OpiniónColumnas

Los últimos remanentes del efecto del amaestramiento para ser arreados y sumisos

Relatividades Perspectivas

Anteriormente mencione que algunas personas aun permanecen con mentalidad inactiva: no logran pensar sino solamente acatar y repetir lo que les ha sido adoctrinado. Creen que las únicas vías para lograr algo, son las que conocen hasta ahora.

En mi artículo «Liberadores sumisos» refiere a un seguimiento de esa temática: Muchos proponen cambios esenciales, pero luego sucumben a apegarse a lo conocido que condenan por ser decadente y controlado por personajes carentes de ética. Y también continúa latente el tema de manadas de personas incapaces de analizar: en mi artículo: Falsas proyecciones de libertad mencioné que les proyectan comunicados o les muestran textos con conceptos generalizados y abstractos, tales como: «debemos accionar», esto debe cambiar, debemos lograr algo mejor y debido a su escaso nivel intelectual, ni siquiera logran detectar que solamente son premisas sin instancias para pensar y tener iniciativa para definir modalidades o sugerencias de procesos para ser logradas. Inmediatamente se abalanzan para situar a quien dio esas premisas, como mecías – salvador – arriero, sin siquiera cuestionar como pretende o propone lograr lo que menciona. Son, como dije en mi redacción: los típicos que al percibir que alguien dice algo acerca de mejorar un tema como educación, ambiente, etc., inmediatamente saltan a solicitar que el personaje en cuestión sea presidente u otro tipo de arriero. Se someten hacia el o ella, se disponen como bestias arreables cuyo único objetivo es que alguien las arree como quieren ser arreadas sin siquiera intentar activar la mente para analizar como pretende lograr lo que predica o siquiera notar que ni tan solo insta a pensar y accionar u ofrece una estrategia para lograrlo.

Es el caso de algunas entidades que se sitúan como agentes catalizadores de la situación socio – político – económica: presentan conceptos vagos, carentes de contenidos como estrategias, modalidades y procesos para ser logrados. Tristemente, algunos aun se apresuran a someterse hacia ellas, situándolas como la salvación e inicio de bienestar. Y mas lamentable es que cuando alguien solicita demostraciones de instancias a pensar y tener iniciativa (lo que esas entidades «promueven»), refieren textos o links en los que están únicamente sus conceptos abstractos sin instancias a pensar en como lograrlos. Parece ser que algunos realmente creen que decir: «esto debe cambiar», «esto esta mal», «debemos accionar», etc. es ofrecer instancias para pensar en soluciones. El sistema «educativo» insta a acatar y repetir en lugar de pensar y tener iniciativa: quien repite bien, obtiene calificaciones altas. Quien cuestiona o difiere es catalogado como «impedido para el aprendizaje». El resultado son manadas de «personas» incapaces de pensar y accionar por sí mismas y que caen en arreos al percibir la sola posibilidad de que alguien las arree. Responden ante estímulos emocionales carentes de intelecto. Se impresionan con intenciones sin siquiera pensar si existen estrategias asertivas para lograrlas.

Invito a esas «personas» a evolucionar en personas y pensar y analizar en lugar de reaccionar emocionalmente ante premisas vacías. También invito a liberarse del amaestramiento que insta a apegarse al sistema decadente creado, controlado y manipulado según intereses por mafias sin ética que velan por intereses propios, utilizando a manadas arreables para financiarse mediante tributaciones y sumisiones. Pretender lograr cambios, y mas aún: cambios esenciales, a través de sistemas decadentes, controlados – manipulados apegandose a los reglamentos de estos (los cuales quienes controlan, manipulan a su antojo) es por lógica: contraproducente y una perdida de tiempo y esfuerzo o recursos. Desde hace décadas se ha percibido que no importando que cambios de arrieros existan dentro de sistemas decadentes, controlados y manipulados, siempre todo continua según los intereses de los elitistas a pesar de adulaciones para calmar potenciales rebeliones reales – sistemáticas – esenciales que si afectarían a lo que ellos han creado para dominar y lograr objetivos propios o de aliados. Se ha hablado mucho acerca de fuerzas económicas que son las que realmente controlan al mundo (los arrieros políticos sistémicos son solamente peones que ellos dirigen mediante sometimientos). Aun asi, parece ser que algunos aun no logran asimilar la idea de que pretender accionar a través del sistema que ellos crearon, controlan y manipulan, es sinónimo de someterse a opresiones por parte de ellos para lograr objetivos que ellos deseen lograr y evitar lograr objetivos que no sean de su interés. Mentes inactivas y adoctrinadas, que únicamente logran acatar y repetir en lugar de pensar y tener iniciativa. No logran concebir la posibilidad de crear sistemas distintos y paralelos a los sistemas decadentes. Se apegan a creer que lo que les han impuesto es lo único real o posible y por lo tanto, deben intentar cambios a través de ello, apegandose a sus reglamentos y manipulaciones de los mismos o de otros factores.

Y lo tristemente cómico es que a pesar de que muchos efectúan acciones en muchos temas como ambiente, concientizacion, reciclaje, salud, entre otros, en maneras independientes a sistemas decadentes de arreos – política masiva, autoritaria e impositiva, aun asi continuan creyendo que la única vía, la única realidad, es lo que les han impuesto. Pareciera que sus «mentes» no logran procesar la idea de pensar en algo distinto como organización y coordinación con estrategias en manera paralela a lo decadente, impuesto y controlado.

Invito a las personas – seres pensantes a instar a pensar, analizar, cuestionar y tener iniciativa propia en lugar de permitir que «personas» y parte del mundo decaigan debido a su incapacidad mental. Pensemos, analicemos, cuestionemos e instemos a otros a realizar lo mismo para que nadie sea arreado hacia otros tipo de arreos y arrieros, con premisas abstractas sin estrategias para ser logradas.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor: