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Educar para la vida

26 de junio de 2017 Beatriz Villarreal Beatriz Villarreal,  Capital social,  educación,  Educar para la vida,  Guatemala,  Noticias,  Proyecto social de vida,  Psicología,  Siglo.21
Por: Beatriz Villarreal

La educación  cada vez más tiene que abordar en todos los niveles de la enseñanza, temáticas de la convivencia cotidiana entre los jóvenes como es la agresividad, el fracaso escolar, las malas relaciones familiares, entre otros, pues debilitan  una buena convivencia entre ellos. Estos temas estaban en manos de la Psicología, pero ante su trascendencia ha obligado a la educación a tomar parte y ser responsable de ellos, pero buscando  aumentar los recursos del sujeto para dirigir de mejor manera su vida, con valores, costumbres y buenas prácticas.

A la Psicología se le había dejado la responsabilidad de resolver los problemas personales y sociales. Era algo que esta disciplina debía tratar como parte de su objeto de estudio que tomaba a las personas como individuos, como casos aislados para tratar de corregirlos, sin tomar en cuenta que eran problemáticas que cruzaban a casi toda la sociedad, y que la alternativa para ello iba más allá de un estudio de caso o de un tratamiento particular, sino que era algo que debía ser abordado desde la formación escolar con el trabajo colectivo y comunicativo en la formación de buenos hábitos.

Con esto se está considerando  también que se debe de hacer del estudio de la convivencia una prioridad escolar que con el desarrollo de sentimientos positivos hacia las demás personas, denominadas habilidades sociales es posible una buena convivencia según J. Marina. Que se trata no sólo de enseñar a convivir sino de convivir bien. De ahí que la ética como disciplina filosófica tenga mucho que aportar.

En términos generales los seres humanos vivimos en convivencia desde que nacemos hasta que morimos. Tenemos cualidades para poder hacerlo bien o mal. La educación primero en la familia y luego en la escuela debe darle sentido a esta capacidad humana, o sea, enseñarnos a convivir en un proyecto social de vida.

La sociología está desarrollando el concepto de capital social  como otro de los objetivos de la educación. Valoran e incluyen el desarrollo y  formación de la capacidad de comunicación y de trabajo en equipo entre los alumnos como parte del trabajo en el aula y fuera de ella. La formación en relaciones sociales con el respeto a las normas de convivencia y a la confianza mutua es lo que va a permitir acumular este capital humano. El establecimiento de redes sociales para estos fines aumentará aún más este capital. El capital social es el recurso que  una sociedad tiene para una mejor convivencia.

Algunos autores   consideran que el capital social es el conjunto de relaciones que se puede establecer entre un grupo determinado o específico de personas. Las posibilidades de hacer nuevos contactos que le da el ser parte de ese grupo. Por ejemplo, el capital social de una escuela está apoyado por la comunidad, servicios públicos y sociales, asociaciones de apoyo y padres, que inciden significativamente en los índices de bienestar y prosperidad. Son los recursos que le permiten a una persona atender su bienestar y el ejercicio de su dignidad, es decir, la cantidad de recursos éticos, jurídicos, afectivos que tienen las personas.

 

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