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El queso de Taxisco no es de Taxisco

Mirilla Indiscreta

¡Se vende queso de Taxisco! Anuncia el letrero de la distribuidora de lácteos con la certeza, de que venderá el producto.

Poca duda queda al comprador, que llevará a su mesa la delicia empaquetada de las mejores leches de aquel lindo pueblo que se desparrama en las faldas del extinto Tecuamburro, qué, aunque con manantiales sulfurosos en sus entrañas, luce apacible, apagados sus fuegos por las aguas del Canal de Chiquimulilla, antesala majestuosa del bello Monterrico.

Chiquimulilla y su comercio impetuoso y Guazacapán y sus Xincas gloriosos que le presentaron resistencia a don Pedro de Alvarado peleando con soldados españoles e indígenas Tlaxcaltecas, Cholutecas y Kakchikeles que después de una férrea resistencia los derrotaron el 26 de mayo de 1524 y que como población marginada, en el centro urbano, los designan como “los de la otra banda” separación mental, entre los unos y los otros.

Pero el paraje histórico lo domina Taxisco cuyo nombre lo pulió con delicadeza don Juan José.

Las “pupusas” y el Presidente Bukele, identifican a El Salvador, los tacos de maciza a México y a Taxisco Arévalo.

Pero igual que los quesos de Taxisco no son todos taxistecos, ni todos los Arévalos son arevalistas.

Pocos pensadores de talla continental, pueden blandir una posición anti-imperialista como Arévalo y los arevalistas.

El Tiburón y las Sardinas, es un arrullo intelectual, soberbio, inigualable del análisis de los imperios y su natural vocación de devorar a las sardinas.

Demás está citar quién en américa y el mundo es el Tiburón, y salvo que fuéramos coprófagos (seres que comen estiércol o excremento) ignoraríamos a quienes nos toman como las sardinas.

Es importante como marco teórico de referencia acudir a las citas intermedias de la obra antes de entrar al crucial capítulo de La Historia.

“Es posible que él haya olvidado sus delitos, pero ello no es una razón para que las gentes honradas los olviden”

Palabras de un Pastor baptista norteamericano, al rechazar dineros que le enviaba Rockefeller, también baptista.

“Los Estados Unidos no tienen ni merecen tener más que un solo amigo en el mundo: Los Estados Unidos”

Teodoro Roosevelt – “El deber de América ante la Nueva Europa” 1915” (versión de Soros contemporánea)

“La crueldad, el egoísmo, la cobardía, y el engaño son ingredientes normales de la naturaleza humana y cumplen una función útil en la lucha por la existencia. Intrínsecamente todos ellos son virtudes”

Dr. S. J. Holmes -norteamericano- Profesor de la Universidad de Stanford.

Del libro preferido (según sus propias palabras del Junior Arévalo) Despacho Presidencial extraigo algunas líneas en relación a la llegada del Embajador Norteamericano Richard Patterson hombre de línea dura al servicio de la United Fruit, (La compañía bananera, páginas 348-349).

Las minorías regresivas lo esperaban como un “salvador… “Ya vino Patterson” … “ahora si cae Arévalo… “ya sabés vos”…¡Ya vino el Hombre!…

“Llamé al Ministro de Relaciones exteriores Enrique Muñoz Meany (nada menos) …  “a ese caballero” le dije “no lo recibiré en este Despacho. Sería muy penoso tener que sacar de aquí a un Embajador Norteamericano. De hoy en adelante recibiremos las Cartas Credenciales en el Salón de Recepciones y las siguientes entrevistas las daré en el Salón de Banquetes, a la hora de una impertinencia me levantaré y dejaré solo al Embajador. Fue la primera precaución que se me ocurrió…”

Pienso: ¿Hubiera escogido Washington como lugar de asilo don Juan José?

¿Habría solicitado la creación de una CICIG interventora de la Justicia nacional, formada por los prófugos de la Justicia Guatemalteca, marxistas de confesión, imperialistas por vocación, disfrazados de asilados políticos en la capital del imperio?

¿habrá leído de verdad, Despacho Presidencial el el junior Arévalo?

¿será el Junior “Arevalista” o solamente el hijo de don Juán José?

La amenaza de convertirse en un hijo putativo de la intervención y sus repugnantes servidores locales lo hace gestor asociado de la más brutal intervención electoral que registra la historia patria. ¡Una verdadera Vergüenza Nacional!

¡Y no cabe duda que seguimos siendo objetivo del Departamento de Estado Profundo! cuyo ejemplo patético y desolador se ha materializado en la persecución que sometió el sistema de justicia represor instalado por la cicig en Guatemala en contra del exiliado permanente expresidente Jorge Serrano Elías, a quién, como consta en los autos procesales, sin una sola prueba presentada por el Ministerio Público, que instruyó la acción en tiempo del señor Velásquez y doña Thelma Aldana heredera de la señora Paz y Paz que inició la debacle judicial.

Muestra ominosa del control inquisitorial, perverso e ideologizado que prostituyó la justicia, procurando reformas de las leyes ordinarias, a través de amparos concertados con la Corte de Constitucionalidad intervenida por la Magistrada Gloría porras y aliados coludidos para consolidar un secuestro de Estado a la distancia.

La elección oportuna y a su tiempo de las nuevas autoridades judiciales, con el Congreso actual, tendrá por obligación moral, que sacudir ese proceso y retornar a su patria a una familia exiliada por la represión política.

Don Jorge Serrano ha protagonizado una denuncia permanente y muy valiente, en contra de la consolidación de un fraude electoral cibernético que hizo de personajes anónimos figuras impuestas en la primera vuelta, en contra de la voluntad popular.

¡Ay mi Taxisco de las contradicciones¡

Con su milagroso Cristo Negro, cuya talla se atribuye igualmente al escultor y ensamblador del virreinato de la Nueva España en el llamado Reino de Guatemala, don Quirio Cataño, pero que no es el Cristo Negro de Esquipulas.

Cuyo Rostro Reflejado en el abdomen (del de Taxisco) se lo frotan y pulen para ver si se desaparece, pero en  lugar de borrarse ¡hace el milagro… pero no le dejan las limosnas que le ofrecen al señor de Esquipulas!

Yo le pedí para un patriota, también negrito, de vigote blanco ¡démosle la limosna! Le dije… pulámosle el rostro y roguemosle de corazón al Patrón taxisteco.

¡Meme!… ¡yo no quiero que te haga un milagro!… le dije con convicción.

¡Y Para completar la magia! ¡Montamos un toro en la plaza contigua!

¡Y nos tomamos un cuto donde doña Lupe!

¡Y que Lipe cicirico¡ ¡nos acompañe!

¡Saludamos en su casa al ilustre doctor Arredondo!

¡Y con tus compañeros! ¡todos juntos le pediremos que te haga JUSTICIA!

¡ABAJO LA MANIPULACIÓN CIBERNÉTICA!

¡ABAJO EL FRAUDE DE LA INTERVENCIÓN EXTRANJERA!

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Danilo Roca (Edmundo Deantés)

Jurista, analista político, luchador por la libertad.

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