
Centroamérica: el debate sobre el futuro
Sueños…
La paradoja de septiembre
Todos los habitantes de un territorio moderno necesitamos identificarnos con la patria. La patria es una ilusión de unidad que nos mantiene juntos en la convivencia social, aunque luchando unos con otros por la supervivencia diaria. La ilusión de Estados independientes nació en Inglaterra en el lejano 1648, cuando la naciente burguesía luchó contra la monarquía feudal y la iglesia dominante. Nació allí el germen del ideal social, la república liberal. Que nació en la cuna como república monárquica. Luego, en 1789, nació el concepto de república libre, cuando la burguesía, aliada con el pueblo, luchó contra la monarquía, contra la nobleza y contra la Iglesia dominante. Ya sabemos, que Napoleón en un gesto de progreso barrió con su ejército muchas monarquías europeas. Para finalmente dar fin al imperio español en el lejano 1808. Invadió España, tomó Madrid y pudo hacerse grande llamando a los liberales españoles a conformar una nueva república. Pero no. Como buen oportunista se coronó emperador y nombró a su hermano, Pepe rey de Estaña.

En fin para los americanos era el momento de gloria, se tuvo la oportunidad de crear repúblicas democráticas avanzadas. Pero no, los terratenientes americanos sin comprenderlo se convirtieron en próceres de Estados fallidos manejados como fincas con mano de obra barata de indígenas y mestizos. Y, allí estamos, superviviendo en medio de la nada.
El imperio “Donroe”
Con la sumisión de los nuevos líderes de la región, y la impactante invasión de Venezuela, destripando el orgullo bolivariano en menos de 8 horas, Estados Unidos a dado el zarpazo que nos muestra el nuevo mundo. El gobierno de Yanquillandia puede ordenar un acuerdo formal con cualquier dirigente sumiso de la región, y realizar un contrato de entrega del 40% de los recursos del país. En eso terminó la etapa de independencia regional.
Cuál es la realidad económica actual
Sin lugar a dudas Estados Unidos posee un poderío militar superior, que manejado por la principal potencia mundial, con base en medio oriente, puede realizar ataques económicos, militares y políticos contra cualquier país del mundo. Es un hecho. Pero en este mundo no hay almuerzo gratis. Tarde o temprano la superpotencia yanqui, y su efímero jefe tendrán que enfrentar los costos. Puede ser que se cubran de gloria y generen el gran imperio de Jehová. O pueden terminar en la miseria como el tercer Reich. En fin la historia lo resolverá.
En fin que estamos en una economía que no tiene como paradigma el libre mercado y la búsqueda ideal de la competencia perfecta. Hemos retornado 400 años, el nuevo sistema económico mundial está sujeto a bloques comerciales, prohibiciones de intercambio, manipulación política de tasas de interés, descrédito (bien ganado) de organismos internacionales de regulación. En fin un mundo imperial soñado por los grandes conquistadores, pero no como heroísmo, sino como bufonada.

Estamos en medio del más avanzado progreso en tecnología de la producción y las comunicaciones, y del más agreste progreso destructivo de guerras, uso de misiles y drones de elevada capacidad destructiva, y nadie está exento de ser una víctima. El crecimiento económico mundial desacelera.
La desaceleración del comercio y la producción se contrapone con un impulso desorbitante del ciclo tecnológico, la inteligencia artificial desborda todos los campos, y aumenta o fractura las cadenas de valor. El ataque a Irán tiene muchas lecturas, el uso de la fuerza para ampliar la fuerza de la principal potencia mundial y su afán de reconstruir el gran imperio soñado desde hace dos siglos y medio. Otra interpretación es el interés de Estados Unidos de apoderarse de todos los grandes yacimientos petroleros del planeta. Y, pueden haber más interpretaciones, y ninguna contradice a las otras.
Por el momento hay ganadores y perdedores. Solo en nuestra América los exportadores de energía fuera de la zona de conflicto se benefician de los términos de intercambio favorables, los que importan energía dependen de una estructura productiva orientada a los servicios y el cambio tecnológico o están anclados a la agricultura. Un grupo oscuro, cada vez más poderoso son el narco, el lavado de dinero de actividades ilícitas y la producción de armas.

La incertidumbre es nuestra nueva vida
En el momento actual cualquier gobierno y cualquier grupo de interés puede pasar de ser amigo a ser el nuevo objetivo a destruir. El conflicto en oriente medio podría profundizarse en Europa, alcanzar Asia, y quién sabe generar iluminados en América que se atrevan a generar conflictos regionales o extrarregionales. Ese conflicto genera volatilidad en todas las condiciones de comercio y finanzas internacionales. Provoca incertidumbre en el financiamiento de los gobiernos. Genera descontento por la corrupción y enriquecimiento desgarrado de las burocracias.
Que queremos
Un mundo equitativo, seguro, en paz. Que permita realizar reformas estatales estructurales para promover Estados sólidos, creíbles, eficientes, competitivos que devuelvan la confianza a los ciudadanos.
Se requiere generar seguridad y estabilidad en la oferta y la demanda de energía en todo el mundo. Que la IA no se detenga, pero que no se use para concentrar el poder y generar autoritarismo.
La desigualdad ha llegado a su techo. Si la sociedad humana no puede reencausar un mundo de paz, equidad, armonía y respeto a la naturaleza nuestro fin está cercano.



