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¡¡¡¡AYYY GUATEMALA, HABRA QUE VOLVERTE A HACER!!!

Barataria

En Guatemala toda la población ya esta tan acostumbrada a leer noticias sobre crimen y corrupción que ya ni siquiera se inmuta el mas cauto de los chapines.  La realidad es que ver tanta desvergüenza ha causado en la ciudadanía un cuero de danta para hacerla insensible a cualquier noticia.

El guatemalteco promedio vive distraído de la realidad nacional, de lo que hacen los funcionarios públicos, porque su mayor preocupación gira en torno a situaciones en el que tanto político le ha llevado por medio de desgobierno, ineficiencia e incapacidad.  Así, por ejemplo el guatemalteco promedio se preocupa por salir muy de madrugada de su casa porque hay un tráfico insufrible no solo en la capital sino en las principales cabeceras y ciudades del país, también se debe preocupar por la alta inseguridad que no le asalten en el camino si bien le va, porque lo peor que le pueda pasar es que en el atraco le hieran o que quede en fuego cruzado, luego se preocupa por llegar muy tarde a su casa por culpa del tráfico.  En fin, la ciudadanía no ve lo que sucede alrededor o si lo ve no le da importancia porque tiene cosas mucho mas importantes por las cuales preocuparse: por la salud, la vida, el trabajo, el sustento y por su familia.

Durante esta semana se ha hecho eco en los medios de comunicación y redes sociales dos eventos que evidencian la situación caótica en que se encuentra Guatemala a merced de los partidos políticos y los funcionarios corruptos.  Para que veamos que la corrupción, la desvergüenza y el cinismo no tiene colores ni banderas de partidos políticos, porque en corrupción hay para todos los gustos hay un caso de “izquierda” y un caso de “derecha”.

Por un lado, una noticia que ya había sido publicada anteriormente pero no había tenido tanto eco como ahora, es que los hijastros del presidente Arévalo se gastas más de medio millón de quetzales en gasolina cada año.  Según reveló la noticia, al ritmo de veinte mil quetzales al mes, los hijastros del señor presidente gastan sin el menor recato. Resulta inexplicable tanto gasto de gasolina, ni siquiera por la cantidad de vehículos que los custodia cada día. No se sabe a qué pueden dedicarse ni si viajan todos los días de la capital a Petén, lo cierto es que si se gastan la gasolina a granel imaginemos qué otras cosas podría gastarse de esa manera.  Es por ello que cuando se dio el caso del famoso Baby Shower que se hizo en casa presidencial con la esposa del presidente se trató de evitar los aspavientos, pero eso era solo la punta del iceberg.

En todo caso, cae en gracia que mientras muchos netcenters tratan de justificar el dineral gastado en gasolina para los hijastros del presidente, diciendo que está en ley, que es obligación de la SAAS, lo cierto es que la famosa austeridad y anticorrupción de la que gritó el señor Arévalo a los cuatro vientos no queda nada y un candidato que anuncia lucha contra la corrupción si no lo hace al principio y empezando por su casa no lo va a hacer nunca.  Atrás quedaron aquellos que se rasgaban las vestiduras por la corrupción de Jimmy Morales y Alejandro Giammattei porque en el poder son exactamente lo mismo.

Pero la corrupción no queda a la izquierda, en la derecha tenemos al honorable magistrado Molina Barreto, es junto a Alejandro Maldonado Aguirre las dos eminencias que han estado en la Corte de Constitucionalidad, no por la prodigiosa sapiencia jurídica, sino mas bien porque han sabido ser complacientes con los poderes facticos y lo transero que han resultado ser. Así, el ilustre abogado Molina Barreto fue reelecto para la Corte de Constitucionalidad porque al parecer no existen suficientes juristas ilustres en el país (de hecho lo mismo pasa con la Corte Suprema).  

