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Quiñonez, alcalde caradura y sin vergüenza

Barataria

Como quien no es responsable de nada de lo que acontece en la Ciudad de Guatemala, el Alcalde Ricardo Quiñonez se dio cuenta esta semana que el tráfico en la capital es un problema serio.  Cuando se refiere al tráfico lo hace con un gran dramatismo, le llama “emergencia nacional” y, cual analista serio, aunque es de pacotilla, advierte que el tráfico afecta la productividad, la salud y la “calidad de vida” de los guatemaltecos especialmente los de la Ciudad de Guatemala en donde es el Alcalde desde el año 2018, es decir que estamos hablando de un funcionario edil que tiene ya seis años en el poder y contando.

Lo grave de esta exposición del caradura del señor Quiñonez es que, no nos dice nada nuevo, esto es algo que a diario lo experimentan todos los guatemaltecos desde hace ya muchos años y que les a afectado la salud y la calidad de vida.  Para nadie es un secreto que cualquier guatemalteco común que trabaje en la ciudad capital y cuyo horario de entrada sean las ocho de la mañana, necesita al menos salir de su casa en autobús o en su propio vehículo a las 5:00 AM, esto implicaría que para estar listo a esa hora deberá levantarse mínimo a las 4:00 AM. Estamos hablando de recorridos que duran aproximadamente tres horas para ingresar a la ciudad capital y por consiguiente, para salir de la ciudad capital necesitaría aproximadamente otras tres horas.  En total, mínimamente un guatemalteco que necesite trabajar en la ciudad capital o sus alrededores aunque viva en el área metropolitana (todos los municipios circundantes de la capital) pierde la cuarta parte del día (6 horas) en desplazarse hasta y desde su trabajo cada día.

Lo que escribo no me lo invento, todos los guatemaltecos lo han sufrido desde hace muchos años, podríamos afirmar que son más de treinta años. Desde que Alvaro Arzú ganó la alcaldía capitalina, se tendió un proyecto político para manejarla como una empresa personal y familiar.  Allí pasaron expresidentes, allí pasaron exministros, allí se han quedado desde hace muchos años aquellos personajes serviles al clan Arzú.  De allí los Arzú y compañía de cuatreros han generado la riqueza que ostentan a placer porque se han beneficiado de contratos laborales, de obra con ganancias exorbitantes y negocios a granel.  Alvaro Arzú y compañía plantearon un proyecto político en donde los mismos empleados de la municipalidad son obligados  a votar por el candidato “oficial”, se les fomenta el temor de “quedarse sin trabajo”, se les obliga a colaborar con la campaña y a promover el voto familiar en favor del candidato de turno.  Es por ello que en la Municipalidad de Guatemala hemos tenido alcaldes que no generan ni el menor carisma, no lo tienen porque en realidad nunca lo han necesitado con la maquinaria electoral montada que tiene la municipalidad. 

Así, hemos visto desfilar a Álvaro Arzú, Álvaro Heredia, Oscar Berger, Fritz García Gallont, Enrique Godoy y Ricardo Quiñones, este último quizá el mas caradura de todos, porque nunca se hace responsable de su gestión, siempre la culpa la tienen otros. Si hay inundaciones en las calles por lluvia, la culpa la tiene el pueblo por tirar la basura en la calle (o sea no hay ni prevención ni limpieza de tragantes y drenajes), si hay mucho tráfico, la culpa la tiene el pueblo porque debe madrugar más ( o sea no hay planificación, nuevas rutas  ni circunvalaciones), si los Agentes de Emetra son prepotentes y abusivos, la culpa la tiene el ciudadano porque debe hincarse ante ellos ( ose que debe dejar que los agentes de Emetra lleguen a su cuota de multas diarias).  Es decir que nunca se responsabilizará de su gestión porque en realidad, como sus antecesores no ha hecho absolutamente nada.

