OpiniónColumnas

¿La calidad educativa es directamente proporcional a la calidad docente?

Reflexiones

“Estoy en deuda con mi padre por vivir, pero con mi maestro por vivir bien”.
Alejandro Magno

Esta es una pregunta que nos debe invitar a reflexionar. Por lo que el análisis debe realizarse con rigor académico. Un profesor excelentemente formado puede marcar una gran diferencia en el aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes. En toda política de calidad educativa, el papel del docente es crucial, ya que son los facilitadores directos del conocimiento y juegan un rol importante en la implementación de las políticas públicas en el ecosistema escolar. 

La calidad de la educación es uno de los aspectos estratégicos y transversales de todos los sistemas educativos porque está conformada semánticamente por varios conceptos que convergen de manera sinérgica para hacer posible el desarrollo biopsicosociodidáctico de todos los seres humanos que se forman en los subsistemas escolar y extraescolar. 

La calidad educativa es, entonces, un concepto polisémico que se refiere a la formación integral del individuo en los aspectos cognitivo, afectivo y psicomotor, en el sentido de aprender a aprender, aprender a ser, aprender a convivir y aprender a hacer. Todo ello sucede en un proceso dialógico de enseñar, aprender y evaluar de manera presencial, híbrida y virtual en un marco democrático intercultural, de libertad, equidad y justicia en todos los niveles, modalidades y sectores del sistema educativo nacional. 

La calidad educativa como política pública tiene una incidencia directa en el desarrollo social, económico, cultural, político, tecnológico y científico, y cómo desde la administración gubernamental se pueden mejorar los procesos del modelo de gestión educativa, el proceso de enseñanza-aprendizaje, la formación inicial y la formación en servicio de los maestros, la infraestructura escolar, los materiales didácticos, las tecnologías de la información y la comunicación y la seguridad alimentaria y nutricional, con todo lo cual se beneficia a la sociedad en su conjunto.

Es importante describir los factores preponderantes para garantizar la calidad educativa, en ese aspecto no puede soslayarse la función específica de los sujetos curriculares (docentes, directores escolares y supervisores educativos), quienes tienen la responsabilidad de hacer una buena entrega técnico-pedagógica, una mejor evaluación de los aprendizajes y llevar registro y control de  la calidad en los procesos educativos.

El rol del docente en el contexto de la calidad educativa es fundamental porque es el actor clave en el hecho educativo, ya que es quien interactúa directamente con los estudiantes y tiene la responsabilidad de facilitar el aprendizaje utilizando para ello sus conocimientos en estilos de aprendizaje, inteligencias múltiples, paradigmas pedagógicos, metodologías activas y dominio de los contenidos a desarrollar y que son parte del currículo nacional base.

Un docente eficaz puede generar mayores oportunidades de aprendizaje, promover el desarrollo integral (biopsicosociodidáctico) de los estudiantes y contribuir a la mejora continua de la calidad educativa. La formación profesional continua del docente es fundamental para mantener y mejorar su desempeño. 

Entre los factores que influyen en la calidad docente se puede citar la calidad de la formación inicial de los maestros y la formación profesional en servicio los cuales son cruciales para garantizar que estén preparados para enfrentar los desafíos de tipo académico, psicológico y social que pueden presentarse en el ecosistema áulico. 

Otros aspectos de orden marginal, pero de gran significado pueden ser el ambiente positivo en el trabajo, salarios justos y condiciones laborales adecuadas, estas, definitivamente pueden contribuir a la motivación y al buen desempeño del docente. Así también, un mayor reconocimiento social de la profesión docente puede atraer a personas más talentosas y comprometidas. 

No puede pasarse por alto el apoyo institucional hacia los maestros.Un Ministerio de Educación que brinde apoyo a los docentes, a través de recursos digitales, materiales didácticos, capacitación y acompañamiento pedagógico, puede mejorar su desempeño. Puede complementarse este apoyo con un sistema de evaluación del desempeño docente, centrado en la mejora continua y no solo en métrica, por lo que puede ser una herramienta valiosa para identificar áreas de mejora. 

Convengamos en que la calidad de la educación depende en gran medida de la calidad del profesorado, invertir en su formación, capacitación y reconocimiento es fundamental para garantizar la anhelada excelencia académica para las nuevas generaciones. 

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.