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Día internacional de la mujer indígena

Tanmi Tnam

La historia cuenta que esta celebración se originó a raíz del asesinato de la mujer aymara Bartolina Sisa, ocurrido en La Paz, Bolivia en 1,782 por oponerse a la dominación de los españoles durante la colonia. Los documentos históricos dan cuenta de los vejámenes que sufrieron las mujeres y hombres indígenas en distintas partes de América como consecuencia de la invasión española a estas tierras. En la actualidad, el sector mujeres indígenas vive las peores condiciones de explotación laboral, excluidas del acceso a la educación escolar, son las que cuentan con poco o nada de presupuesto estatal para la planificación y ejecución de programas y proyectos con el objetivo de propiciarles el desarrollo, trabajan más horas y generalmente ganan menos salario que el hombre, no se les permite la representatividad en poderes del Estado como el Congreso de la república. La participación de las mujeres indígenas en espacios políticos es poca o nada pero sí son las que se exponen más a prácticas como la compra de votos, regalías por parte de los partidos políticos, ofrecimientos por parte de candidatos a la alcaldía municipal y diputados.

En Guatemala, durante el conflicto armado interno, las mujeres indígenas sufrieron violación, la desaparición de padre y madre, esposo e hijos cuyas consecuencias todavía se sufren en estos días. Son las mujeres indígenas que sufren los efectos de la falta de pertinencia cultural y lingüística de actores oficiales y de los servicios públicos.

En el campo económico y social, son las mujeres las que  viven los efectos de la emigración tales como el abandono por largos años o el resto de vida, se enfrentan para conducir la jefatura de las familias que quedan en el país, en muchos casos los familiares en el extranjero ya no les envían dinero alguno, son las responsables de la educación de las hijas y de los hijos, hay algunas que caen en el alcoholismo, sufren de depresión, hay desequilibrio y desarmonía entre ella y él debido a la distancia. Muchas niñas y niños están creciendo sin conocer a papá y entonces el futuro no vislumbra esperanza alguna. Aquí se reflejan los efectos negativos, aunque sobra el dinero.

La ausencia o el poco acceso a servicios públicos como salud, educación y justicia exponen a las mujeres a condiciones vulnerables que las excluye de vivir plenamente y cada vez más lejos de concretar un futuro aceptable para las hijas e hijos. Hay instancias específicas que se han creado para propiciar algunos derechos de la mujer indígena pero cuyos resultados son muy precarios a la fecha o simplemente han sido fuentes de trabajo para pocas. Proyectos oficiales que se dirigen a combatir la pobreza terminan dirigidos a grupos que apoyan a autoridades en el poder local y por lo mismo, dejan fuera a las mujeres más necesitadas. En el plano de las religiones, algunas mencionan que la mujer ocupa un segundo plano cuyos efectos son negativos para ellas.

Reconocen los pueblos originarios que la mujer indígena conserva y porta muchos conocimientos y tecnología para la conservación de semillas, el tejido, el arte culinario, la ternura para la crianza de las hijas y de los hijos, la literatura y las ceremonias de aprecio a la vida en sus primeros años y la unidad familiar.

Corresponde a todos revisar políticas, estrategias y acciones del sector público y las actitudes hacia las mujeres en el plano familiar e ir exigiendo el cumplimiento del derecho a la equidad de género, el acceso a los servicios públicos esenciales, participación y representatividad en la estructura del poder.

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