
USA-Guatemala, hacia una nueva alianza
Sueños…
Estoy parado sobre la muralla que divide
Todo lo que fue de lo que será
Estoy mirando cómo esas viejas ilusiones
Pasando la muralla, se hacen realidad
(M.Cantero & D.Piccolo)
Una nueva alianza
Desde el golpe de Estado de 1954, y la continua represión de cualquier propuesta mínima de reforma, como elemento central de la guerra fría en la región, por fin el gobierno de Estados Unidos pareciera cambiar de rumbo y estar dispuesto a la reconstrucción de un viejo sueño: convertir a Guatemala en una república democrática. Después de 70 años, las fuerzas conservadoras que han gobernado este país como una finca maquillada con elecciones con resultado manipulado, en forma inusual e inesperada se enfrentan al imperio y sus designios. Solo esta sorpresa valdrá la pena, durante cuatro años, para los historiadores.
Ya la vicepresidenta Kamala Harris le dio la bendición al presidente electo Bernardo Arévalo de León. Calurosamente lo felicitó por su victoria en las elecciones. ¿Cuál es el interés del gobierno gringo por profundizar la relación entre estos dos países?, ¿cuánto durará la luna de miel?, ¿en caso de golpe militar, al fallar el golpe jurídico, qué posición tomará el gobierno gringo?, ¿cuál será el techo de las reformas que será aceptado?, ¿por los gringos?, ¿por la oligarquía criolla?
Los valores compartidos
Tanto la vicepresidenta como el presidente electo coinciden en una agenda muy evidente, lucha contra la corrupción, la seguridad ciudadana y el aumento de las oportunidades económicas (que significan facilitar las condiciones de inversión de capital gringo y aliado en la región del triángulo del norte), siguiendo el proyecto llamado Estrategia de Causas Fundamentales.
Lo que no sabemos es ¿cuál es la agenda oculta?
Lo que sabemos es que el nuevo gobierno podrá contar con la continuidad del plan Centroamérica Adelante, que es una alianza público-privada que ha generado más de $4,200 millones en inversión del sector privado gringo en el norte de Centroamérica. Por supuesto la continuidad de la IED gringa depende de varios factores: la continuidad de Biden en el gobierno, o el quiebre de estrategia si llega al poder de nuevo Donald Trump; el distanciamiento de China; la inestabilidad financiera internacional; la estabilidad del grupo Semilla; el ingreso de corrientes “radicales”, que pongan en peligro las reformas; el financiamiento de proyectos de educación media y primaria que mejoren la calidad del capital humano; mejoras en la salud para todos, sin esas inversiones en lo social no serán posibles buenos empleos, ni inclusión financiera, ni conectividad digital. Las agencias gringas informan que la vicepresidenta Harris y el presidente electo Arévalo conversaron sobre la importante y continua cooperación para abordar la migración irregular, y la vicepresidenta resalta el compromiso de trabajar con Guatemala y otros gobiernos en la región para abordar la migración irregular de manera humana y expandir las vías legales. La vicepresidenta resaltó el compromiso con el crecimiento económico y la preservación de los valores y las instituciones democráticas, incluyendo unas elecciones libres de intimidación o interferencia. Por supuesto, Harris no mencionó que uno de los valores gringos es derrocar gobiernos que no les son simpáticos. Chile 1973, Guatemala 1954 para no ir muy lejos.
La alianza USA-Guatemala, de entrenar fuertemente al ejército para exterminar opositores, fortaleciendo un Estado autoritario fuerte adherido a la estrategia internacional de fortalecer el poder gringo se agotó. La emergencia de China como competidor económico-estratégico fuerte, los estertores de Rusia, las grandes contradicciones de Israel, las debilidades de Europa provocan la búsqueda de nuevos rumbos del gran imperio gringo. El asunto es si el nuevo gobierno será un gobierno dinámico y relativamente soberano para aprovechar y lograr acuerdos de desarrollo o si se convertirá en un nuevo dolor de corazón para los ya atribulados gringos.
En esa dirección el Secretario de Estado Antony Blinken, rápidamente felicitó a Bernardo Arévalo por su elección, confirmada por los resultados de la votación de agosto. Como música para los demócratas felicitó a los guatemaltecos por hacer oír su voz, y aplaudimos a los numerosos funcionarios y voluntarios cuya dedicación hizo posible estas elecciones. Toda una algarabía.
Blinken, un poco desmemoriado, afirma que los “Estados Unidos sigue preocupado por las continuas acciones de aquellos que buscan socavar la democracia de Guatemala. Tal comportamiento antidemocrático, incluyendo los esfuerzos del Ministerio Público y otros actores para suspender al partido político del presidente electo e intimidar a las autoridades electorales, socava la clara voluntad de los guatemaltecos y es inconsistente con los principios de la Carta Democrática Interamericana.
Esta carta, por otro lado, nunca ha servido para nada. Afirma Blinken que “…permanecemos firmes con nuestros socios en la comunidad internacional y con los guatemaltecos contra estos esfuerzos inaceptables, incluyendo el uso de los poderes de fiscalización contra aquellos que buscan la transparencia y la rendición de cuentas.”
