
Las Universidades de Garaje que deciden las Políticas en Guatemala
Barataria
En Guatemala, el sistema político organizado a partir de la Constitución Política de la República de 1985, buscó “privilegiar” a la academia en las elecciones de segundo grado de funcionarios de las instituciones más importantes del país. En un afán de deslindar a estas instituciones del poder del ejecutivo, se creó una forma de formalizar la designación mediante el sistema de comisiones de postulación. De allí que, en estas elecciones que corresponden a instituciones como el Poder Judicial, con los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y Corte de Apelaciones, la Corte de Constitucionalidad a través de la elección de un Magistrado por la USAC y un Magistrado por el Colegio de Abogados, la Contraloría General de Cuentas, el Fiscal General, Los Magistrados del Tribunal Supremo Electoral, para citar algunos ejemplos en dónde se hace necesaria la presencia de las universidades ya sea representadas por el Rector o algún Decano de Derecho, Economía etcétera.
Las Universidades en el mundo son centros de conocimiento, centros del saber, su función es precisamente la formación de profesionales con un pensamiento crítico. Algunas han tenido una orientación ideológica clara, otras han evolucionado con el tiempo, pero sobre todo las universidades representan la independencia del razonamiento crítico que no se pliega a intereses espurios. En Latinoamérica los estudiantes de estas universidades en el pasado fueron perseguidos por no aceptar dictaduras, estuvieron en contra de gobiernos que sometieron a los pueblos a tiranías y sufrimiento. La USAC es un caso claro de cómo desde los años 60 a los 80 del siglo pasado fueron perseguidos muchos de sus profesores y estudiantes algunos lograron salir al exilio para salvar sus vidas y muchos otros murieron por un ideal que, ahora otros sinvergüenzas lo han destruido.
Antes del inicio de la era democrática resultaba muy difícil autorizar una universidad muy pocas universidades privadas lograron tal honor, como la Rafael Landivar, la Mariano Galvez, la Francisco Marroquin y la Del Valle, luego de la vigencia de la Constitución de 1985 aparecieron otras cuyo origen fue mas o menos previsible, algunas de ellas iniciaron en colegios como la Panamericana que se inició en el Colegio Verbo, la Galileo que inició en el Instituto Informático de Ciencias de Computación adscrito a la Francisco Marroquin, la Rural que fue la primera universidad que se autorizó sin sede ni personal ni siquiera escritorios y que tampoco inició en el área rural.
Luego de estas se autorizaron universidades que si, siguieron un proyecto universitario como tal, entre estas se encuentra la del Istmo, San Pablo, Internaciones y Mesoamericana. Lamentablemente el sistema se pervirtió y el Concejo de Educación Privada Superior -CEPS- ha terminado siendo un órgano corrupto que ha autorizado universidades a granel cuyo único requisito es “tener recomendación” o “cuello”.
Así, entramos a otro grupo de universidades que han sido autorizadas del año 2009 a la última en 2026. Están la Universidad Da Vinci, Universidad de Occidente, Universidad Regional, Universidad Juan José Arévalo y Universidad Americana. La característica principal de estas universidades es que se han creado a partir del papel, es decir que resulta más difícil obtener la autorización para funcionar un colegio de primaria y secundaria porque los requisitos que pide el Ministerio de Educación exige no solo una serie de documentos sino inspecciones a la sede y otras mientras las universidades recién creadas que empiezan a dar clases en un garaje.
Lamentablemente en Guatemala se ha permitido la creación de universidades de cartón, universidades que funcionan en un garage, porque así lo deciden las autoridades del Consejo de Educación Privada Superior y solo autorizan esto a quienes tienen recomendación. Seguro que cualquier asociación o fundación que pretenda la autorización de una universidad, además del papeleo legal, le pedirán los CV de todos los profesores, los contratos de los profesores, toda la información de la sede en donde funcionaría y la creación de dos facultades con todas las de ley.
Pero para quienes tienen la fortuna que se les autorice “su universidad” no tienen más que recurrir al compadrazgo del Rector de la USAC y de otros tantos rectores y así, han sido autorizadas universidades que pasan hasta cuatro años sin alumnos, pero con Decano de Facultades de Derecho y Economía, por aquello de que hay que participar en las comisiones de postulación. De estas universidades hemos tenido el caso de la universidad de Occidente y la Universidad Regional, que poco a poco a paso lento van abriendo “facultades” en un colegio de pueblo por aquí, en una casa abandonada por allá, en un garaje en un pueblo lejano por allí o en un instituto público por las tardes o por los fines de semana.
Estas universidades de garaje fueron creadas por ambiciones políticas, no fueron creadas para promover el saber y formar profesionales, fueron creadas con exclusividad para participar en política, en las decisiones de las comisiones de postulación. Así, se puede determinar que en Guatemala hay muchas universidades de garaje, muchas de ellas no imparten materias entre semana, algunos son universidades de “fin de semana” y se atreven a dar cursos de Derecho, Ingenierías y otras. Ya se imagina amable lector, si por alguna razón hay un asueto el fin de semana, los alumnos pierden mucha información y si a ello le agrega el día del estudiante, día de la universidad etcétera que celebran los fines de semana los estudiantes no tendrán calidad educativa.
La participación de las universidades en política ha incidido en la autorización de múltiples universidades de cartón creadas con el único fin de actuar en las diferentes comisiones de postulación, la academia no es lo principal, la calidad educativa menos que eso y por ello es que el país adolece de una baja calidad académica de los profesionales.
No es para nadie un secreto que en los profesionales guatemaltecos recién graduados hay una baja calidad, que deviene de su formación académica deficiente producto de que las universidades no tienen ningún control el CEPS no tiene ninguna función y la educación universitaria en Guatemala esta por los suelos. Son pocas las universidades que se esfuerzan por mejorar la calidad educativa, la mayoría de ellas, entre estas, todas las universidades de cartón no tienen acreditación de calidad, no mejoran sus objetivos de calidad y la USAC es el caso mas patético de una universidad publica con muchos fondos pero poca producción cualificada porque ahora mismo tiene un grave problema con el usurpador de la rectoría.
Urge una reforma a la educación superior en Guatemala, porque todos nos hemos dado cuenta como muchos profesionales, abogados, ingenieros, arquitectos, médicos, economistas y auditores para mencionar algunas profesiones tienen serias deficiencias en el ejercicio de sus profesiones, cometen muchos errores, muchos de ellos se pagan muy caro, porque simplemente tienen un defecto de formación dado que las universidades fueron creadas para participar en política, no para formar profesionales y por ello no importa si la facultad de derecho, de ingeniería, de economía funciona en el garaje de la casa de un profesor o en la colegio de párvulos del pueblo, esto no es importante con tal de ser llamadas “universidades” tener un decano a dedo y que participe de su cuota de poder en la Comisión de Postulación que les interese.
Resulta sumamente interesante que, hasta ahora ninguna de estas universidades de garaje, se excuse de participar en una comisión de postulación, pueden pasar hasta diez años con una facultad de derecho o economía en papeles participando en comisiones de postulación y sin sacar un solo abogado o economista en ese tiempo, pero se precian de llamarse “universidad” aunque estén sin alumnos ni profesores, pero si con una autorización de una institución tan corrupta como ellos mismo, el CEPS. Cada vez que se convoca a la integración de una comisión de postulación en donde participen las universidades, siempre habrá que entender que muchas de las decisiones estarán en la decisión de los dueños de las universidades de garaje.




