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El Continuity of Government y Centro América

Zoon Politikón

Hay autores que consideran que los Estados Unidos de América han seguido – una política de gobierno continua – conocida como ‘Continuity of Government’, que sugiere la existencia de un gobierno secreto que opera en paralelo a la democracia aparente. A lo largo de ciertos eventos históricos en los Estados Unidos, como el Watergate, el escándalo Irán-Contras y los ataques del 11 de septiembre de 2001, surgen misteriosos indicios que apuntan a una estructura clandestina encargada de dirigir su política exterior y su defensa.

Durante el escándalo Watergate, tras una exhaustiva investigación periodística que resultó en la renuncia de un presidente, se sugiere la existencia de vínculos con el ‘Estado profundo estadounidense’, generando preguntas sin respuesta clara: ¿fue una incursión criminal para instalar micrófonos en la sede del Partido Demócrata o una operación diseñada para manchar la reputación de Nixon? A medida que se profundiza en el caso, se sugiere que todo fue parte de una conspiración de la CIA para derrocar a Nixon, quien detuvo una ofensiva contra la Unión Soviética y China.

Tras la caída de la dictadura de Somoza en Nicaragua y la llegada del gobierno sandinista, temido por su posible expansión del marxismo en Centroamérica, la administración de Reagan intervino para derrocar al gobierno sandinista y bloquear el traslado de armas de Nicaragua a El Salvador. Sin embargo, una enmienda demócrata limitó la ayuda al año siguiente, lo que llevó a una operación secreta para obtener financiamiento privado y respaldar a la contra nicaragüense. El derribo de un avión de las Fuerzas Armadas de El Salvador sobre Nicaragua reveló información confidencial sobre la venta de armas a Irán por parte de Estados Unidos para financiar a la contra nicaragüense, desafiando la política oficial del país.

El 9/11, conocido como el atentado que marcó un cambio radical en la historia de los Estados Unidos y del mundo, impactó a una nación que, con su poder económico y militar, se considera el imperio contemporáneo. La incapacidad de prever estos ataques, que golpearon su núcleo, resalta de sobre manera. La versión oficial del gobierno estadounidense confirma la autoría de una organización terrorista del Medio Oriente, liderada por Osama Bin Laden. Para algunos, esto brindó a Estados Unidos el pretexto necesario para emprender la guerra contra el terrorismo, abriendo el camino para intervenciones en Irak y Afganistán.

La Continuidad del Gobierno es un concepto que establece procedimientos para que un gobierno pueda mantener sus operaciones esenciales. En los Estados Unidos, la planificación de la Continuidad de Gobierno se inició durante los periodos presidenciales de Truman y Eisenhower. Este plan se ideó en previsión de un potencial ataque atómico que pudiera tener consecuencias devastadoras, incluso la eliminación del gobierno vigente. Este enfoque estratégico, aparentemente esencial para cualquier país organizado, busca minimizar los daños causados por eventos de gran magnitud. Se asume, que el círculo de planificadores del ‘Continuity of Government’ es un componente clave del ‘Estado profundo estadounidense’, y su continuidad, un elemento crucial para un círculo tan hermético, del cual hay escasa documentación sobre sus actividades.

Al echar un vistazo a los últimos cien años de presidentes en Estados Unidos, desde Woodrow Wilson en 1913 hasta George W. Bush en 2009, surge algo intrigante. Los demócratas y los republicanos han compartido el control del país durante 48 años cada uno. En todo esto no hay nada anormal. Sin embargo, al sumar los dos mandatos de Barack Obama, los demócratas acumularían un total de 56 años en el poder. Este dato plantea preguntas sobre posibles influencias ocultas en el gobierno. Además, al analizar las elecciones posteriores, donde Hillary Clinton era la favorita según las encuestas, pero los resultados favorecieron a los republicanos, surge la sospecha de que hay patrones preestablecidos a favorecer a quien corresponda gobernar.

La resistencia aparente de Donald Trump al «Estado Profundo» podría haber sido una razón significativa por la cual no fue reelegido. Esta resistencia destaca el poder que podrían tener estas fuerzas oscuras, que parecen estar más allá del alcance incluso del Jefe de Estado estadounidense. Estos eventos históricos y patrones políticos plantean interrogantes sobre la influencia actual del «Estado Profundo estadounidense» en la política exterior y las acciones de Estados Unidos en la Centroamérica contemporánea.

Puede parecer contradictorio que Estados Unidos respalde un gobierno progresista de izquierda; sin embargo, la historia revela elementos que indican la posibilidad de un cambio en su dinámica política. En la actualidad, la relación entre Estados Unidos y Venezuela está experimentando transformaciones, abriendo la puerta a un potencial apoyo mutuo. Esta disposición a colaborar con gobiernos progresistas podría basarse en la percepción de que es conveniente a los intereses estadounidenses, marcando así un cambio estratégico fundamentado en las circunstancias actuales y la evaluación pragmática de sus intereses, incluso si esto va en contra de los intereses generales del continente.

La política exterior de Estados Unidos en Centroamérica sigue siendo una constante, develando la posible existencia de un gobierno secreto que opera paralelamente al gobierno de turno.  Este sistema oculto ha influido en las decisiones políticas y estratégicas de Estados Unidos, y su presencia se observa aún en eventos cruciales.

El contexto de la política estadounidense y sus acciones en Centroamérica tiene múltiples implicaciones en la región, ya que su influencia en la historia local ha dejado cicatrices que aún perduran. La relación de Estados Unidos con Centroamérica, marcada por la existencia de un gobierno secreto, indica una complejidad que puede afectar las decisiones políticas y estratégicas en la región. La influencia oculta puede tener consecuencias en eventos clave y en la autonomía de los gobiernos locales.

La presencia del «Estado Profundo estadounidense» y su impacto en la política exterior de Estados Unidos plantea preguntas sobre la autonomía de las decisiones gubernamentales. La opacidad en sus acciones y su posible influencia en la región podrían generar desconfianza y complicar las relaciones internacionales.

En resumen, las acciones y la política de Estados Unidos tienen un impacto profundo en la estabilidad y las relaciones en Centroamérica. La posible influencia del «Estado Profundo» agrega una capa adicional de complejidad a esta dinámica.

Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia…

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Edgar Wellmann

Profesional de las Ciencias Militares, de la Informática, de la Administración y de las Ciencias Políticas; Analista, Asesor, Consultor y Catedrático universitario.

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