OpiniónColumnas

Solidarismo, la vía para recuperar la democracia

Sueños…

Señales del fin del consenso social

Costa Rica se construyó bajo la utopía de una sociedad igualitaria, equitativa y de trabajo. Ha sido el norte inalcanzable para el resto de países de la región. Cómo pudo el considerado país más pobre de Centroamérica en el siglo XIX remontarse hasta convertirse en una república democrática, y una de las cinco más desarrolladas de América.

Costa Rica es admirada por ser un país consciente de su interrelación con la naturaleza, basado en una visión de desarrollado integralmente, equitativo, solidario con la naturaleza y el ser humano. Que tiene como fundamentos en el ADN de su pueblo la libertad y la democracia. Hoy como todo Mesoamérica se enfrenta a grandes monstruos la corrupción generalizada, la delincuencia con poderío militar, legal y electrónico y la impunidad.

El impacto del solidarismo en Costa Rica

Estamos cerca del 80 aniversario del solidarismo. El progreso de Costa Rica tiene varios actores y fortalezas. La gran reforma social de los años 40, en medio de la II guerra mundial, en lugar de involucrarse en un conflicto lejano, Costa Rica buscó el consenso de la iglesia progresista, dirigentes empresariales patrióticos y una izquierda siempre objetiva para plantar la reforma liberal democrática, que se consolidó luego de la revolución del 48 con una propuesta social-demócrata profunda.

En ese marco nace el fantasma gigante. El solidarismo, un movimiento, que al igual que el sindicalismo, el cooperativismo y la educación primaria y secundaria formaron un gran consenso social basado en el pluralismo, la negociación y la unidad nacional.

Después de ocho décadas de existencia, el solidarismo costarricense ha demostrado que su importancia trasciende el ámbito estrictamente laboral. Lo que comenzó como una propuesta para armonizar las relaciones entre trabajadores y empleadores evolucionó hasta convertirse en un actor relevante dentro de la economía social del país. Hoy, las asociaciones solidaristas administran importantes recursos financieros, promueven el ahorro, facilitan el acceso al crédito y contribuyen al bienestar de cientos de miles de familias costarricenses.

El marxismo nunca pudo ensamblar la teoría con la práctica social, el liberalismo con sus ideales democráticos termina concentrando la riqueza y degenerando la sociedad; por el contrario, el solidarismo supera con la práctica su propia teoría. El solidarismo organiza la mayor cantidad de trabajadores bajo unas banderas que no trascienden hacia la sociedad. Es hora de despertar ese gigante dormido, para que sus ideas y prácticas conduzcan al mejor desempeño de los grupos hegemónicos permitiendo el progreso y el bienestar de la mayoría.

El impacto del solidarismo es económico, una sociedad que se construye para el bienestar tiene que generar ingresos para todos los segmentos de la sociedad; el impacto es social, tiene que generar estabilidad para las familias y oportunidades de educación y salud para todos; el solidarismo es cultural, es sembrar ideas de equidad, fraternidad humana y respeto a todos los seres de la naturaleza; y, tiene que impactar en la política generando empleados públicos y dirigentes nacionales convencidos de sus responsabilidades con la nación y su gente. Siendo honrados, eficientes y competitivos.

Los grandes sueños del solidarismo son contribuir a la estabilidad laboral, al fortalecimiento del capital social, a la inclusión financiera y al desarrollo económico nacional.

La misión del solidarismo

El solidarismo surge y crece imaginariamente en la realidad nacional. Según los datos más recientes en Costa Rica los trabajadores se organizan en dos sectores afines: en asociaciones solidaristas 412 mil y en sindicatos 200 mil. Generando un importante grupo de trabajadores organizados. Datos del investigador Alejandro López Ríos.

El solidarismo avanza en visión de que Costa Rica se convierta en un país consciente de su interrelación con la naturaleza, protegiéndola, generando un desarrollado integral, equitativo, solidario con la naturaleza y el ser humano. Todo en un marco de libertad y democracia, que se enfrente con fuerza y dignidad a la corrupción, la delincuencia y a impunidad.

Tabla
Tendencia de sindicatos y asociaciones solidarista
Para la protección de los derechos laborales
2010-2025

image 15
Solidarismo, la vía para recuperar la democracia 6
image 16
Solidarismo, la vía para recuperar la democracia 7

Fuente: Chatgpt, consultado por CPJ 24/07/26.

Mientras que el número de asociaciones solidaristas es de 1,378 en el 2025, el dato de sindicatos no se lleva sistemáticamente, pero se concentran en el sector público con una mayor presencia en los medios.

Tabla
Evolución del número de asociaciones solidaristas
2011-2025

image 17
Fuente: Chat de Alejandro López Ríos, citado.

Síntesis actual

El avance del solidarismo al fortalecer a la Costa Rica ejemplar en sus resultados económicos y sociales es su misión constante de movilizar las fuerzas progresistas de la nación para reorientar un modelo de desarrollo integral, respetuoso de la naturaleza, basado en la innovación permanente y una cultura que promueva los más altos valores de la creación.

En Costa Rica la población encuentra en sindicatos, cooperativas, solidarismo y otros grupos la fortaleza de crear mejores condiciones de vida para todos. En el marco de una sociedad fracturada por las nuevas realidades del siglo XXI. ¿Podrá el solidarismo continuar su ideal de unir a trabajadores, empresarios, funcionarios e intelectuales progresistas en la construcción de un mejor país?

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.

Avatar de Cristobal Pérez-Jerez

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.