El magistrado Molina Barreto está en el ojo del huracán porque abiertamente a dicho que no quiere ir a trabajar presencialmente a la Corte de Constitucionalidad. La razón es que el pobrecito magistrado le teme al trafico de la ciudad, no quiere pasar las dos o tres horas en el tráfico que todos los guatemaltecos honrados tienen que soportar por la incapacidad del inútil alcalde de la ciudad que sigue los pasos de sus corruptos e incapaces antecesores.  Al señor Molina Barreto no le llama la atención la magistratura presencial, el quiere desde la comodidad de su hogar con café en mano y probablemente en pijamas estar en las sesiones de la magistratura y decidir continuar complaciendo a quienes le tienen en el poder.

No importa que tenga vehículo y gasolina pagada por la Corte de Constitucionalidad, eso le servirá a su mujer y a sus hijos para ir al supermercado, pero él esta dispuesto a no continuar trabajando presencialmente.  El matiz mas extraño de este tipo de funcionario, como los magistrados a la Corte de Constitucionalidad es que no hay poder humano que los saque del poder. De una Magistratura de la Corte de Constitucionalidad solo se sale de dos maneras: No reeligiéndose o muerto. Porque cualquier acción que se enderece en su contra (antejuicio, por ejemplo) proceden sin el menor recato, sin excusarse y teniendo plenamente interés a plantear un amparo que ellos mismos se lo otorgan con la complacencia de sus colegas magistrados porque “entre gitanos no se leen la mano” y de ser posible hasta ellos mismos son los ponentes de su propio caso auto otorgándose el amparo.

Así las cosas, tenemos claro que la corrupción y desvergüenza en Guatemala es lo único que verdaderamente avance a pasos agigantados en el país. Cada día los periódicos y las redes sociales se nutren de materia prima las malas noticias, la corrupción no se ha detenido, casos de desfalcos que llegan a menos de un millón de quetzales ya no ocupan espacios, porque cada día hay otros más. Quienes llegan al poder lo único que han hecho es seguir con el proyecto de sus antecesores: Enriquecerse del dinero público, hacer negocios sucios y robar a manos llenas. Con la gran diferencia que los últimos siempre superan a sus antecesores.

Cuando el señor Arévalo ganó las elecciones, muchos incautos se alegraron porque pensaron que era la oportunidad de que se luchara frontalmente contra la corrupción. Hablé con muchos que me decían que Arévalo era una persona honorable, que llegaba sin compromisos de ninguna índole y que su campaña había sido austera, además era un partido de izquierda que había estado al lado de la CICIG luchando contra la corrupción. Sin discutir ni porfiar, siempre pensé que igual tuvimos a Jimmy Morales que no tenía ningún compromiso y que igual se corrompió.  Si el señor Arevalo tuvo un legado, la verdad que ahora no tiene ni madre. Su forma de engañar a la población es tan patética que todavía tiene cara de hablar de decencia, cuando ha sido tan corrupto como los demás que le antecedieron.

Guatemala ha entrado en una vía sin retorno. Su disfuncionalidad institucional es patente. No existe una sola institución pública que funcione adecuadamente. En las elecciones de segundo grado que se dieron durante este año se evidenció que el país ya esta fuera del control ciudadano.  Ni el Tribunal Supremo Electoral, ni la Corte Suprema de Justicia, ni la Corte de Constitucionalidad, ni el Ministerio Público para mencionar algunas instituciones garantizan la gobernabilidad, la institucionalidad y la constitucionalidad de un Estado de Derecho en Guatemala.  Al ver quienes ocupan estas instituciones nos damos cuenta que muchos, sino la mayoría, fueron electos con serios compromisos y ya están jugando sus respectivos roles (sino veamos porqué Anabela Morfin no convoca al pleno de la CC a discutir amparos, cuando lo que se discute es derecho).  

Así las cosas, Guatemala ya no es Guatemala, ya no es el país en el que alguna vez vivimos y creíamos que superaría los males en los que crecimos. Guatemala esta tan, pero tan grave, que lo que nos espera es más de lo mismo o peor aún y, en realidad habrá que volverla a hacer.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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