Una vista a la ciudad de Guatemala es suficiente para saber que continúa teniendo los mismos problemas que tenía desde 1985. En efecto, la seguridad, el ornato, el agua potable y la movilidad eran los problemas de antes y lo son de ahora también.    Llenaron a la ciudad de Guatemala de pasos a desnivel por todos lados especialmente por la zona 10, pero esto no resuelve el tráfico, llenaron de policías de Emetra la ciudad pero para hacer retenes y servir de cobradores de multas, porque de algún lado hay que generar los buenos vinos que tomará el señor Quiñonez.

Ahora resulta que, de la noche a la mañana, el caradura de Alcalde capitalino se ha dado cuenta que el tráfico es un problema serio, pero la solución no esta en sus manos y viene aquí la pregunta ¿En manos de quien esta?  ¿Quién es quien debería de promover la planificación de obras de alto nivel y la gestión con el gobierno central? ¿Quién debería de proyectar obras que vayan paliando la situación? ¿Quién deberá de coordinar con los demás municipios del área metropolitana un plan serio de movilidad?  Pero nada de esto será posible, seguramente.  El Alcalde habla y habla pero no ha hecho nada en 6 años, no creo que en los 2 restantes que le queden haga algo más. 

La Municipalidad de Guatemala se ha caracterizado por la opacidad en el uso de los fondos públicos, tiene muchos fideicomisos, además de ello hay persona que tienen salarios exacerbados como el famoso caso del fontanero más caro de Guatemala Francisco Roberto Barnoya Asturias,  pariente del Director de Emetra quien gana 450 mil quetzales al mes, solo por verificar en dónde hay fugas en la Ciudad de Guatemala. Salarios como estos en donde el trinquete salta a la vista, porque es imposible que una persona que literalmente no hace nada gane este salario exorbitante o el salario que cobra la viuda de Arzú por hacer, literalmente nada.   Pero poco duró la noticia, porque fiel al dicho de Arzú la prensa nunca continúo con esta noticia y seguramente, así como este funcionario muchos tienen salarios fuera de lugar, que necesitan ser pagados con todas las remisiones que ponen y cobran los agentes de Emetra cuya tarifa diaria deben cumplir sí o sí.

En por ello que es necesario un cambio de autoridades en la Municipalidad de Guatemala, habrá que sacar a la mafia Arzú y disponer de un plan que lleve a la Ciudad de Guatemala hacía el futuro.  Año con año, la ciudad capital pierde oportunidades de inversión porque no es atractiva desde hace tiempo.  Nadie con sentido común si no tiene necesidad de entrar a la ciudad capital hace de dos a tres horas de tráfico.   Eso no es atractivo para nadie, excepto el Alcalde y su clica, porque a estos no les interesa la movilidad.  En la Ciudad de Guatemala ya no se habla de horas pico, porque desde las 4 AM hasta las 9 PM son horas pico en la ciudad porque el tráfico esta de locos.

Pueden haber muchos planes de movilidad, incluyendo la construcción de líneas de metro, de vías exclusivas, de transporte público de calidad, pero el grave problema estriba en que para llegar allí, a la estación de un metro, a la boca de un metro o tomar un autobús todos tendrán que pasar el calvario que significa entrar a la ciudad capital conduciendo el vehículo a 10 o 20 kilómetros por hora porque hay atascos por todos lados.  Antes de pensar en invertir en aspectos propios de la ciudad de Guatemala, se deberá pensar en construir al menos dos anillos de carreteras: uno que circunde todos los municipios del área metropolitana y los conecte para evitar que el trafico nacional que para ir de norte a sur o de este a oeste ingresen a la capital y, por otro lado, se necesita una circunvalación en la Ciudad de Guatemala que conecte a todas las zonas de la ciudad con conexiones al anillo metropolitano.  No soy experto urbanista, pero cae de su peso que mucho de los problemas de trafico en Guatemala se debe a que la característica principal de las carreteras guatemaltecas es que para ir del norte del país al sur hay que atravesar la capital y para ir del oriente al occidente hay que hacer lo mismo, atravesar la capital.   Ciencia no creo que se requiera tanto como voluntad política y el grupo que ha secuestrado la municipalidad de Guatemala por años lo que menos tiene es voluntad para facilitarle la vida a los capitalinos, porque la voluntad la tienen pero para seguir generando riqueza para sus bolsillos.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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