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Día internacional de la Madre Tierra

Tanmi Tnam

En 2009, la Organización de las Naciones Unidas designó el 22 de abril de cada año como el Día Internacional de la Madre Tierra. Es un día en que toda la humanidad debe de revisar pensamiento y acción para conservar la salud y la vida de la tierra. Reconocemos que hay variedad de interpretaciones que tienen los pueblos del mundo sobre la tierra. Para unos pueblos es Madre Tierra y para otros es simplemente un medio para acumular riqueza y por lo mismo no se le respeta ni se le reconoce vida.

Las acciones de los pueblos que tratan a la tierra como un simple recurso tienen enorme impacto sobre los elementos naturales que integran la tierra. Mencionamos como ejemplos la contaminación del agua, de la tierra cultivable y del aire. En la actualidad, está a la vista de que los elementos naturales contaminados no son aptos para la salud de las personas y de todos los seres vivos. Hay preocupación acerca de cómo disminuir las consecuencias negativas y conservar los componentes naturales de la tierra para la vida de las futuras generaciones.

Para el pensamiento y práctica de los pueblos originarios y de manera particular el Pueblo Maya, a la tierra se le llama Madre Tierra. Es Madre Tierra porque todo lo que consumimos viene de ella, todas las manifestaciones de vida que hay sobre ella son consideradas hermanas y hermanos y el ser humano es uno más por lo que no tiene dominio sobre otros seres vivos. La Madre Tierra tiene vida y da vida, todas las hijas e hijos de la Madre Tierra facilitan y sostienen la vida toda vez que la humanidad la trate muy bien. Los pueblos originarios reconocen y agradecen la interrelación que tiene la tierra con el Sol y la Luna. Con la luz del Sol se mantiene la vida de los seres vivos y el movimiento de la Luna facilita distintos fenómenos de la vida de todos sobre la tierra. De la salud de los elementos naturales que integran la Madre Tierra depende la salud y el bienestar de los pueblos del mundo. De la fecundidad de la Madre Tierra depende la sobrevivencia, la alegría de las personas y de las familias. De la salud de la Madre Tierra depende la alegría de las aves y de todos los animales que hay en el entorno.

Con la contaminación y la deforestación, muchas especies han desaparecido o están en vías de extinción. Algunas plantas han desaparecido y también algunos animales en ciertas regiones y estos hechos se deben a la falta de condiciones para vivir. En la actualidad, el cambio climático está causando transformaciones sobre la faz de la tierra como el exceso de calor, inundaciones, sequía, exceso de caída de hielo, pérdida de cultivos, entre otras.

Es necesario revisar el modelo económico y de desarrollo que están en uso en distintas partes del planeta para modificar o sustituir el pensamiento y las prácticas que no ayudan a conservar la salud de la Madre Tierra tales como: gastar grandes cantidades agua, tirar los desechos de las grandes ciudades a las aguas de los ríos, encauzar las aguas negras a los ríos, utilizar objetos de plástico y la deforestación.  Los pueblos originarios deben de conservar y fortalecer el uso de sus conocimientos y prácticas que reconocen la vida de la Madre Tierra y la de los distintos elementos que la integran. Los gobiernos del mundo deben de asumir programas para la conservación de los elementos naturales de la Madre Tierra.

Conservar la vida de la Madre Tierra es una responsabilidad de las personas, las familias, las instituciones y de cada uno de los pueblos del mundo. Tener presente que de la salud de la tierra depende la salud y vida de la humanidad.

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