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La motivación

Ventana Cultural

Tanto se habla de la motivación. Que los maestros debemos motivar a los alumnos a aprender. Pero hay una serie de detalles muy importantes para hacer las cosas que vamos a tomar en cuenta.

La motivación es un proceso paulatino que empieza desde la gestación. ¿Qué motiva a un bebé a salir a la vida? Muchos dirían que, porque ya estaba formado, que ya era su tiempo de nacer. La realidad va más allá de las escuetas respuestas que podemos obtener, ya que, muchos embriones no terminan de formarse y no es que no estén motivados, es que el momento “no estaba motivado”. No todos los seres humanos tienen la ilusión de ser padres. La mayoría, o en su defecto, muchas parejas, llegaron a ser padres por “caprichos del destino” o “por consecuencia biológica”. Tristemente, es una realidad.

Los niños, son seres llenos de ilusiones. Nuestro trabajo, tanto como padres, como maestros, es mantener viva esa llama de ilusión, esa curiosidad, motivándolos a ir buscando más. Pero, ¿Qué nos encontramos? Padres frustrados que, luego de una jornada de trabajo, llegan cansados a casa a gritarle a los hijos, a no prestarles atención, a “encerrarse” en la televisión y el niño queriendo jugar y buscando un poco de atención.

Pero, independientemente de todo lo negativo, también existe algo positivo en todo esto.  ¿Qué nos mueve a cumplir una meta o un objetivo? Muchas veces, tenemos sueños y metas inverosímiles, inalcanzables, son, más bien, utópicas. Aunque es bueno tener ideales nobles y altos que, paso a paso se van alcanzando, es mejor segmentarlos en metas a corto, mediano y largo plazo.

Los niños, cuando son motivados desde niños a aprender, a buscar soluciones, de grandes, tienen la capacidad de hacerlo, en cambio, si son sobreprotegidos o les han hecho todo, son chicos que no tienen ambiciones, no tienen sueños, y no tienen metas. Y, por más que el maestro haga para motivar, aunque se vista de payaso y se ponga de cabeza, si no hay una motivación interna, no lo va a lograr.

Muchas veces, como docentes, para motivar a los alumnos les ofrecemos “regalos”, ya sean stickers, caramelos, puntos para el examen o cualquier otra actividad que tenga que ver con el currículo, o a los niños que se les condiciona: “si haces tu tarea te doy un chocolate”, cosas por el estilo. De acuerdo con el Ministerio de Educación, es una estimulación o motivación negativa, no tanto como una felicitación, sigue adelante, tú puedes, son más positivos que “un premio”.

Decía Séneca, en uno de sus discursos: “No importan los vientos que se te crucen si no sabes cual es el puerto al que debas arribar”. Aunque no es tarde para empezar. Independientemente no te hayan motivado desde niño en casa, es momento de dar el paso tú y vamos a ver qué pasos debemos tomar en cuenta.

Empieza buscando qué es lo que te gusta hacer y anótalo. Todos tenemos algo que nos apasiona. Revisa tus virtudes y tus defectos y pon a trabajar, pon fechas a lo que quieres hacer y trabaja en ello para lograrlo. No va a ser fácil, no lo vas a lograr a la primera, trazarse una meta, un objetivo, lleva mucho tiempo darte cuenta del trabajo que requiere. ¿Cuáles son tus talentos? Como decía un conferenciante que uno debe soñar acorde a sus talentos y motivarse acorde a ellos. Si no sabes qué talento tienes, fíjate en tu pasión y en qué eres bueno. Puede ser cualquier actividad: deportes, música, baile, fotografía, pintura, letras, investigación, etc., habla, expresa tus sentimientos, apártate de aquellos que te limitan, aparta de tu mente pensamientos auto saboteadores y todo saldrá avante.

¿Qué nos motiva a los adultos? Fuera de mentiras, es la plata, el pago. Si eres artista, vendes tu obra; el docente, su conocimiento; el deportista, su deporte, pero todos buscamos el lucro, ya que, por mucho que sea nuestro talento, es un trabajo que se realiza, debemos tener un ingreso por ello, lo demás, es pura poesía. Pero, no es malo, al contrario, es bueno soñar, pero mejor, hacerlos realidad.

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Claudia Alexandra Figueroa Oberlin

El arte siempre lo llevé de la mano con la literatura, me dediqué al teatro, a la danza por más de quince años, y a las artes marciales, ahora soy miembro de diferentes asociaciones y academias de poesía: Asociación Actuales Voces de la Poesía Latinoamericana, donde participo con crítica literaria, Academia Nacional e Internacional de Poesía de la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, América Madre, Unidos por las Artes, Movimiento Literario de Centroamérica, y locutora de la radio el barco del romance con el programa Una Ventana al Mundo, donde hablo de los viajes, la historia y la cultura, recito poemas y leo cuentos o fragmentos de otros autores y propios.

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