
Visión Guatemala: Los Pilares de la Seguridad
Del Escritorio del General
Atrapados entre la delincuencia y la impunidad.
La seguridad ciudadana es quizás el mayor tormento en nuestros países, con la globalización de las pandillas, el narcotráfico, el crimen organizado y en justa medida las migraciones, se ha configurado un escenario de crisis “in crescendo”, consideraciones que abaten a las poblaciones y por ende a los Estados, al punto de señalar “Estados traficantes” o “Estados fallidos” realidades que ya desdibujan a nuestros países con altos índices de delitos y baja punida, la persecución judicial es endeble y manipulable en muchos casos y jurisdicciones del país, al punto, que en contra de la constitución se han formado ¡tribunales especiales! Se continua con la creencia que estas amenazas se combaten con incrementos presupuestarios, pero no se toman el tiempo de evaluar las estrategias que se utilizan, es como ¡echarle plata a un tonel sin fondo! y carente de lideres conocedores y dispuesto a cambiar los procesos y reevaluar sus estrategias, o bien le apuestan indolencia y el contubernio con los delincuentes. Quiero considerar que con discursos no se compone el asunto es realmente indecente y un estimulo perverso ante el acoso a los ciudadanos. Hasta hoy, no se han presentado “estrategias del combate a la delincuencia” únicamente discursos y descubrieron que la “percepción” es lo que exaspera a los ciudadanos.
Las falencias del sistema son del todo trasnochadas, no se vislumbra una “estrategia coherente en la seguridad ciudadana” todos son apaga fuegos y remiendos. Pero esto usted lo conoce estimado lector, y lo que busco es orientar el debate a otras formas de abordar y diseñar esta estrategia.
Los pilares de la seguridad:
Estos cuatro pilares que abordaremos son el sustento en el cual se diseña la estrategia de seguridad, deben ser considerados por lideres creativos y experimentados que puedan dirigir las instituciones encargadas de dichos “objetivos vitales”, si no se consigue cambiar la pésima visión que se esgrime en el abordaje de la seguridad, llegaremos a colapsar como sociedad. Los ejemplos nos los muestran los medios de comunicación tradiciones, día a día con la criminalidad abrumadora y la falta de punida contra los delincuentes.
- La inteligencia: herramienta de búsqueda y procesamiento de la información, para su distribución a los organismos de persecución policial. Esta según nuestra legislación inicia con la SIE, Secretaria de Inteligencia Estratégica, Secretaria Inteligencia Civil, las organizadas dentro de la PNC. Lo importante es su armonización y búsqueda de comunicación interinstitucional, para ser eficaces en sus resultados. La inteligencia es fundamental para la persecución criminal. El CNS Consejo Nacional de Seguridad, debiese a los ojos de su ley, dictaminar lo procedente, mediante una estrategia de seguridad nacional, para eso fue creado, tristemente adolece de la iniciativa en su generación.
- Entrenamiento: este debe ser continuo y riguroso, en el cual se constituyan los conocimientos de las leyes y por supuesto lo inherente a las capacidades que se les deben de proveer a los agentes de la persecución penal en sus diferentes posiciones, desde el policía, sus oficiales y los agentes especializados. La creación de unidades especiales es viable para su control y seguimiento. Es conveniente incrementar los diferentes niveles de entrenamiento para las fuerzas de seguridad, que se enfoquen en su especialización, no solo la parte formativa inicial.
- Operaciones: este es un factor que potencializa los esfuerzos de los anteriores, considerándose fundamental, consiste desde la reorganización del sistema de cobertura nacional. Por departamentos, municipios y zonas, para que puedan organizarse los contingentes de acuerdo con ello, facilitando la identificación de áreas y de los liderazgos asignados. Ya no mas comisarias que se pierden en el terreno, o mucho menos la centralización, por el contrario, hay que rediseñar el esquema de la fuerza en los territorios. Este es un esfuerzo de acción inmediata, no se puede continuar con el esquema acrónico en el cumplimiento de su misión. Esto atraviesa por la asignación de recursos y por supuesto rendición de cuentas.
- Supervisión: esta es la acción primordial para el control de la fuerza desplegada y los resultados de su ejecución, así como, se individualiza el liderazgo en el despliegue, este debe ser supervisado y entrenado con las técnicas de evaluación y cuantificación de las operaciones, medir el éxito o fracaso por cada uno de los comandos operativos, lo que se conoce como administración por objetivos. Esta supervisión debe ir acompañada de tecnología de comunicaciones, bases de datos en tiempo real y en la configuración de centros de operaciones departamentales y municipales, localidades específicas, provistas del personal en los diferentes campos de inteligencia, operaciones y suministros, quienes serán los responsables de la ejecución.
Hace años se hizo un plan piloto en Villanueva, de una comisaría modelo, pero como sucede a menudo el piloto se dio a la fuga.
Se dirán de otras muchas instancias, pero sin estos pilares no se logrará una acción exitosa de las fuerzas de seguridad. El despliegue y desconcentración de la fuerza debe ser completa, los grupos de inteligencia, operaciones, entrenamiento y la supervisión son esenciales en el nuevo dispositivo de la fuerza, otorgándoles a cada jefe desde el municipio, departamento, región los recursos necesarios para el cumplimiento de la misión, paz y tranquilidad para los guatemaltecos.
La seguridad es vital para la tranquilidad y la prosperidad.

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