligación del Estado para proporcionarla y facilitarla, sin discriminación alguna.   La educación asume como fin primordial el desarrollo integral de la persona humana, el conocimiento de la realidad y cultura nacional y universal.  A pesar de esta regulación, Guatemala continúa siendo uno de los países donde existen más personas que no saben leer ni escribir y es por eso que en esa Ley Suprema se declara de urgencia nacional la alfabetización.

Conalfa es la Institución “rectora del programa de alfabetización a nivel nacional, encargada de coordinar, promover, organizar y normar la ejecución del mismo, mediante procesos innovadores e integrales, con pertinencia étnica, cultural y lingüística, en cumplimiento con los mandatos y compromisos internacionales.”

Los esfuerzos realizados por esa Entidad son insuficientes, puesto que los problemas subsisten en nuestro país con un alto porcentaje de personas analfabetas.  En las últimas estadísticas del 2016 publicadas por Conalfa se sostiene que la población guatemalteca mayor de 15 años o más que no sabe leer ni escribir es de 1,241,032 lo que equivale al porcentaje de 12.31 % del total de la población.  Los departamentos que más personas analfabetas poseen son Alta Verapaz, Quiché y Huehuetenango. Conalfa afirma que en año 2017 atendió a 153,587 personas. 

Estos datos hacen evidente que no todos los guatemaltecos tienen garantizado el derecho a la educación tal y como se pacta en la Constitución.

Conalfa subraya que los resultados poco positivos provienen de distintos factores, entre ellos: la acción alfabetizadora se redujo a una mecánica de lecto-escritura y cálculo elemental, sin asociarla a las prácticas de trabajo y a los intereses y necesidades de los adultos analfabetos; la tarea nacional que se requiere no fue mantenida en forma sistemática y continua; los contenidos y materiales elaborados no permitieron demostrar su congruencia con las necesidades de la realidad guatemalteca; la falta de respuesta a las necesidades de la población de un país multicultural y multilingüe.

Es ineludible mencionar que los grandes fracasos de leyes o políticas que se impulsan en Guatemala derivan de la no adecuación a las necesidades y realidad nacional, y el Programa de Alfabetización es un ejemplo de ello. 

El Día Internacional de la Alfabetización en este año 2019 se centraliza en la temática de la “Alfabetización y multilingüismo», con la intención que se valore la diversidad lingüística en los planes educativos, especialmente en los de alfabetización como acción substancial para lograr una educación inclusiva y equitativa, que es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Asumir el desafío de erradicar el analfabetismo con un modelo propio donde se aprecien nuestras diferencias lingüísticas y se ajusten a nuestra realidad, es de suma importancia para países como el nuestro. Nelson Mandela expresaba que “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”, además refería “Sólo la educación de las masas puede liberar al pueblo. Un hombre educado no puede ser oprimido, si es capaz de pensar por sí mismo.”

El incumplimiento estatal de no garantizar educación ecuánime, no brinda igualdad de oportunidades, sino que en cambio sólo consciente pobreza, desnutrición, enfermedades, desigualdad de género que se instala en personas no escolarizadas, por lo que resolver el problema de analfabetismo ofrece la oportunidad de un futuro próspero a las nuevas generaciones guatemaltecas  y admitirá una sociedad más igualitaria.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más de la autora:

Mireya Batún Betancourt

Abogada, Notaria y Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, postgrado en Criminología, especialista en ejecución penal con estudios en Doctorados de Ciencias Penales y Derecho Constitucional Internacional.

Avatar de Mireya Batún Betancourt