
La política y los pueblos originarios
Tanmi Tnam
Los pueblos cuyos habitantes cuentan con una formación cívica y política de varios años es posible garantía para provocar el desarrollo con mejores condiciones de vida. Ahora que los guatemaltecos están al frente de un período donde los politiqueros hablarán de temas como política, democracia, desarrollo, partidos políticos, participación ciudadana, instituciones públicas, eliminación de la pobreza, pueblos indígenas, juventud, participación de la mujer, entre otros temas que suponemos serán expuestos en todo el país. Ya conocemos que la ciudadanía generalmente escucha a aquellos que tienen solución para todos sin tener claridad en el cómo, con qué y para quiénes. Los potenciales votantes no les gustan escuchar a aquellos líderes cuyo discurso tiene cierta lógica para propuestas que el país requiere.
La política como conocimiento especializado debe tomar en cuenta la diversidad cultural para compartir qué conocimientos, estrategias y acciones deben utilizar para la elaboración de respuestas a las necesidades y aspiraciones de cada uno de los pueblos que integran el Estado en cuyo territorio existen varios pueblos. Los argumentos de la política en contextos de diversidad cultural deben fundamentar la organización del Estado incluyente, orientar el equilibrio que necesita la gobernanza donde los sujetos políticos son los pueblos, los principios y estrategias para la inclusión, verdaderos procesos de participación de la ciudadanía para atender su pueblo y los requerimientos del Estado, estrategias y acciones para la vigencia concreta de los derechos colectivos y las entidades y momentos clave para la toma de decisiones que beneficien a todos.
El uso de conocimientos especializados de la política que llevan a ignorar la presencia, participación y representación de los pueblos originarios, es una política que fomenta conflictos, injusticia, subdesarrollo, ingobernabilidad, desgaste de las instituciones del poder y desconfianza de la población. El liderazgo político del país debe revisar los principios sobre los que descansa la organización actual del Estado, la imposición de una cultura a través de los poderes del Estado que equivale a etnocentrismo, la ausencia de representación de los pueblos originarios en los poderes del Estado, la criminalización del liderazgo indígena y la falta de atención a la autonomía y autodeterminación de los pueblos originarios.
Las entidades públicas que aparecen cada cuatro años, tal el caso de los partidos políticos, es oportunidad para que los líderes con mentalidad democrática sometan al análisis y crítica los cimientos que dan y conservan la vida de estas instituciones para compartir con la ciudadanía y la población en general, cuáles son las alternativas que asumen para la participación y representación política, la disminución de la pobreza, la educación intercultural para todos los guatemaltecos, servicios de salud intercultural y la conservación del medio ambiente.
El estudio de la política debe compartir los conceptos, procedimientos, estrategias para la elaboración de propuestas de desarrollo que tomen en cuenta la existencia de los pueblos originarios, su derecho a la autonomía, el uso de sus conocimientos, el fortalecimiento de su visión acerca de la vida y el medio ambiente.
El conocimiento disponible, especialmente en el tema de la política, debe ser compartido con todos los sectores de la población y con el liderazgo de los pueblos para que todos puedan cuestionar con claridad los puntos necesarios a transformar a través de propuestas conjuntas para el bienestar de todos.

Le invitamos a leer más del autor:



