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El plan para monopolizar el ejercicio del notariado en Guatemala

Barataria

En los últimos días en Guatemala se ha abierto una polémica respecto a iniciativas de ley que pretenden reformar el ejercicio de la profesión de Notario en Guatemala.  En realidad, el Código de Notariado es una ley anacrónica, obsoleta para la época actual y muy deficiente en otros sentidos, emitido en 1946, y le sucede como otras tantas leyes que tiene nuestro país que se tiene como reliquias milagrosas. De hecho, cuando se emitió el Código de Notariado existían muy pocos Notarios no era la enorme cantidad de notarios que hoy en día ejercen la profesión.

Sin embargo cabe decir que los intentos de reforma a la ley que habilita y rige el ejercicio notarial no es nuevo, desde hace más de 15 años han existido diferentes propuesta para regular la profesión, sin embargo la mayoría de proyectos siempre tienen un problema muy serio:  Se quiere limitar el ejercicio de la profesión para unos pocos.  Recuerdo una propuesta de ley de hace algunos años que regulaba el ejercicio de la profesión de Notario a aquellos graduados de derecho que tuvieran cinco años de ejercicio profesional o que hubieran cursado una maestría en derecho notarial; sin embargo, no tenía ninguna regulación de fondo, fuera de que las firmas de las escrituras pudieran suscribirse en diferentes días paremos de contar.

La profesión de Notario en Guatemala es muy cuestionada, han existido bandas de delincuentes muy bien organizados que han robado propiedades como la terrífica banda llamada “Los Topacio”, en la que existían muchos Notarios que se prestaban al juego de falsificar firmas de presuntos propietarios a quienes luego, al parecer asesinaban. Hay Notarios que se han prestado a constituir y reproducir como piojos sociedades anónimas para que estas sean utilizadas para evadir impuestos o para lavar dinero.

La institución encargada de velar por el correcto ejercicio de la profesión de Notario es una dependencia de la Corte Suprema de Justicia, el famoso Archivo General de Protocolo. Esta institución es un desastre, no vela por el correcto ejercicio del notariado, sino que contrariamente es una especie de G2 de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y de algunos influyentes que, cuando la llevan contra algún Notario luego lo citan a “revisión ordinaria”. Fíjense ustedes como el Archivo General de Protocolos supuestamente esta encargado de velar por el buen desarrollo del Notariado y a muchos Notarios que hasta han sido condenados por falsedad nunca les han hecho una revisión de un tomo de protocolo. Aparte de ello hay muchos Notarios con 20 o 30 años de ejercicio que jamás les han hecho una sola revisión de protocolo. En tanto otros Notarios que han resultado “incómodos” con algunas personas influyentes, hasta han tenido 8 revisiones de protocolo, en muchos casos hasta años seguidos.  ¿Cómo se explica esto?  Si usted como Notario va al Archivo General de Protocolos y pregunta ¿Cómo citan a los Notarios? Les responderán que “es por sorteo” Es la mentira más grande que hay, no existe tal sorteo es a dedo y nunca veremos un acta en donde se realizan sorteos para luego citar a los Notarios a revisión. 

En otras palabras, el Archivo General de Protocolos no es más que un órgano que se ha utilizado para reprimir Abogados.  Con conocimiento de causa lo digo. En efecto conozco a un Abogado a quien le citaron en varias ocasiones para sendas revisiones de años de ejercicio notarial, este Abogado su único delito es haberse enfrentado a una persona influyente, que le solicitó ayuda a una “amiga” de un magistrado de la corte suprema para que le revisaran el protocolo al Notario tanto fue eso que el susodicho Notario resultó hasta denunciado penalmente por la cloaca que es el Archivo General de Protocolos. Una entidad que, en lugar de velar por el ejercicio notarial, como he dicho se prostituye para hacer favor, igual existen algunos Notarios que no han cumplido con la obligación de entregar sus testimonios especial cada año con su índice y todo.  Según el famoso y anacrónico Código de Notariado, estos deberían ser suspendidos temporalmente del ejercicio del Notariado y el Archivo de Protocolos cada trimestre saca un listado adulterado de ellos.  Estos Notarios continúan ejerciendo el notariado pese a que no han entregado cientos de testimonios especiales.  Vea usted como el ejercicio del notariado no va por la deficiencia de los Notarios sino por la deficiencia de la institución que debería velar por un ejercicio notarial sano.

El Institución Guatemalteco de Derecho Notarial no es la mejor institución para promover mejoras en el ejercicio notarial en Guatemala, porque alberga una serie de notarios que tampoco son tan honorables como pretenden, ellos lo saben y también muchos de ellos pretenden meter sus manos en una reforma al ejercicio del notariado en Guatemala para monopolizar en unos pocos el notariado.  Así como entre los integrantes de dicha institución hay verdaderas eminencias muy respetables, también hay una sarta de profesionales que se han aprovechado de la institución para llevar agua a su molino y que son verdaderas lacras en el ejercicio notarial.

Quienes pretenden mayor seguridad jurídica en el ejercicio del notariado en Guatemala deben empezar por imponer algunos cambios sencillos pero que dotarían de verdadero rigor jurídico y práctico.  Cosas tan sencillas como eliminar los testimonios transcritos, obligar a entregar el tomo original del protocolo al finalizar cada año, en los dos meses siguientes ayudaría a que no dejaran folios sueltos en blanco, un ejercicio correcto y daría certeza legal. Otras cosas como obligar a que los Notarios cumplan con asentar en el protocolo la razón por cada legalización de firma o bien, que los notarios obligadamente tengan abierto un despacho físico, aunque esto debería obviarse, hoy en día existen muchos notarios que no tienen despacho físico, manejan todo por whats app y citan a sus clientes a firmar las escrituras en un Mac Donalds o un Pollo Campero.  Eliminando la entrega de testimonios especiales, se elimina la estúpida idea de que puede suspenderse del ejercicio de la profesión  con un solo anuncio en el periódico, cuando el derecho del trabajo y ejercicio de una profesión es un derecho fundamental que no puede coartarse sino por sentencia de un tribunal, a nadie le interesa, pero esto es constitucional.

Al final, todo intento de emitir una nueva legislación del ejercicio del notariado en Guatemala, debe pasar por crear aquellas normas que busquen mejorar y dar mas certeza a la profesión de Notario y que devuelva la confianza en la población y no, como se ha pretendido y se pretende siempre es decir limitar para un grupo el derecho a ser notarios por encima de muchos a quienes se quiere excluir, porque esto no es ni lo mejor ni lo mas honorable, especialmente porque en el ejercicio del notariado quienes tenemos ciertos años de haberlo hecho, siempre nos hemos topado con los “riquitos” hijos de papi y mami que tienen lujosos despachos gracias al dinero de papí y mami, pero que en realidad no saben ni papa de lo que es el notario, únicamente saben firmar y poner su sello, pero como su padre o madre tienen aquellos apellidos de alcurnia, entonces se sienten con derecho de excluir a otros.  

Considerar una reforma al Código de Notariado que imponga cualquier exclusión del ejercicio del notariado a todos aquellos que se han graduado de una universidad en Guatemala es simplemente elevar a clasista una profesión que en Guatemala no tiene nada que ver con las clases sociales, como la misma profesión de abogados.  No a una monopolización del ejercicio notarial y sí a una reforma al Archivo General de Protocolos por ser una institución al servicio de grupos de poder y no cumple su función de garantizar el buen ejercicio del notariado.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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