
La educación es la base del desarrollo
Reflexiones
“La educación no cambia al mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo”.
Paulo Freire
El enunciado, «la educación es la base del desarrollo» refleja la convicción de que la educación es fundamental para el progreso de las personas y la sociedad, promoviendo un crecimiento equilibrado y sostenido en lo cultural, lo tecnológico, lo científico, lo económico y lo social. La educación debe ser integral, por un lado, se enfoca en el desarrollo completo de la persona, incluyendo aspectos cognitivos, psicoemocionales, actitudinales, éticos y kinestésicos. Por otro lado, la educación se enfoca en la preparación para un futuro en el que se puedan satisfacer las necesidades e intereses de la población.
La educación representa la base del desarrollo de una nación en sus tres dimensiones: económico, social y político. Debe considerarse como un aspecto fundamental del derecho a una vida decente, al desarrollo académico y laboral, y como un factor determinante para la reducción de la brecha de pobreza y la movilidad social. En este contexto permite adquirir competencias duras y blandas, desarrollar la capacidad de pensamiento crítico, complejo y aumentar el rango de inteligencia emocional para concitar una ciudadanía activa.
La UNESCO sostiene que la educación es la clave para avanzar en todos los objetivos mundiales de desarrollo. Enseña a las personas a tomar decisiones con conocimiento de causa y a actuar, tanto a título individual como colectivo, con el objetivo de cambiar la sociedad y proteger el planeta.
La educación como base del desarrollo invita a reflexionar sobre la adquisición de conocimientos en un minimalismo pedagógico, que implica tomar decisiones relacionadas a la inclusión de contenido programático debidamente seleccionado (menos es más), centrándose en simplificar el proceso de enseñanza-aprendizaje, eliminando contenidos innecesarios para enfocarse en lo esencial, desarrollando habilidades cognitivas (análisis, síntesis, propuesta, articulación sistémica, metacognición, etc.), así como resolviendo problemas nuevos con base a conocimientos adquiridos anteriormente.
En este siglo 21 es imperativo desarrollar competencias para la gestión del conocimiento, de la inteligencia emocional y actitudinal para entender y comunicar en un ambiente social y natural propio de nuestro contexto e idiosincrasia. Es importante comprender que las emociones son reacciones internas y subjetivas, mientras que la conducta es la forma en que actuamos externamente (visible), en respuesta a esas emociones o a otros estímulos, por esta razón los teóricos del paradigma conductista (Pávlov, Skinner, Thorndike, Watson), definen el aprendizaje como un cambio de conducta.
Otro aspecto fundamental en el concepto de la educación como base del desarrollo debe incluir la ética, cuya función es el estudio de la conducta humana y la reflexión sobre lo que es bueno y malo y la comprensión de la importancia de la justicia, la responsabilidad social y la sostenibilidad de la democracia para mantenerse como forma de gobierno gracias a una participación cívica activa.
La educación como base del desarrollo permite a los individuos tomar decisiones basadas en información precisa, disponible y comprobable y empoderar para el ejercicio de los derechos individuales y colectivos. La Constitución Política de la República en su artículo 71 establece que “Es obligación del Estado proporcionar y facilitar educación a sus habitantes sin discriminación alguna” y el artículo 72 preceptúa que “La educación tiene como fin primordial el desarrollo integral de la persona humana”.
La educación entre otras virtudes sensibiliza sobre los problemas ambientales locales y globales, así también, fomenta la adopción de comportamientos responsables, el manejo de los desechos sólidos en el aula, en la escuela y en la comunidad es una tarea impostergable para los docentes, los estudiantes deben de comprender de que todos somos parte del problema y que todos somos parte de la solución, acá es donde se debe fomentar el trabajo en equipo, la empatía y la participación en la solución de problemas.
La educación como base del desarrollo es clave para alcanzar un impulso holístico, generar los espacios pedagógicos y de gestión, preparando a los sujetos curriculares desde el nivel inicial hasta el terciario para enfrentar los desafíos del mundo postmoderno, contribuyendo así al buen vivir, motivando un ambiente amigable con nuestro entorno, generando prosperidad para todos.

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