
Partidos políticos y problemas estructurales de los pueblos indígenas
Tanmi Tnam
Ya está circulando en algunos medios de comunicación el Calendario Electoral para las elecciones generales de 2027. La convocatoria es en el mes de enero de 2027. En la realidad local, los que se autonombran candidatos a puestos de elección popular ya están en visita a las comunidades, con presencia en las redes sociales, asistiendo a inauguración de obras públicas y atendiendo solicitudes de actores y necesitados locales. Está dicho que en nuestro país la Ley Electoral establece el proceso y el tiempo para su cumplimiento, pero los autonombrados candidatos ya están en campaña.
En la actualidad, el tema pendiente es la participación y representación de los pueblos indígenas en la democracia de la que se refieren los 25 partidos políticos inscritos oficialmente. Los principios que manejan los partidos políticos de estos tiempos, son los que de alguna manera dieron vida a los primeros partidos políticos cercano a 1821. La exclusión del reconocimiento de los pueblos indígenas en la organización de los partidos políticos es un tema de larga historia y las soluciones no asoman por algún lado.
Los partidos políticos tienen a los electores que pertenecen a población indígena como una fuente solamente para el voto y a esta población hace falta formación política y desconocen las ventajas de ser parte constitutiva de los poderes del Estado. En Guatemala, aunque usted no lo crea, ningún sector con poder político, económico y religioso tiene apertura para el reconocimiento de los pueblos indígenas, su participación y representación en los poderes del Estado. Cuando mencionan el tema en sus estatutos es solamente para captar votos y otros intereses. Los pueblos indígenas sufren los efectos de la falta de representación en los espacios donde se decide el destino del país.
Los partidos políticos tradicionales se concentran en la ciudad capital, el liderazgo del más alto nivel reside en la capital, entre sus preocupaciones es la ciudad capital y sus alrededores, se olvidan de las áreas rurales y particularmente de las regiones donde habita la población indígena. Los partidos políticos cuando llegan al área rural buscan a los falsos líderes y politiqueros locales, pero se olvidan del liderazgo propio de los pueblos indígenas que muy bien pueden aportar para planificar el desarrollo según la visión y las aspiraciones de las comunidades locales. El rol que cumplen los politiqueros locales es reunir a la población y convencerla para captar votos a favor del partido político con más dinero.
Los partidos políticos tradicionales obvian a los mejores líderes indígenas locales porque en muchos casos no cuentan con recursos económicos para la campaña tanto en el municipio como a nivel departamental. Es del conocimiento de los pueblos y de muchos líderes que la campaña necesita de mucho dinero que se derrocha de distintas maneras entre los más necesitados. Este contexto no requiere de la formación de la ciudadanía para votar.
Los partidos políticos tradicionales imponen candidatos a diputados al Congreso de la República cuyo único requisito es tener dinero y habilidades para actuar en el marco de la corrupción. Mismo procedimiento es para el reconocimiento de muchos candidatos para alcaldías que se autoproclaman cuando quieren y en cualquier lugar.
Los partidos políticos en Guatemala son actores que actúan a favor de la exclusión, la subordinación, el racismo y la discriminación de los pueblos indígenas acudiendo al uso de prácticas que conservan el poder en pocas manos y menos para la democracia.




