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Entre pantallas y silencios: el desafío de educar en habilidades blandas

Educación

En el mundo vertiginoso en el que nos encontramos y que nos ha tocado vivir, el desarrollo de las habilidades blandas resulta fundamental para interactuar de manera asertiva con nuestro entorno. Por ello, es necesario trabajarlas desde temprana edad con los estudiantes. Sin embargo, en la actualidad se observa que los niños y adolescentes, progresivamente, están dejando de interactuar de manera directa con sus pares y ya no se integran en juegos que demandan actividad física dentro de sus hogares. En su lugar, predominan las interacciones a través de aplicaciones móviles y videojuegos individuales, caracterizados por una relación exclusiva con dispositivos electrónicos.

Este uso prolongado de la tecnología ocupa gran parte del día, modifica el carácter y el temperamento de los niños y, en muchos casos, se desarrolla sin la supervisión de los padres o de un adulto responsable, dejándolos a su suerte y sin un control adecuado. Esta situación es más frecuente en las grandes ciudades, donde se ve agravada por diversos factores como la inseguridad ciudadana, el caos vehicular, el estrés y la constante preocupación de los padres por generar mayores ingresos económicos, especialmente en hogares de escasos recursos, con el fin de satisfacer necesidades que crecen de manera ilimitada.

Asimismo, el desarrollo y la expansión de las industrias transnacionales en el mercado global, apoyadas por avances tecnológicos, logística y nuevas herramientas digitales, han generado nuevas demandas y estilos de vida que influyen directamente en las dinámicas familiares y sociales. Frente a esta realidad, surge la interrogante de si es normal que los niños reduzcan su interacción social y su actividad física, y si ello tendrá repercusiones futuras en sus relaciones interpersonales, así como en su desarrollo cognitivo, físico y emocional.

Existe una clara tendencia hacia una vida cada vez más sedentaria, lo que limita el desarrollo integral de los niños. Es importante recordar que el juego constituye una herramienta clave para fomentar el aprendizaje significativo, tal como lo sostiene Montessori, ya que permite desarrollar habilidades cognitivas, sociales y emocionales. A través del juego de roles, los estudiantes fortalecen su capacidad para resolver problemas cotidianos y se preparan para enfrentar situaciones reales de la vida.

De igual manera, compartir más tiempo con la familia y con los seres queridos contribuye a una mayor humanización, fortalece la sensibilidad social y permite encontrar sentido a la vida y a la propia existencia, promoviendo una convivencia armónica y equilibrada.

En el ámbito profesional, el mercado laboral actual exige a los egresados universitarios no solo habilidades duras, consideradas más fáciles de adquirir, sino principalmente habilidades blandas, las cuales requieren un proceso continuo de desarrollo asociado a las inteligencias múltiples. En un mundo en constante cambio, los docentes tenemos la responsabilidad de promover, desarrollar y fortalecer estas habilidades en nuestros estudiantes, con el objetivo de formar jóvenes competentes, capaces de adaptarse a diversos escenarios de la vida y enfrentarla con éxito.

Finalmente, los maestros asumimos un gran reto, ya que interactuamos diariamente con nuestros estudiantes y contamos con el aula como un laboratorio permanente para aplicar metodologías activas que permitan desarrollar competencias como el liderazgo, la inteligencia emocional, el pensamiento crítico y estratégico, la creatividad e innovación, la ética profesional, la comunicación efectiva, el trabajo en equipo, la resolución de problemas y conflictos, la adaptabilidad, la gestión del tiempo, la proactividad, la responsabilidad y la honestidad. El desarrollo de estas habilidades blandas permitirá consolidar la personalidad de los estudiantes y favorecer una mejor adaptación a los cambios de la sociedad actual.

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Freddy Guerrero Dongo

Docente Investigador, sobre buenas prácticas pedagógicas diseñando estrategias metodologías activas para mejorar el proceso de aprendizaje de los estudiantes de las comunidades indígenas amazónicas del distrito de Andoas, provincia Datem del Marañón Región Loreto, Perú, así como también en la comunidad campesina de Mollebamba, distrito Juan Espinoza Medrano provincia de Antabamba Región Apurímac, Perú en el área de Matemática, aplicando la estrategias para poder resolver los problemas y ejercicios de cálculos matemáticos a través de procedimientos sencillos e innovadores.

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