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Ciudadanía celeste y sus acuerdos con Delia Bac

Barataria

Siempre he dicho y lo he sostenido que el verdadero cáncer en Guatemala inicia con la institucionalidad de los partidos políticos.  En Guatemala, no hay partidos políticos, solo empresas electorales, maquinas electorales para atraer el voto del ciudadano desesperado que quiere ver crecer a sus hijos en un país diferente del que hasta el día de hoy tiene. 

En realidad, dudo de los movimientos que se levantan para protestar por algo en Guatemala.  Tenemos claros ejemplos de que detrás de esos movimientos hay mucha gente mala, corrupta y mafiosa.  Podemos citar desde el derrocamiento de Jorge Serrano Elías en 1993, pasando por las “protestas de la plaza en 2016 contra Otto Pérez Molina, hasta el cierre del país en septiembre y octubre de 2023 so pretexto de “defender la democracia”.  Todos estos movimientos tuvieron algo en común:  Muchos poderes fácticos detrás de ellos y muchos personajes oscuros que con su poder y dinero manejaron cual títeres a cuanto funcionario necesitaron y contaron con el poder judicial y la Corte de Constitucionalidad que les avaló todos esos movimientos sucios en realidad.

No es que Serrano Elías y Pérez Molina fueran unos ángeles, en realidad fueron tan corruptos como otros que no terminaron depuestos, sin embargo, el precio que el país ha tenido que pagar desde entonces ha sido grave en realidad.  No quiero entrar en cuestiones jurídicas, pero en el caso de Serrano Elías, ni renunció, porque nunca lo hizo, ni debía haber ocupado su lugar Ramiro De León Carpio porque para ello existía un Vicepresidente, que en todo caso si hubiere cometido delitos debían de haberle planteado el antejuicio como manda la ley. 

Pero fue más fácil que la CC les diera el visto bueno para que los diputados, corruptos como siempre hicieran lo que quisieran y el poder judicial los apoyara. Con Otto Pórez Molina la historia fue la misma, la CICIG, Congreso, CC, el Poder Judicial y el MP se aliaron para defenestrarlo, al final de toda la cacareada lucha en contra de la corrupción no fue así, sino que poderes fácticos alineados quisieron detentar el poder e hicieron lo posible para lograrlo, al final la CICIG salió de Guatemala y todo lo que se suponía que había sido una lucha contra la corrupción fue en realidad una facción en lucha contra otra para ocupar un lugar de primacía en la corrupción de los negocios públicos. 

Así, llegamos hasta las famosas protestas de 2023 en donde dos “defensores de la democracia” Luis Pacheco y Hector Chaclán promovieron una serie de bloqueos en diferentes puntos del país para exigir que Bernardo Arévalo tomara posesión.  En realidad, pusieron en mal a los 48 Cantones de Totonicapán, porque esas protestas de lejos se sabían que no eran legítimas, muchos que estuvieron en los bloqueos en diferentes conversaciones les contaban a Raimundo y medio mundo que les pagaban los días de protesta así es que en realidad fueron acarreados y no personas que legítimamente participaban. Luego vino el pago con favores políticos, una vez Arévalo llega al poder y Luis Pacheco llega a ser viceministro, así es como se evidencia claramente que esta y otras manifestaciones no son legítimas.

Al final la falta de legitimidad es la principal característica de muchos movimientos “populares” que en realidad no lo son porque sus lideres tienen falta de legitimidad.  En la actualidad ha sido noticia las negociaciones entre el movimiento pro partido político denominado “Ciudadanía Celeste” que lidera Goyo Saavedra con la vieja política de Delia Bac, que “propietaria” del partido Verde.  Este tipo de negociaciones no son viejas en la política, sino que son parte de una serie de pasos de aquellos que no tienen “carro electoral” y que, avecinadas las elecciones quieren montarse en alguno o “comprar” algún partido ya organizado y autorizado para poder participar.

Así, en Guatemala se compran y venden partidos al mejor postor. Y Saavedra que ya ha probado las mieles del poder ahora quiere entrarle a la política comprando un partido que bien les vendría para diversificar la posición de las personas que llegaron con Semilla y desaparecido esto ya aparece Raíces y otros.   

Al final, las negociaciones entre partidos como la pretendida por Saavedra lo único que demuestra es que estas personas han aprendido todos los trucos de tanto político marrullero hay en Guatemala y no les importa la ideología, no les importa los principios sino únicamente el poder y con tal de lograrlo no les importa negociar con viejos políticos que tanto daño le han hecho al país.  No tienen la misma ideología, solo las mismas mañas.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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