Concluye el Secretario Blinken que esperamos “llevar a nuestras naciones hacia un futuro mejor.” Y continua, el 15 de septiembre, indicando que reflexionamos sobre la histórica relación bilateral entre nuestros países, construida sobre valores compartidos y lazos indelebles entre nuestros pueblos.” Como esos valores compartidos han sido el reconocimiento de un Estado fallido, semifeudal, más bien esperamos que cambien un poco. Nos recuerda el secretario que, en el 20 aniversario de la Carta Democrática Interamericana, filosofando un poco dijo que “la democracia es frágil y los pueblos de las Américas deben permanecer vigilantes para protegerla”. Y ¿que por lo tanto Estados Unidos mantiene su preocupación por las acciones antidemocráticas que socavan la voluntad del pueblo guatemalteco?
Hasta dónde USA estaría dispuesto a sancionar al sector golpista
Guatemala está en crisis política. Nunca ha logrado consolidar una república democrática. De hecho, fue el último Estado creado en Centroamérica. Luego de que Costa Rica se declarara república independiente en 1848, Guatemala lo hizo hasta el 1879. Y no fue hasta 1985, en que se indicó que guatemaltecos eran los nacidos en el territorio “nacional”. Hubo un leve intento entre 1944-54, por establecer la república, pero terminó en un agónico atardecer. Luego se ha vivido entre elecciones manipuladas y golpes de Estado. Y hoy, las sorpresivas elecciones de junio han creado una verdadera comedia. Por un lado el MP, la CC (corte de constitucionalidad en donde los “magistrados” no saben que es una constitución, ni su orden de jerarquía), y la fiscalía persiguen el fin de eliminar al partido ganador de las elecciones, violando la voluntad popular, solamente por que les disgusta o tienen órdenes superiores, y por otro lado, el TSE, sigue su camino, organiza el balotaje, y reconoce el resultado, lo cual ha generado una descomposición institucional, que solo Shakespeare podría llevar a tablas en medio de la hilaridad del mundo. Con un presidente que oscila entre apoyar a los golpistas institucionales o apoyar al TSE, en donde el mandatario le dice al presidente electo y a los gringos que con su vida pagará que se respete el resultado electoral, y a los institucionalistas les dice que con su vida defenderá la interpretación ad inemptis sus decisiones. Al final, a todos los tiene sin cuidado lo poco valorizada vida del mejor saltimbanqui de la nación.
A todo esto, nadie se preocuparía. El asunto es que los yanquis amenazan imponer sanciones comerciales al país. No hay que preocuparse. El principal objetivo de Estados Unidos es generar un proceso de reformas que generen alternativas de trabajo y estabilidad para evitar el aumento de las migraciones. Un sabotaje comercial no está en sus visiones, por lo menos hasta que la locura jurídica e institucional no se agrave o que el ejército decida hacerse cargo de la conducción de la cosa pública. El cierre del Cafta, o el bloque comercial es inconcebible, pues afecta otros temas de interés, como la migración. Lo que sí pueden USA y sus aliados es cerrar el financiamiento y la “ayuda”, así como intentar controlar las remesas de familiares. Aquí sigue el circo. Pareciera que solo el ejército es capaz de cerrar la carpa.
Un ejemplo del caos y la confusión está, por ejemplo, en el hecho de que la Corte de Constitucionalidad admite para trámite el amparo de Semilla, y por razones de seguridad de sus miembros lo remite a la Corte Suprema de Justicia, que nadie sabe que decisión podrá tomar. Podrían enviarle el caso a la federación de futbol, que no podría generar ningún resultado por la FIFA está en medio de escándalos de corrupción y machismo.
Para la historia jurídica, y como caso de estudio de las escuelas de derecho del mundo, en Guatemala el MP finalizó allanamiento de las bóvedas del TSE y abrió 70 de las 160 cajas electorales nadie sabe con que fin. Probablemente demostrar que al votar por Semilla o UNE, el pueblo chapín puede ser acusado de Alzheimer o locura infantil. Lo real es que el impacto negativo ya se da por la imagen de Estado fallido que se proyecta. Eso afecta las inversiones extranjeras, el turismo y las transacciones.
Por supuesto Guatemala está más que feliz, que sus aras. No solo está en el ojo de la tormenta por la comedia electoral y el objetivo de revertir el resultado. En los últimos informes del gobierno gringo ya se le considera el mayor productor y el de máximo tránsito de la droga. Que será otro frente que se abrirá en las relaciones multilaterales.
En fin, el sector productivo parece más interesado en que se cierre el telón, que se prepare el cambio de poder y que todo quede lo mejor organizado para cuatro años de tensiones positivas.
Ojalá podamos iniciar el trayecto del desarrollo: una economía eficiente, competitiva con buenos salarios e ingresos para todos; educación y salud de calidad de primer mundo, para primaria y secundaria; protección del medio ambiente real y de las especies en riesgo; y, un sistema democrático institucional serio y respetable.

Le invitamos a leer más del autor:
Descubre más desde El Siglo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



