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«Honorables» Magistrados de la Corte de Constitucionalidad: ¿ahora sí?

Barataria

Es una pena, en realidad vergüenza ajena, pero una pena sobre todo, cuando esta semana resultó que los Magistrados de la Corte de Constitucionalidad sacándose una de aquellas resoluciones de la manga ordenara al Congreso de la República a que si o sí, procediera a la elección del Poder Judicial compuesto por los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte de Apelaciones.  Esto es todo un caso, pero sobre todo da tristeza en qué han convertido la justicia constitucional estos supuestos juristas, que accedieron a la magistratura como suelen acceder al poder judicial la mayoría, si no es que todos, los magistrados; es decir a través de favores, con compromisos establecidos y accedieron a estos cargos con el firme propósito de que, de resultar necesaria una que otra resolución a la carté la otorgarán ipso facto pudiendo en todo caso, esperar que en el próximo proceso de comisión de postulación seguirán por un periodo mas y así alargar la inmunidad que les otorga el cargo.

La elección de Magistrados a la Corte Suprema de Justicia y Corte de Apelaciones se ha retrasado considerablemente, es decir que a la fecha podrían haberse electo estos funcionarios desde hace más de tres años y medio, es decir que la elección debió de haberse efectuado previo al mes de Octubre de 2019, sin embargo el Congreso se escudó en una resolución por demás estúpida emitida por la Corte de Constitucionalidad anterior y esta supuestamente honorable Corte de Constitucionalidad debió haber enmendado la plana desde hacía mucho tiempo para realizar lo que ahora están pretendiendo es decir que se ordena al Congreso si o sí, elegir a los magistrados del poder judicial con plazo máximo hasta el 15 de Diciembre de 2023.

La resolución es de oficio, es decir que nadie le pidió a la Corte de Constitucionalidad que emitiera esta resolución, pero ahora si ellos ven que se necesita un recambio en el poder judicial y con ello debe realizarse la elección.  Las preguntas son más que obvias: ¿Porqué hasta ahora? Y Porque no fue al inicio de la Magistratura actual cuando se evidenció la necesidad de que existieran una nueva Corte Suprema de Justicia y una Nueva Corte de Apelaciones.  Los Magistrados no viven en Marte, ni viven en la Antártida, viven en Guatemala y claro, son testigos de que los actuales magistrados del poder judicial simplemente eran usurpadores ilegítimos de los cargos, aunque se ampararen en una ley y en una opinión de la anterior Magistratura que no dice nada en realidad.  Sin embargo, no era el tiempo político y estos Magistrados Constitucionales son todo menos juristas, son políticos, mercaderes de las decisiones judiciales que venden como se venden muchas cosas mal habidas y sucias en las esquinas oscuras de los barrios profundos, así los Magistrados cuando ya se va a concluir la presente legislatura en la que más de 90 diputados no fueron reelectos, y cuando ya va a abandonar el poder el actual gobernante, pretende y ordena que se elijan nuevos magistrados que concluirán el periodo constitucional que ahora le interesa a la Corte de Constitucionalidad que se respete cuando ha sido un cómplice perfecto para el actual gobernante y el sistema judicial incluyendo el Ministerio Público.

¿Cómo es que ahora si les interesa que se cumpla el periodo constitucional del poder judicial?  ¿Porqué hasta ahora se les ocurre la brillante idea de una resolución de oficio para encauzar el proceso?  ¿Cómo es que si todo el tiempo existió un clamor popular para que se eligiera el poder judicial, pasó mucho tiempo en que ni se inmutaron con el tema?  Pero resulta que ahora, estos políticos disfrazados de juristas, quieren un nuevo poder judicial, compuesto por la Corte Suprema de Justicia y Corte de Apelaciones para que estén en los cargos poco más de un año y medio.

Todo esto nos hace ver claro que para los Magistrados de la Corte de Constitucionalidad, como para los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y Magistrados de la Corte de Apelaciones, así como para el Ministerio Público, los tiempos en los que actúan son políticos, están tan corroídos de política que la transpiran por los poros y lo que les importa no es el Estado de Derecho, la legalidad y el respeto a la ley y la correcta aplicación de la norma, sino que les interesa es quedar bien con el grupo político en el poder, quedar bien con sus comparsas y garantizarse uno que otro periodo o cargo.  Esta demostrado en esta actual Corte de Constitucionalidad en la que repiten como Magistrados Constitucionales Molina Barreto y Pérez Aguilera que en Guatemala no hay suficientes juristas que puedan ocupar estas Magistraturas porque regular vuelven a repetir los mismos aquellos que ya se saben el teje y maneje de los negocios turbios que se hacen tras bambalinas y que son capaces de ceder hasta lo más sagrado para ellos con tal que garantizarse aquellas cuotas de poder que les hacen “indispensables” para ciertos grupos y personajes oscuros.

Cuando empezó la crisis política en Guatemala, derivado de la intensa judicialización del proceso electoral con acciones iniciadas principalmente por esta actual magistratura de la Corte de Constitucionalidad dándole resolución a un amparo en el cual no tenían competencia y ordenando que se volvieran a realizar las audiencias de revisión de escrutinios; empezaron muchas voces a alzarse esperando que la actual Magistratura Constitucional, resolviera así de oficio, sin que nadie se lo pidiera y reencauzara el proceso de tal manera que la ilegal e ilegítima orden del Juez Orellana, instrumentalizando la Ley Contra la Delincuencia Organizada en contubernio con la Fiscalía Especial Contra la Impunidad del Ministerio Público quedara sin efecto, porque esto no ayudaría a la Democracia guatemalteca.  Pero estos mismos magistrados electorales que ahora exponen una y mil razones para obligar al Congreso de la República a elegir una corte ad hoc para el grupo gobernante se negaron rotundamente a resolver e incluso muchas otras acciones planteadas fueron resueltas cantinflescamente sin sentido y con poco “seso jurídico”.  Ahora resulta que si, después de tres años les interesa que se elija un poder judicial con los Diputados que van de salida, pero claro ellos dicen que lo hacen para preservar el orden y la defensa de la Constitución.  Magistrados de la Corte de Constitucionalidad, sean serios y no sinvergüenzas.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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