
De regreso a la escuela (2)
Tanmi Tnam
El regreso a la escuela es motivo de alegría para la población estudiantil de distintas edades, regiones y pertinencia cultural. En la escuela, siempre hay tiempo para hablar con los compañeros de aula sobre las actividades realizadas en vacaciones, la visita realizada al bosque, lo bello de los encuentros familiares y la alegría vivida en fin de año. El regreso a la escuela presenta oportunidades para conocer otras culturas, los avances de las ciencias, el desarrollo en otras latitudes y los conflictos que alteran la alegría de vivir. En la escuela siempre hay momentos para los juegos divertidos y las artes para el espíritu.
Vista la escuela y la educación que allí es compartida, aparece la oportunidad que permite conocer algo de las profundidades del pensamiento con que funciona la escuela, los desafíos actuales a los que se enfrenta, las características y necesidades de los pueblos que muy poco son estudiadas, los valores y prácticas acerca del medio ambiente y el valor de la vida.
El regreso a la escuela debería significar el contacto con oportunidades agradables para conocer y fortalecer nuestra interioridad, desarrollar de manera armoniosa nuestras interrelaciones personales con idiomas y culturas del país y de otras partes del mundo. Para los conflictos actuales que sufre la humanidad y el medio ambiente, necesitamos una escuela que comparta conocimientos, valores y procedimientos que invitan y orientan a vivir en y para la paz.
La población estudiantil merece acceder a los conocimientos que llegan vía la educación para alcanzar un futuro sin violencia, una educación que facilita bienestar para todos, una educación que comparte conceptos y valores que invitan a vivir en paz y una educación que promueve la justicia. Ya es tiempo de cuestionar la escuela y la educación que funcionan sobre la exclusión. No más educación con pensamiento y práctica de la época colonial. Vale el esfuerzo de regresar a la escuela para escuchar, identificar y comprender palabras y estrategias que sirvan para la construcción de proyectos comunes por y para los pueblos. De regreso a la escuela para sentir alegría en las oportunidades que construyen aprendizajes que cuestionan la exclusión y valoran procedimientos que señalan los caminos para la democracia con espacios de participación para todos.
De regreso a la escuela para disfrutar momentos de aprendizaje que cuestionan el individualismo y sus efectos en el bienestar de todos. Tiene validez que madres y padres de familia demanden al centro educativo una educación que valore y practique aprender utilizando la cooperación, la colaboración, el diálogo, la solidaridad, el trabajo grupal y una buena dosis de aprecio y respeto a los demás compañeros de aula y de la escuela. La educación escolar debe formar al futuro ciudadano para la participación en temas sociales, políticos, económicos y culturales.
De regreso a la escuela para encontrarnos con contenidos y procedimientos que sirvan para analizar y comprender los conflictos de todo tipo. Para aportar al logro de mejor futuro, las generaciones actuales deben aprender a comprender las causas de la pobreza, la contaminación del ambiente, la marginación de pueblos y la falta del respeto a la vida. En realidad, es necesaria una educación escolar que aporte a la construcción de la paz en la familia, en la comunidad, en la región y en el mundo.
De regreso a la escuela para vivir el ambiente que permite reír, cantar, sonreír e imaginar. Disfrutar momentos agradables y motivados con los aprendizajes que invitan aprender a vivir plenamente.
Continuará…

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