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La anarquía vial en Guatemala, una tragedia humana

Lugar Hermenéutico

El caos vial en el país ha pasado de ser un problema de movilidad, a un asunto de tragedia humana, diariamente se cobran valiosas vidas, quienes sobreviven, llevaran consecuencias físicas, mentales y emocionales con repercusiones por el resto de su vida, para su entorno familiar, así como a las personas vulnerables que estaban cerca de los sucesos.  

Como en la mayoría de los temas importantes, no existen estadísticas precisas sobre la cantidad diaria de accidentes y las consecuencias de ello, menos en el seguimiento de las víctimas, sean estas en la salud y vida de las personas como en los impactos económicos al patrimonio, pues la información disponible es difusa y confusa. 

Sin embargo, algunos datos indican que, en Guatemala ocurren aproximadamente de 22 a 24 accidentes de tránsito al día, de los cuales en promedio resultan 6 personas muertas y 24 lesionadas.  No en vano, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), reporta a los accidentes de tránsito como la segunda causa de muerte en el país, solamente superado por los incidentes por armas de fuego, vaya lotería.

Este promedio es un estimado basado en cifras recientes de 2023 a 2025, y aunque puede variar, refleja la tendencia diaria del país en siniestros viales, los cuales pueden aumentar en los meses de noviembre y diciembre por el incremento en el consumo de alcohol, fatiga u otros motivos asociados a las celebraciones propias del fin de año. 

La educación vial, nos rebaso por mucho desde hace años, aquí ni el más educado se salva de ser arrollado por un tráiler, una camioneta, o sorprendido por motoristas que corren a velocidades suicidas en sus carriles imaginarios. Como en prácticamente todos los órdenes, el país vive diariamente en una anarquía, en este caso, una anarquía vial.

Sea por vía premeditada para crear este caos, por parte de los mercaderes de lo público, o bien, por ineptitud de las autoridades, el caso es que las ocurrencias se han centrado en puro chapuz, pasos a desnivel inservibles, carriles reversibles insuficientes, policías de tránsito sin la menor capacitación y restricción del tránsito pesado en algunos horarios, a lo anterior sumemos el pésimo estado de la infraestructura vial en casi todo el país, vaya ecuación…

Una Dirección de Caminos que no construye, una SEGEPLAN que no planifica, un mediocre Centro de Estudios Urbanos en la USAC, que ni siquiera opina, toda, burocracia pagada con el erario, sin el menor sentido de responsabilidad, menos sentido de país. 

En las vísperas de un nuevo proceso electoral, porque este gobierno ya practicante se quedó sin baterías, es necesario exigirle a la oferta política,  prioridad sobre este tema,  es necesario  un enfoque integral que incluya mejoras en la infraestructura vial (señalización, construcción de anillos viales y vías radiales), la inversión y modernización del transporte público, sistemas de transporte multimodal y una fuerte campaña de educación y cultura vial para fomentar un comportamiento más seguro y responsable en todos los usuarios de la vía. 

Honorables padres de la patria, es crucial actualizar la legislación de tránsito con sanciones más duras, no es posible que circular en Guatemala se convierta en una ruleta rusa, un país maravilloso como el que tenemos, con gente trabajadora y creativa necesita facilidades para movilizarse, de forma segura y ordenada.  Como en todo tema importante vamos bastante tarde, sin embargo, más vale tarde que nunca.

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